Sabios consejos sobre el ayuno y la ceremonia de Ayahuasca

 En primera instancia los seres humanos vivimos porque fluye el tacto sagrado de Arutam  en nosotros. La chispa de la Vida gritó en nosotros y parpadeará los años que cuidemos su presencia en nuestro cuerpo. Una buena dieta prolonga la vida, favoreciendo que no sea necesario consumir tantos recursos de esa energía original. Muchas personas en busca de energía abundante y de rápido efecto, abusan de productos que poco a poco van enfermando sus cuerposgritó (manufacturados, aceites refinados, grasas transgénicas, fritos, azúcar y dulces, harinas, carne de animales pesados o torturados, etc. Esa necesidad surge normalmente de una debilidad del tacto original: mitad consumido, mitad olvidado. Sin saber bien que hacen, continúan por largo tiempo perjudicándose de esa forma. Pronto sentirán que algo va mal y ansiarán darse una oportunidad con la  medicina herbal y ayunos. Si es que estamos a tiempo de poder ayudar, primero se debe chequear el estado de salud del paciente y un chamán será bastante preciso al describir su estado energético también. Todo comienzo excelente debe consistir en un cambio gradual de la dieta, para más tarde complementar con hierbas, si es necesario, para fortalecer los puntos más débiles donde este fallando el metabolismo. Un médico entiende el funcionamiento del cuerpo como un todo unido al mundo, el distanciamiento del Espíritu produce el olvido de la armonía del Gran Canto de la Vida. En este caso, nuestras tendencias determinarán de qué forma distorsionamos la Gran Armonía y a dónde iremos a parar.  Tras un tiempo considerado por el maestro y atendiendo a los detalles del paciente de forma regular, se puede comenzar el camino del chamanismo en una experiencia más directa  con sus ceremonias y enteógenos diversos. Un cuerpo más saludable y una  mejora considerable del tacto sagrado, nos apoyarían en un proceso que  ni dando lo mejor de nosotros mismos, sabríamos si sería suficiente. La práctica de este camino requiere una correcta  nutrición que nos mantenga fuertes y puros. Al paso del tiempo, el individuo va desarrollando habilidades que le permiten acomodarse a la práctica del Natem, más adelante, llegará el momento de profundizar a través de ayunos cortos en días normales. En esos días será fácil, a través del pulso, ver cómo se mantiene el cuerpo sin darle calorías, eso desvelará si la vida es suficientemente intensa en nosotros. Eso más el correcto desarrollo de habilidades en ceremonia, permitirá que el alumno comienze a explorar sus profundidades completamente vacío bebiendo la Ayahuasca. La tradición nos lleva a largos ayunos, por muchos días, largas caminatas en la selva y sus Cascadas, bebiendo Tabaco y soñando; bebiendo grandes cantidades de Ayahuasca en "Natemamu"; los extractos más potentes de Natem en ceremonia, medicina soplada,  transmisiones de poder y curaciones.   Quiero aclarar que esas correctas habilidades son casi imposibles de desarrollar sin años de experiencia con un buen maestro, que además esté centrado en ese trabajo con el alumno. Quiero también explicar, una persona que no tenga energía suficiente, ayune y encima tome Natem (un producto fuerte y de alta calidad), se va a venir abajo, poniéndose en peligro de puro gusto, para después lamentarse en desesperación pidiendo una ayuda ajena difícil de aplicar. Por supuesto la mayor parte de los brebajes que se ofrecen a desconocidos son entregados por personajes que intentan imitar a un verdadero chamán, además esas pócimas no tienen nada que ver con las recetas poderosas antiguas de las tradiciones, básicamente son una droga alucinógena para ver colores un ratito, mucha hoja de yaji y bejucos tiernos con poca cosa de Natem. Es normal, la mayor parte de la gente que viaja y quiere comprar espiritualidad de la cultura moderna, no está preparada para recibir esto y trabajar en serio con  el chamanismo. Con dinero sólo se puede comprar un destello lejano de la profundidad del mundo de un pueblo. Por otro lado, la corrupción y el sufrimiento de los pueblos indígenas, los ha avivado en contra del mundo y especialmente de los hijos blancos de sus crueles conquistadores. Por otro lado el chamanismo se olvida y los nativos jóvenes (que hoy son los supuestos chamanes) desean lo que a nosotros nos ha hecho olvidar y empezar una nueva búsqueda. Los mayores ya no están y los jóvenes no aprendieron, ¿se dan cuenta de que estamos al borde de que el verdadero chamanismo quede en un teatro sin raíces y sabiduría?  No ayunen antes de una ceremonia, hagan una dieta perfecta seria y constante, esa es la clave. Cuiden el tacto sagrado y mantengan la llama de la Vida a tope. Serenen sus corazones y mente para llenar el presente de la riqueza del sentir de Arutam. Abandonen la resistencia, no den de comer más a ese monstruo que devora el tacto sagrado. Entrenen y aprendan con un buen maestro que porte los ecos de los ancianos  y una buen Natem que exija lo mejor de nosotros. Los largos ayunos vendrán más tarde y todo será hermoso.

