chamanismo

El Gran Propósito y los propósitos menores en el camino del hombre en el Chamanismo

El Gran Propósito y los propósitos menores en el camino del hombre en el Chamanismo

El propósito del camino del hombre en el Chamanismo es reencontrar la unión con Arutam (Gran Espíritu). El hombre debe liberar su sentir recordando de dónde vino y cómo nació.

Chamanismo y dificultades en la ceremonia de Ayahuasca. Discusiones con Arutam Ruymán en Ginebra, Suiza.

Primera discusión    Pregunta: Anoche tuve un poderoso sueño, repleto de visiones. Esto ocurrió durante toda la noche. Yo estaba muy negativo. Tenía la sensación de estar en una montaña rusa. Creo que ese lugar era para mí insoportable, que sencillamente no lo podía tolerar… de modo que sentí que estaba muriendo. Una, dos, tres veces. Mil veces. En un momento pensé que ya no quedaba nada de mí. Pero al mismo tiempo, sentía una gran paz.  Ruymán: eso está bien.  Q: al mismo tiempo tuve la sensación de que eso era absolutamente necesario, y me sentí agradecido por atravesar esa experiencia. Eso era lo más raro de todo.  Ruymán: era totalmente necesario. Se trataba de tu primera vision, ¿no es cierto?  Q: Cuando estabas tocando tu canción, sentí una profunda conexión. Sentí que se revelaba mucho de lo negativo que había en mí.  Ruymán: Es parte de lo que ocurre cuando estoy cantando de ese modo. De alguna manera estoy presionando todos tus órganos. Los nudos que hay en tu yo. Y mientras todo se retuerce, la sombra se desprende de ti. Y puedes sentir cómo sale esa sombra oscura, y cómo la sueltas. Pero eso sucede al principio, porque es tu primera vez, y es bastante doloroso. De hecho, tu sientes que de algún modo te están lastimando. Como si estuvieras por morir. Y ciertamente a veces es como una forma de agonía. Mucha gente se confunde, especialmente si no son experimentados en esto. Confunden esa sensación con una mala experiencia. Pero como bien sabes, no se trata de una experiencia. Y una de las pruebas de lo que digo, una prueba práctica, es que hoy, en tu próxima ceremonia, ocurrirá algo diferente. Y tú vas a darte cuenta. Y sentirás plenamente toda la limpieza en la que has estado trabajando ayer; sentirás más luz. Te ayudará a avanzar con más profundidad, con menos sombras y menor resistencia. Y lo percibirás todo más claramente. Cuando te ví, desde el primer momento, venías no solo con la resistencia de toda una vida, bien alimentada y nutrida. Venías con cierta precaución y cierto dolor, mezclado al mismo tiempo con algo de tristeza. Estas cosas son profundas y mis ceremonias son, en este sentido, absolutamente movilizadoras. Son ceremonias muy fuertes: sólo para quienes están buscando de manera seria. De otra manera, ninguno de ellos podría estar en condiciones de continuar, de resistir tal transformación. Porque, si te has dado cuenta, tal como lo has descrito, la transformación no se ha producido tan sólo en la mente y en el corazón. Es bastante difícil. Está presente incluso en el sistema nervioso, en el cuerpo. Por eso yo no me detengo. No te doy mucho tiempo para respirar. Por eso realmente te felicito, porque de alguna manera hoy estás sentado aquí, hablando con nosotros. Y de algún modo era eso lo que te ocurría ayer. Y ahora vienes y lo compartes con todos nosotros.  Q: Yo estaba bastante devastado esta mañana, debido a una experiencia dolorosa que he tenido en mi vida, pero también hubo algunas experiencias positivas, de las que luego me dí cuenta, hoy, y sentí un estado de enorme gratitud y también de bondad durante parte del viaje.  Ruymán: una de las cosas más difíciles en relación con estos caminos verdaderos, cuando son bien enseñados y bien transmitidos, es que de algún modo debes saborear la oscuridad, y la sombra que todos nosotros apretamos en enferma resistencia durante toda nuestra vida. Eso es una completa locura y tú puedes ver tu propia locura. Y entonces a veces ésta parece muy real. Pero tienes la oportunidad de confrontarla, de darle cara enfrente de ti. De otra manera, en una vida normal, eso es algo tan profundamente almacenado en ti, encajado en dementes justificaciones, que no hay manera de tocarlo. Créeme: éste es tu primer día, esta es tu primera vez, en la que estás participando de una de las prácticas más veraces que es posible encontrar en nuestros días, de manera que lo has hecho bien. Entonces, ¡alégrate! Hoy voy a echarte un vistazo personalmente, te voy a estar siguiendo.  ----Nota---- En el próximo día de ceremonia, Ruymán decidió ayudarlo directamente: puso un encantamiento en su Ayahuasca, y más tarde le sopló, y tuvo la más profunda y mejor experiencia de todo el recorrido de su vida espiritual. Especialmente debido al duro día previo de trabajo, en el cual se liberó de la influencia de muchas tendencias oscuras.    Segunda discusión    Q. Creo que vine con muchas expectativas, y tenía algunas ideas sobre qué podría ocurrir o qué ocurriría durante la noche. Y en verdad nada sucedió en realidad. Quiero decir: nada de manera muy práctica o muy claramente. De modo que no tuve visiones, no tuve mensajes claros, no sé, tal vez no bebí demasiado.  Ruymán: ¿vomitaste?  Q. Después de la segunda vez, estaba teniendo mucho movimiento, pero no pude vomitar. No tenía fluidos, supongo. Estaba luchando, básicamente, pero no pude.  Ruymán. Sentías que querías liberar algo.  Q. Creo que es mi novia. Ella me dejó hace un tiempo. Le hablé y la escuché.  Ruymán: bueno, todos los casos son diferentes. Probablemente no tenías suficiente energía para iluminar las visiones. El Natem se quedó más en ésta area, en las raíces de tu ser, intentando renovar tu energía. Entonces esa es la razón de por qué no fue algo muy fuerte. La medicina que tomamos ayer estaba llena de hojas de Yaji. Esa es la parte visionaria de la mezcla. Necesitas una mayor concentración en el caldo, para levantar el poder de la anaconda. La anaconda crea la visión, empoderando tu energía. Creo que hoy vamos a intentar otra cosa, más riqueza de liana en el caldo. Yo lo beberé mucho tiempo antes, para saber bien qué vas a tomar. De todos modos no te preocupes, porque ya se ha hecho mucho trabajo. Vas a empezar desde un nuevo punto.  Q. He notado que durante la noche entré más y más en mi cuerpo, y eso me relajó y me calmó. Pero fue algo muy sutil.  Ruymán. Sí. Pero mucho trabajo ha sido realizado y mucho del tacto sagrado ha sido restablecido. De modo que hoy estás empezando desde un nivel más alto, y es probable que si la medicina es más rica en Natem, ocupándome de la dosis personalmente, creo que vamos a tener éxito. Pero es importante que mejores tu nivel de energía, pues de otro modo…  Q. ¿debo incrementar la dosis?  Ruymán. Deberías incrementar la dosis, pero eso te lo haré saber. No bebas sin mí ¿de acuerdo? Lo haremos juntos. Además, tú estás muy afectado por tu novia, ese es un problema también. Probablemente tu mente esté atrapada en ese ciclo, y estás deprimido. Muchas cosas están funcionando en tu contra. Pero vamos a ver cómo nos va hoy.    Tercera discusión    Q. Siempre me siento muy débil y con pocos deseos de comenzar cosas nuevas. Esta noche sentí esto muy claramente y hoy estoy bastante cansado. Durante la noche, el efecto fue bastante suave.  Ruymán. Sí, puedo ver claramente cómo la caricia de Arutam es débil en tí. No tengo que tomarte el pulso. Puedo verlo en tu actitud, en tu modo de hablar en el color de tu piel. Este es un problema, porque necesitas vida y energía para alcanzar niveles más altos de consciencia. ¿Cuántas cucharadas tomaste? Muchas, supongo, una buena cantidad. Tomaste seis cucharadas ¿no es así?  Q. Ocho.  Ruymán. Es una locura. Eso puede tumbar a un caballo (risas). El Chamanismo está trabajando con la verdadera caricia de Arutam. Si no la tenemos, no funciona. Así de fácil. Por esta simple razón: tratamos de comer bien, comida bien nutritiva, pero muy liviana, para no gastar energía. Tenemos muchas precauciones en relación con el sexo, porque, en los hombres, la eyaculación es el modo de debilitar el tacto sagrado y las raíces de nuestro ser. Intentamos mantener la armonía, y un perfecto equilibrio, guiando nuestras vidas con Tabaco, viviendo en el lugar apropiado, en la paz apropiada, cerca de la naturaleza. Dedicamos mucho tiempo a nuestro ser, para meditar y llevar nuestra atención a estas profundidades, a estas extensiones que estamos descubriendo en la ceremonia. Esa es la manera de mantener el toque de Arutam con toda intensidad en tu interior. Si tu tomas un par de gotas de Natem, eso es suficiente para iluminar toda la energía que ya poseíamos, pero si no lo hacemos, sino más bien lo contrario, por ejemplo: si estamos tomando sustancias relajantes como las drogas farmacéuticas, o inclusive las drogas naturales como el opio o el cannabie y ese tipo de cosas, estamos debilitando mucho el Tacto Sagrado. Primero tenemos que recuperarnos a nosotros mismos un poco más cambiando nuestros hábitos de vida y, por supuesto, si es necesario, utilizando la medicina herbaria; raíces, plantas, hojas. Pues si tu sabes bien cómo hacer un diagnostic sobre cómo elegir las hierbas, es muy probable recuperar mucho del Tacto Sagrado. Imagínate: si vivimos toda una vida evitando trabajar en el Tacto Sagrado de Arutam, y luego bebemos Natem y todo esto es recuperado y entramos en un sagrado éxtasis con el Gran Misterio, yo sería muy famoso y rico. Eso es imposible. Y poca gente quiere realmente aprender o practicar el Chamanismo de manera apropiada, porque la mayoría de la gente realmente no quiere cambiar ese extraño estado de placer en el cual suelen estar. Hay gente que ha sufrido lo suficiente en la vida, y realmente no tiene una chance. Mucha gente. Mucho más que los que no. Y ellos, cuando se aproximan al Chamanismo, realmente quieren cambiar. Realmente quieren encontrar un modo de recordar de dónde vienen, dónde están y cómo curarse a sí mismos. Y esto funciona si tienes el poder de voluntad, y si te redireccionas, si te concentras, puedes conseguir lo que quieras con el Chamanismo. En la tradición, Uwishin es el nombre del Chamán. El Uwishin es alguien que provee la medicina, el Natem, a los aprendices; también es quien ayuda a la gente que está en una búsqueda; más a menudo se ocupa de la gente enferma, para ayudarlos en su curación, y el Chamán incrementa muy poderosamente, con ellos, la presencia del Espíritu. La gente entra en trance, y aquellos que están en la búsqueda, encuentran las respuestas, encuentran sus caminos, y tienen revelaciones realmente muy profundas y bienaventuradas. Aquellos que necesitan ser curados, sienten cómo se incrementa realmente su energía, y el cuerpo comienza a recorder realmente cómo debería sentir la Vida como si fuera un recién nacido. Y los aprendices aprenden cómo trabaja en esto el Chamán. De modo que, en la tradición, en la casa de las visiones, podemos contar con todas estas cosas. Pero nada es posible si no prestamos atención a las observaciones previas. Todo está explicado tan solo mediante la sensación. Y el hombre más sabio es aquel que ha encontrado la última –la más cristalina- unión con el Espíritu, la última sensación, y se preocupa por ello. Ese es el hombre más sabio: el que dejó atrás las nubes de la confusión de los extremos, de las memorias de la mente racional, el auto reconocimiento, y puede cantar como el Guacamayo en un árbol, como el Tigre acuático en el río, o la Anaconda empapada en el pantano. Por eso en nuestros rituales dedicamos toda la noche sólo a adorar a Arutam, y nos sumergimos profundamente en el cristal de la existencia, y lloramos al cantar sus bendiciones, haciendo brillar la luz de profundas visiones.    Cuarta discusión    Q. ¿Podría preguntarle algo? Es mi segunda vez, y todavía vomito mucho; no soy capaz de ir profundamente hacia mi interior.  Ruymán. Puedo ver que, durante la ceremonia, tomas el Natem y luego te tapas rápidamente bajo tu manta, y ya no quieres saber nada de nada. Pienso que hay una parte de ti que está de algún modo tratando de regresar a tu propio yo de manera constante, aislándote del mundo, y luego encerrándote en ti misma. Cuando el proceso comienza a ganar profundidad, el frío llega, el Tacto Sagrado olvidado acaricia las profundidades de tu corazón, y cuando llega cerca de tu sensación consciente o presente, tú lo rechazas rápidamente. Lo tiras. Te lo sacas de encima. Esa es mi impresión sobre tí.  Q. Sí, creo que algo está viniendo, pero lo detengo de alguna manera.  Ruymán: entonces ¿quieres cambiar eso?  Q. Sí, todo. Todo.  Ruymán. Entonces te ayudaré a enfrentar eso. No bebas sin mí. Yo te daré el Natem. Yo haré un encantamiento para ti. Pero, por favor: haz el esfuerzo. No lo rechaces rápidamente. Y esta vez intenta estar un poco más con nosotros ¿ok? Mírame. A veces estaré acostado, y a veces estaré sentado con todos ustedes, llorando la dicha de Arutam. A veces estaré meditando. Intenta ser más activa. No entres en tu pequeño mundo para esconderte bajo las mantas.