En primera instancia los seres humanos vivimos porque fluye el tacto sagrado de Arutam  en nosotros. La chispa de la Vida gritó en nosotros y parpadeará los años que cuidemos su presencia en nuestro cuerpo. Una buena dieta prolonga la vida, favoreciendo que no sea necesario consumir tantos recursos de esa energía original. Muchas personas en busca de energía abundante y de rápido efecto, abusan de productos que poco a poco van enfermando sus cuerposgritó (manufacturados, aceites refinados, grasas transgénicas, fritos, azúcar y dulces, harinas, carne de animales pesados o torturados, etc. Esa necesidad surge normalmente de una debilidad del tacto original: mitad consumido, mitad olvidado. Sin saber bien que hacen, continúan por largo tiempo perjudicándose de esa forma. Pronto sentirán que algo va mal y ansiarán darse una oportunidad con la  medicina herbal y ayunos. Si es que estamos a tiempo de poder ayudar, primero se debe chequear el estado de salud del paciente y un chamán será bastante preciso al describir su estado energético también. Todo comienzo excelente debe consistir en un cambio gradual de la dieta, para más tarde complementar con hierbas, si es necesario, para fortalecer los puntos más débiles donde este fallando el metabolismo. Un médico entiende el funcionamiento del cuerpo como un todo unido al mundo, el distanciamiento del Espíritu produce el olvido de la armonía del Gran Canto de la Vida. En este caso, nuestras tendencias determinarán de qué forma distorsionamos la Gran Armonía y a dónde iremos a parar.

Tras un tiempo considerado por el maestro y atendiendo a los detalles del paciente de forma regular, se puede comenzar el camino del chamanismo en una experiencia más directa  con sus ceremonias y enteógenos diversos. Un cuerpo más saludable y una  mejora considerable del tacto sagrado, nos apoyarían en un proceso que  ni dando lo mejor de nosotros mismos, sabríamos si sería suficiente. La práctica de este camino requiere una correcta  nutrición que nos mantenga fuertes y puros. Al paso del tiempo, el individuo va desarrollando habilidades que le permiten acomodarse a la práctica del Natem, más adelante, llegará el momento de profundizar a través de ayunos cortos en días normales. En esos días será fácil, a través del pulso, ver cómo se mantiene el cuerpo sin darle calorías, eso desvelará si la vida es suficientemente intensa en nosotros. Eso más el correcto desarrollo de habilidades en ceremonia, permitirá que el alumno comienze a explorar sus profundidades completamente vacío bebiendo la Ayahuasca. La tradición nos lleva a largos ayunos, por muchos días, largas caminatas en la selva y sus Cascadas, bebiendo Tabaco y soñando; bebiendo grandes cantidades de Ayahuasca en "Natemamu"; los extractos más potentes de Natem en ceremonia, medicina soplada,  transmisiones de poder y curaciones.

 Quiero aclarar que esas correctas habilidades son casi imposibles de desarrollar sin años de experiencia con un buen maestro, que además esté centrado en ese trabajo con el alumno. Quiero también explicar, una persona que no tenga energía suficiente, ayune y encima tome Natem (un producto fuerte y de alta calidad), se va a venir abajo, poniéndose en peligro de puro gusto, para después lamentarse en desesperación pidiendo una ayuda ajena difícil de aplicar. Por supuesto la mayor parte de los brebajes que se ofrecen a desconocidos son entregados por personajes que intentan imitar a un verdadero chamán, además esas pócimas no tienen nada que ver con las recetas poderosas antiguas de las tradiciones, básicamente son una droga alucinógena para ver colores un ratito, mucha hoja de yaji y bejucos tiernos con poca cosa de Natem. Es normal, la mayor parte de la gente que viaja y quiere comprar espiritualidad de la cultura moderna, no está preparada para recibir esto y trabajar en serio con  el chamanismo. Con dinero sólo se puede comprar un destello lejano de la profundidad del mundo de un pueblo. Por otro lado, la corrupción y el sufrimiento de los pueblos indígenas, los ha avivado en contra del mundo y especialmente de los hijos blancos de sus crueles conquistadores. Por otro lado el chamanismo se olvida y los nativos jóvenes (que hoy son los supuestos chamanes) desean lo que a nosotros nos ha hecho olvidar y empezar una nueva búsqueda. Los mayores ya no están y los jóvenes no aprendieron, ¿se dan cuenta de que estamos al borde de que el verdadero chamanismo quede en un teatro sin raíces y sabiduría?

No ayunen antes de una ceremonia, hagan una dieta perfecta seria y constante, esa es la clave. Cuiden el tacto sagrado y mantengan la llama de la Vida a tope. Serenen sus corazones y mente para llenar el presente de la riqueza del sentir de Arutam. Abandonen la resistencia, no den de comer más a ese monstruo que devora el tacto sagrado. Entrenen y aprendan con un buen maestro que porte los ecos de los ancianos  y una buen Natem que exija lo mejor de nosotros. Los largos ayunos vendrán más tarde y todo será hermoso.

Aclaración dieta de mis abuelos

 En la selva es difícil encontrar grasa y proteína de origen vegetal. Todo está demasiado mojado y el terreno es agua con muy poca tierra encima muchas veces. Estos elementos son los centrales en una dieta que optimice el alto rendimiento y correcto desarrollo o mantenimiento muscular. En la selva, la perfección de todas las funciones fisiológicas como animal, es absolutamente necesaria. Hay que sobrevivir: construir casa para no mojarse; tener mucha leña seca, cazar, pescar y cultivar para alimentar a la familia; ser fuertes y tener la excelencia para superar los riesgos. La fuerza no puede decaer ni un instante, cuando toque morir será la primera y última caída.  Mis ancestros comían un poco de lo que cultivaban: calabazas variadas, hojas de la selva, raíces diversas, frutas si había, chontas, etc. No se consumía demasiado, porque son demasiado ricos en hidratos, sólo lo necesario para tener una buena energía hasta el descanso. Más allá de esta función, no se le dirigía más importancia o atención. La base central era la grasa y proteína que obtenían sólo del pescado (nada de mariscos, babosas, pulpos etc.) y aves: normalmente silvestres cazadas con bodoquera, incluye especies parecidas a pavos y demás. La grasa saturada les saciaba por mucho tiempo, su proteína nutría sus músculos y construía o reparaba diariamente los tejidos. Obtenían así, unos cuerpos atléticos y perfectos para vivir en una situación de extrema rigurosidad.  Personalmente, aunque que no como aves, sí como pescado recién cogido. He sido simpatizante del veganismo por mucho tiempo, es una bonita idea y muy filosófica, pero la realidad en el sentir final del individuo, muestra su fracaso. Si quitamos la grasa y proteína animal, rellenaremos con manufacturados e hidratos a loco nuestra dieta, eso no le va a funcionar a una persona que necesite rendir a la perfección. "Normalmente" encontramos veganos débiles, delgados, consumidos; o todo lo contrario, gordos, fofos con un lamentable estado de tonificación muscular. Estos hombres y mujeres no podrían vivir en un ambiente natural que requiriera lo mejor de ellos para sobrevivir, así quedarán en sus ciudades, llendo de la casa al trabajo y de vuelta. Es lamentable ver alrededor del mundo el desastre que ha hecho unas creencias filosóficas sin rigurosidad del sentir individual. Realmente escribo este pequeño Post porque quiero ser cada día mejor y compartir lo que así entiendo y compruebo para mí,  con la gente que que me sigue y quiero. Sé que muchos se molestaran, hasta los cuchillos de sus ciegas creencias desearán hacerme sangrar, piensen pues como un vegano puede ser violento si no come carne...  Mis abuelos así me enseñaron y así se tomó el Natem (Ayahuasca) en paz.    

En la selva es difícil encontrar grasa y proteína de origen vegetal. Todo está demasiado mojado y el terreno es agua con muy poca tierra encima muchas veces. Estos elementos son los centrales en una dieta que optimice el alto rendimiento y correcto desarrollo o mantenimiento muscular. En la selva, la perfección de todas las funciones fisiológicas como animal, es absolutamente necesaria. Hay que sobrevivir: construir casa para no mojarse; tener mucha leña seca, cazar, pescar y cultivar para alimentar a la familia; ser fuertes y tener la excelencia para superar los riesgos. La fuerza no puede decaer ni un instante, cuando toque morir será la primera y última caída.

Mis ancestros comían un poco de lo que cultivaban: calabazas variadas, hojas de la selva, raíces diversas, frutas si había, chontas, etc. No se consumía demasiado, porque son demasiado ricos en hidratos, sólo lo necesario para tener una buena energía hasta el descanso. Más allá de esta función, no se le dirigía más importancia o atención. La base central era la grasa y proteína que obtenían sólo del pescado (nada de mariscos, babosas, pulpos etc.) y aves: normalmente silvestres cazadas con bodoquera, incluye especies parecidas a pavos y demás. La grasa saturada les saciaba por mucho tiempo, su proteína nutría sus músculos y construía o reparaba diariamente los tejidos. Obtenían así, unos cuerpos atléticos y perfectos para vivir en una situación de extrema rigurosidad.

Personalmente, aunque que no como aves, sí como pescado recién cogido. He sido simpatizante del veganismo por mucho tiempo, es una bonita idea y muy filosófica, pero la realidad en el sentir final del individuo, muestra su fracaso. Si quitamos la grasa y proteína animal, rellenaremos con manufacturados e hidratos a loco nuestra dieta, eso no le va a funcionar a una persona que necesite rendir a la perfección. "Normalmente" encontramos veganos débiles, delgados, consumidos; o todo lo contrario, gordos, fofos con un lamentable estado de tonificación muscular. Estos hombres y mujeres no podrían vivir en un ambiente natural que requiriera lo mejor de ellos para sobrevivir, así quedarán en sus ciudades, llendo de la casa al trabajo y de vuelta. Es lamentable ver alrededor del mundo el desastre que ha hecho unas creencias filosóficas sin rigurosidad del sentir individual. Realmente escribo este pequeño Post porque quiero ser cada día mejor y compartir lo que así entiendo y compruebo para mí,  con la gente que que me sigue y quiero. Sé que muchos se molestaran, hasta los cuchillos de sus ciegas creencias desearán hacerme sangrar, piensen pues como un vegano puede ser violento si no come carne...

Mis abuelos así me enseñaron y así se tomó el Natem (Ayahuasca) en paz. 

 

El uso de hierbas estimulantes y la práctica del chamanismo

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Existen hierbas estimulantes como la guayusa, el té, el mate, etc. Su comsumo forma parte de la vida cotidiana en diferentes culturas. Hoy en día, debido a la globalización y su libre comercio, podemos disfrutar sus virtudes en diferentes partes del mundo, aunque también las consecuencias de sus usos inapropiados.

Algunos de estos productos son realmente saludables, favoreciendo la apertura de las puertas del riñón,  incluso a veces fortaleciéndolos (ginseng), y otras veces, no tan saludable, produciendo sólamente una estimulación que consume ese almacén de recursos a largo plazo (café, estimulantes y drogas sintéticas...). Primero debemos entender, que la energía que nos hace disfrutar estos productos, no procede del producto en sí, sino que abre las puertas de los riñones para liberar una energía conservada para ser utilizada en el ahora. El cuerpo es sabio y mantiene un equilibro de esa energía transmitida de nuestros progenitores para disfrutar de una vida larga y sana. La vida es transmitida a través de nuestros padres, pero nuestro dibujo es una fusión de sus condiciones también.  Cuanto más consumamos ese recurso almacenado que define nuestra longevidad, más acortaremos en principio la calidad de nuestros días, y posteriormente, nuestros años en la tierra. Subir la tensión con estimulantes se convierte en un peligro a largo plazo cuando el desgaste es considerable,  ya que cuando tensas una cuerda vieja, esta se rompe. El hígado siempre lo podemos tensar más, pero el riñón puede no aguantar más el equilibrio natural de las tensiones y su gravedad, separándose el cielo (corazón) de la tierra (riñon) y rompiéndose. El tacto sagrado, cual fluye desde el riñón, tiene almohadillado en placer nuestro cuerpo, nos da la fuerza, recuperación y bienestar. Nos despierta por las mañanas vivos y nos hace ver, oler y oír lejos. Es fácil entender que si consumimos en el presente con egoísmo su caricia, la llama se irá apagando con consecuencias desastrosas en el tiempo. A veces demasiado lejos de él para darse cuenta de lo que ocurre, necesitando de la estimulación para continuar todos los días ante la carencia de la energía vital.

En segundo lugar es fundamental observar, que una sobrestimulación sólo nos saca de la unión deliciosa con el tacto sagrado en nuestro sentir interior, hacia una desmesurada extroversión al servicio de un "yo" enfermo; de sus propósitos vulgares y posiblemente al servicio de otros, para quienes nosotros sólo seríamos instrumentos al servicio, más útiles o menos.

Tercero, vivir más tensos de lo que el Gran Canto de la Vida nos afinó,  lleva a una disrrupción eléctrica, a nervios, tensión, espasmos, intranquilidad, ansiedad, etc. A través de la cual viajamos sin ser nosotros mismos con profunda insatisfacción y ausencia de paz.

En el chamanismo, estas son justamente las condiciones más nefastas para acercarse a su práctica. Y me destroza ver a gente que ejecuta estas prácticas erróneas delante de mía antes de una ceremonia. Entrar en este estado a consumir un enteógeno puede ser un desastre considerable de que nadie es responsable salvo la persona misma, que por supuesto más tarde llorará y se lamentará pidiendo ayuda al maestro porque no entiende que le pasa: efectos muy intensos que no descienden por las horas que dura la estimulación, tensión y espasmos, ansiedad,  ausencia de relajación e imposibilidad de encontrar un minuto de descanso o paz. Si esto lo usara durante el trance la sombra del individuo, se quemaría por horas en un infierno aventado como la peor tormenta.

Mi consejo:

- Moderen la toma de estimulantes en su vida cotidiana y sientan de verdad lo que están haciendo. Para mí, tomar mate por ejemplo, dos o tres días seguidos, descansando uno al menos; sin mucho calor y siguiendo una dieta poco calórica, asegura ese correcto sentir y cuidado.

- Pensar que hacemos con esa energía que despertamos, ser conscientes de en qué estamos consumiendo ese tacto sagrado, para qué lo convocamos.

- Alejen de las ceremonias y tomas de enteógenos esas sustancias. Esto no se aplicaría a maestros o personas maduras bien experimentadas que dominan sus artes, ellos tienen su propio criterio refinado y de confianza.

- Lleven una conducta sexual adecuada.

- Vivan la vida con corazón y profundo sentido.

- Estén cerca de la Naturaleza.

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Segunda parte: La dieta en el chamanismo, especialmente para la ceremonia de Ayahuasca.

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Continúo con unas aclaraciones del artículo original publicado en el post anterior:

-He recibido bastantes preguntas al respecto de cuáles son las mejores verduras para consumir. Las hojas de todo tipo en ensalada cruda es una gran opción. Todo tipo de verduras de agua, especialmente: calabacines (zuquini) de todo tipo, berenjena, puerro, variedades de calabazas (más moderación), acelgas, espinacas, pimientos, etc. La cantidad en general no importa, hasta la saciedad.

 

-Otra cuestión para aclarar es qué tipo de hidratos consumir. Si hablamos de semillas: la quinua y el alforfón  (trigo sarraceno) son las mejores opciones. Hay que dejar los cereales de lado. Si hablamos de verduras, tenemos raíces ricas en hidratos: la zanahoria, nabo y remolacha como muy aceptables, recordando que debemos consumir una cantidad moderada. Con el rábano hay que ser más cuidadoso porque es picante. La papa y batata se pueden consumir, pero debido al alto contenido en hidratos, debe ser poca la cantidad. Una aproximación sería no más de 500g por día en total, para un almuerzo combinado de raíces (cada persona es distinta y deber ir probando). Aclarar que debemos decidir si comemos en el almuerzo semillas o raíces, no juntas. En la selva se tiene sólo raíces: yuca, pelma, papachinia, camote, etc. Estos son los hidratos normalmente consumidos junto al plátano verde.

 

- Respecto a la fruta, no debe comerse muy tarde, para mí, después de ceremonia, después del agua es genial. En la temprana tarde suelo tomar mi segunda ración. En mi vida normal, intento consumir alrededor de dos kilos diarios, no tanto los días de ceremonia. Es muy importante diferenciar en dos las frutas: bajas en azúcares y las que no. Recomendables para un consumo alto diario y permitidas durante ceremonia serían, por ejemplo: melón y sandía (mejor solas); la uva, manzana y pera (un poco frías para el Natem); blueberries, durazno, níspero, albaricoque, ciruelas y papaya son geniales siempre. La chirimoya, cereza, higo y el caqui no son tan recomendables en la tarde de los días de ceremonia, son muy dulces. La banana y dátil son demasiado dulces, no recomendables. Fresa, frambuesa, mora, kiwi, piña, pocas gotas de limón y mandarina (muy poca) deben consumirse con moderación y lejos de las ceremonias, son bastantes ácidas. La naranja, pomelo, etc., no se utilizan en el camino del chamanismo debido a su acidez extrema.

 

- La sal es una opción necesaria. La rosada o sal de mina, es la mejor y tradicionalmente usada en la selva. Cierto que hay que ser insípido como el cielo, el agua y la brisa, pero los riñones necesitan estimulación y fuerza para apoyarnos en las largas noches seguidas de profunda concentración. Poca pero fundamental, especialmente para los no bien entrenados. La debilidad del tacto sagrado en la fuente de su nacimiento en el cuerpo: los riñones, es un mal muy compartido en las ciudades. Las personan fallan mucho en su trabajo en el chamanismo y consigo mismos por ello. No jugemos aflojando demasiado: el largo abandono del Espíritu, la debilidad de su tacto; al abuso a través de la sobre estimulación, ansiedad y sexo, sólo quedan al descubierto con la carencia de sal y ayuno forzado.

 

- Otra cuestión es el asunto del ayuno: comer o no comer... Señores, hay que comer, hace falta energía para mantener la intensidad o para trabajar en pos del equilibrio en Arutam. Las personas en las ciudades son muy débiles, no son una pura raza criada en la naturaleza llena de tacto sagrado y cuidado ayuno sexual. Con el fuego de la vida débil entre los riñones, no pueden resistir y trabajar bien con la Ayahuasca especialmente, aunque se aplica a cualquier enteógeno. El ayuno es un peligro y una inutilidad en el chamanismo, salvo para un experto. La energía de los alimentos ayuda cuando hay insufencia del tacto sagrado, es fundamental para resistir y no desmoronarse, especialmente para ceremonias con fuertes plantas de poder y maestros poderosos. Lo que hay que hacer, en todo caso, es comer poco y pronto, antes del medio día de ceremonia.

La dieta para la ceremonia de Ayahuasca

 

San Petersburgo, Conferencia por Arutam Ruymán

 

CONSERVAR LA ENERGÍA VITAL

La dieta es un elemento fundamental para lograr que la medicina permanezca en el cuerpo durante mucho tiempo, de manera que pueda ser bien absorbida y facilitar un trance de muchas horas.

Es importante, en primer lugar, no perder la presión de energía vital. No debemos dejar que disminuya la presencia del tacto sagrado en nosotros.  Esto nos exige tener un cuidado especial para que no haya pérdida energética en el orgasmo y en la eyaculación. Ese instante de placer en el que se desprende la energía vital de nuestro cuerpo, hace que bajen todas las presiones, y debilita el recorrido del tacto sagrado.

La toma del Natem, en la práctica del chamanismo, es para estar llenos de Arutam y de su tacto sagrado en nosotros. ¿Por qué aumentarlo, si luego lo vamos a desperdiciar? Alguna gente, de manera absurda, cree que la práctica del chamanismo puede estar al servicio de una vida sexual más abundante y placentera. Vale decir: aumentar el tacto sagrado sin otro objeto que desperdiciarlo con mayor fuerza y en mayor cantidad. Esto, evidentemente, transforma al chamanismo en un arma verdaderamente peligrosa.  

Quien no esté dispuesto a mantener bajo control su vida sexual, no debería practicar algo como el chamanismo. No sólo éste, sino cualquier disciplina, que nos exija contar con un tacto sagrado bien despierto en nosotros. Un tacto sagrado bien cuidado, bien conservado, bien mantenido, inclusive en el deporte, es la única forma de recuperarnos del estrés del entrenamiento, de las roturas de fibra, del agotamiento muscular en general y de las tensiones, es encontrarnos repletos del tacto sagrado que nos renueva. Éste va desde los riñones hacia el resto de nuestro cuerpo y late junto a nuestro corazón.     

Arutam está guardado en el centro de nuestro cuerpo, en los riñones, allí entibia nuestro ser. Sus fuertes raíces son las piernas, luego crece en el tallo: nuestra columna. Por la médula asciende su calambre y madura en nuestra cabeza con sus cinco colores, sabores, etc: los cinco sentidos.

Quien no está lleno del tacto sagrado, debilita ese recorrido. Eso trae problemas, si ya estamos débiles, cada vez que consumimos la energía vital por medio del sexo. Esto empeora notablemente con el alcohol, que nos adormece y nos destruye. Si hay un exceso de sustancias relajantes en nosotros, como opiáceos, cannabis, etc., el tacto sagrado se vuelve más lento y también se retira. Tanto la angustia como la enfermedad sobrevendrán por la falta de armonía. No aparecerán las visiones, pues no habrá fuerza ni velocidad, el animal que hay en nosotros está dormido. Esta es la realidad de nuestro ser: no importa lo que dicen en las ciudades los que son considerados como profesionales en estos asuntos, nos dirán que el sexo es bueno, y que es saludable eyacular diariamente.

El sexo es bueno, claro que sí, cuando hay amor. Pero el amor verdadero entre dos personas no sucede si en el acto de amarse hay una destrucción de uno por el otro. El amor es pasión, es calma, y es felicidad en el sexo, pero en una plenitud mucho mayor que la que nos creen haber enseñado, o la que experimentamos cotidianamente.

Este es, pues, el primer punto a tener en cuenta a la hora de tener una larga vida, y en aras del éxito en la práctica del chamanismo. La respiración debe ser lenta y profunda en todo momento. Con menos cantidad de inspiraciones y expiraciones tenemos que ser capaces de sacar mayor provecho al acto de respirar. Pero también debemos ser fuertes y no dudar, de ser necesario, en acelerar la respiración sin perder la calma.

El objetivo es mantener la tensión correcta, perfecta, como nos corresponde como portadores del Gran Espíritu. Debemos conocer cuál es el punto de equilibrio perfecto. Sólo quien encuentra la tensión perfecta será plenamente funcional. Tenemos un buen ejemplo en los animales: son perfectos e incansables.  

 

UNA BUENA ALIMENTACIÓN

En último lugar, pero no por ello menos importante: la alimentación. Estamos constantemente bajo la influencia de lo que comemos y bebemos. Muchas veces me piden que señale la dieta más precisa para la toma de la Ayahuasca. Se ha escrito al respecto –aunque el pueblo Shuar ni siquiera escribía-. Se trata de algo simple y natural: el Natem crece en la selva, hay que comer, pues, lo que crece en la selva. Si partimos de este principio, no hay margen de error, pues todo lo que crece en la selva tiene una simplicidad natural e intrínseca.

Mis abuelos tenían la fortuna, en ciertas épocas del año, de establecerse en algunos lugares de la selva, y permanecer allí durante un poco más de tiempo. Era entonces cuando predominaba una dieta basada en la recolección de frutos, como las guabas, las chontas y otras tantas frutas. La agricultura que se practicaba era muy básica. Se solía sembrar y recoger los diferentes tipos de calabaza de la selva; la yuca, el camote, la papachinia, el plátano... También se utilizaban las hojitas que se comen como verdura o ensalada. El único fermento que se utilizaba era la bebida de la yuca, preparada por las mujeres, que la mascaban. Durante las ceremonias con el Natem, con la ayahuasca, no se tomaba demasiado, porque nunca fue bueno abusar de cualquier tipo de fermento en ese momento. Ya un poco más establecidos, más sedentarios, completaban su base de dieta mediante la pesca, en los ríos. Éstos tampoco se comían durante las ceremonias, ni la carne: se pretendía alcanzar la mayor pureza fìsica e interior, sin causar dolor a los seres, tratando de intoxicar lo menos posible el organismo. Pero la selva es la forma de vivir nativa, y en ella los individuos cogen de la naturaleza todo lo que necesitan, sin depender tanto de la agricultura. En consecuencia, necesitan obtener la proteína y la grasa del pescado cuando hacen vida sedentaria, y de la caza de pájaros con cerbatana durante la etapa nómade; es seriamente difícil obtener estos elementos en la selva. Aunque ocasionalmente se consumía diferentes tipos de hongos, cerca y durante la ceremonias no es permitido. Alimentos que crecen en la humedad y descomposición se consideran ligeramente tóxicos y pesados.

 

LOS MEJORES ALIMENTOS –Y LOS MENOS RECOMENDABLES-

La carne de animales más grandes, muy anclados en la tierra –como el jabalí- nunca se usaba. Eran consideradas carnes impuras, que contaminaban el cuerpo y traían enfermedad. También causaban pesadez en la mente: la enturbiaban.  Sobreexcitaban los nervios, de manera que solían cazarse principalmente las carnes puras de las aves, disponibles en las largas caminatas por la selva. La tradición relataba, por ejemplo, que en el venado renacían los abuelos, esto se originó, en parte, debido a la belleza y pureza de estos animales

También era una costumbre frecuente la alimentación mediante tubérculos, calabacitas de todo tamaño y otras verduras propias de la selva. Era muy difícil encontrar la sal. A veces conseguían piedras de minas, de sal rosada, los Shuar las guardaban en hojas, y las cuidaban como si fuera el oro para nosotros. Pero cuando se sumergían en la práctica más profunda de sus ceremonias, es decir, al tomar el Natem, se procuraba evitar el consumo de cualquier producto de origen animal.

Es fundamental, en el chamanismo, mantener la ligereza y la pureza: ser insípidos, como el agua. Tengo la fortuna de contar con acceso a la grasa y la proteína vegetal –como la que se obtiene de las legumbres- en los lugares que frecuento mas últimamente. También puedo contar con el aguacate, el aceite de oliva y las nueces. Pero en la selva no es posible acceder a todo eso. En ese sentido me satisface mucho poder contar con ese tipo de alimentos, pues me permiten mantener la fuerza y también la pureza; todo en una misma gran tendencia.

En estos tiempos de paz que vivimos, en estos tiempos de intercambio, es maravilloso y saludable para el planeta que podamos obtener las grasas y proteínas con lo que crece en nuestra tierra: de los vegetales. Si en algo ha evolucionado nuestra especie hacia la paz es en esto. En casi todos los países es posible conseguir legumbres y grasas vegetales.

Ya un poco más arriba, en las altas montañas, se pueden obtener frijoles, habas y hasta aguacates. Una de las razones por las que elegí el borde de la selva –entre la selva caliente y la selva fría, es tener este privilegio de sembrar, conservar, recolectar estos alimentos. Poder sembrar, conservar y recolectar el Natem, el Wanto o Floripondio, el Tabaco, y poder seguir, al mismo tiempo, una dieta pura,  que me otorga una inmejorable fuerza.

Muchos creen que la fuerza se obtiene tras quitársela a los animales, al matarlos para comer. Pero la fuerza viene de Arutam, quienes no cuidan ese flujo vital son los que necesitan ir de prisa para quitarle la energía a otros. Pero comiendo un cuerpo muerto –simple carne animal, sin el Arutam- no recuperarán el flujo que perdieron. Sólo harán un cuerpo enorme, una masa magra, vacía de vida y de tacto sagrado.

¿En qué momento olvidamos que toda la fuerza proviene de nuestro Creador? ¿En qué momento dejamos de cuidarla? Lo que se pierde no se puede recuperar. Sólo se puede matar, comer e intentar sobrevivir a esa debilidad que padecemos.

En una dieta vegetal bien hecha, la mayoría de las veces ni siquiera necesita la destrucción de la planta: lechugas, hojas, son recogidas -y consumidas- sin grandes daños. No todas las semillas que comemos estaban destinadas a germinar. Así, las raíces, las yucas, se seguirán sembrando y crecerán. La misma planta seguirá multiplicándose.

Pero para que esta dieta funcione cabalmente, repito, hay que cuidar el tacto sagrado. Hay que prestar atención al sexo. Tenemos que calentar bien nuestro cuerpo (por fuera con el fuego, dentro con el tacto sagrado). Las legumbres deben germinar; las semillas deben germinar, por lo menos un poco y el cuerpo debe acostumbrará a ello. Sólo al principio es un poco difícil hacerlo.

De las legumbres podemos hacer concentrados, como el tofu, fuertes y muy proteicos. El cuerpo debe comer mucha grasa, y de la buena: grasa cruda. Eso es bueno para el Natem, para nuestros líquidos viscosos, en el cuerpo y en los huesos, en la médula y el semen. Debemos consumir la cantidad de hidratos que necesitamos para utilizar en el día. Darle proteínas a nuestro cuerpo, comer un sesenta o setenta por ciento de la comida cruda –entre hojas, germinados y frutas- y reducir o eliminar por completo los cereales.

Igualmente insisto, no conozco a casi nadie que sea ca paz de mantener todos los cuidados que requiere una dieta basada en vegetales perfecta, de acuerdo a los principios nutricionales y conservación de la energía vital. Por esa razón, y siendo responsable, recomiendo comer pescado al púbico en general, como hacían mis mayores en la selva. No interfiere con las ceremonias siempre que se aleje un poquito de los eventos. Los mariscos, pulpos, babosas, "cucarachas de agua", "serpientes marinas" y demás cosas parecidas, son perjudiciales.

Otro aspecto de la dieta a tener en cuenta es la eliminación casi completa de los dulces y azúcares, hay que tomarlos de la fruta. Hay que confiar en el lugar en donde vivimos, la comida del lugar. Esto nos ayudará a recordar y a relacionarnos mejor con Arutam. Hay que utilizar menos sal, y no intentar cambiar el sabor de las comidas. Es posible utilizar hierbas de la zona como especias, pero no siempre las mismas. No hay que entrar en un estado de apego. Ni dulce ni salado: no apegarse a ninguno de los extremos. Si lo que se quiere es disminuir el consumo de calorías, se puede recurrir a las hojas de stevia por ejemplo. Y hay que beber mucha agua fresca y pura. Ocasionalmente se pueden tomar siropes vegetales, como el agave o mapple.

En la práctica del chamanismo debemos eliminar por completo la utilización del ajo. Su uso es un error importante, quizá el más dañino de todos. Quienes consumen el ajo, el comino y la cebolla fresca no pueden tomar la Ayahuasca. Aunque las dejáramos de consumir diez días antes de la ceremonia, seguiríamos estando bajo la nociva influencia de estas sustancias, pues para purgar este tipo de especias se requieren meses. En su lugar se puede usar, sin inconvenientes, el puerro. Si no reemplazamos este hábito, la Ayahuasca causará una sensación nauseabunda, seguida de dolor estomacal, malestar general y vómitos.

De menor importancia, pero igualmente muy poco recomendables, se encuentran el cardamomo y el clavo. Es ligeramente tolerable el uso del chile o del ají, pero no lo recomiendo por el calor irritante que produce. Tampoco recomiendo el uso del jengibre, aunque es mucho menos dañino. La canela y el jengibre son para mí un tipo de medicamentos que se utilizan, sobre todo, para los resfríos.

El resto de las especias comunes, como el orégano, la albahaca, el tomillo, el cilantro, el perejil, y todo ese tipo de hierbas, no traen mayores inconvenientes.

Otra recomendación importante: nunca se debe calentar el aceite, ni freírlo. Se debe cocinar al vapor: a veces se puede asar, o preparar en sopa, pero siempre en planchas de muy buena calidad.

Declaro, para terminar, que el uso de productos lácteos es una absoluta barbaridad, un error y una fuente de enfermedades, alergias, inflamaciones, flemas, viscosidades, dolores, y una fuente de cansancio y pesadez mental, sin contar con la terrible injusticia que el consumo de esta sustancia supone para los animales afectados.

Debemos tener un sentido de la responsabilidad. Como les dije antes, es importante no consumir demasiadas sustancias relajantes ( naturales o químicas). Pero esto se aplica también a los estimulantes. Si nos estimulamos más de lo necesario, estamos cometiendo el mismo error. El café y el chocolate están especialmente contraindicados en la dieta, así como cualquier otra sustancia que cuyo procesamiento involucra el acto de tostar-quemar las semillas, todas ellas son, en esencia, perjudiciales. El sabor de una sustancia quemada, sin dudas, no es adecuado para el uso humano, de manera que está estrictamente prohibido por nuestros mayores. Esto es aplicable también al maní y a otros frutos secos, demasiado grasosos. La excepción, en todo este tipo de frutos, son las nueces sobre todo, muy recomendables para la dieta. No son deseables, en cambio, ni la banana, ni los frutos demasiado dulces, como los dátiles. Y no duden en alejarse de los alimentos procesados, manufacturados y envasados.

La purga en el chamanismo y la ceremonia de Ayahuasca

La purga en el chamanismo y la ceremonia de Ayahuasca

El Natem es una sustancia que se ingiere, y por lo tanto requiere un proceso digestivo. Como ocurre siempre en estos casos, la digestión lleva cierto tiempo.