Primera discusión

Pregunta: Anoche tuve un poderoso sueño, repleto de visiones. Esto ocurrió durante toda la noche. Yo estaba muy negativo. Tenía la sensación de estar en una montaña rusa. Creo que ese lugar era para mí insoportable, que sencillamente no lo podía tolerar… de modo que sentí que estaba muriendo. Una, dos, tres veces. Mil veces. En un momento pensé que ya no quedaba nada de mí. Pero al mismo tiempo, sentía una gran paz.

Ruymán: eso está bien.

Q: al mismo tiempo tuve la sensación de que eso era absolutamente necesario, y me sentí agradecido por atravesar esa experiencia. Eso era lo más raro de todo.

Ruymán: era totalmente necesario. Se trataba de tu primera vision, ¿no es cierto?

Q: Cuando estabas tocando tu canción, sentí una profunda conexión. Sentí que se revelaba mucho de lo negativo que había en mí.

Ruymán: Es parte de lo que ocurre cuando estoy cantando de ese modo. De alguna manera estoy presionando todos tus órganos. Los nudos que hay en tu yo. Y mientras todo se retuerce, la sombra se desprende de ti. Y puedes sentir cómo sale esa sombra oscura, y cómo la sueltas. Pero eso sucede al principio, porque es tu primera vez, y es bastante doloroso. De hecho, tu sientes que de algún modo te están lastimando. Como si estuvieras por morir. Y ciertamente a veces es como una forma de agonía. Mucha gente se confunde, especialmente si no son experimentados en esto. Confunden esa sensación con una mala experiencia. Pero como bien sabes, no se trata de una experiencia. Y una de las pruebas de lo que digo, una prueba práctica, es que hoy, en tu próxima ceremonia, ocurrirá algo diferente. Y tú vas a darte cuenta. Y sentirás plenamente toda la limpieza en la que has estado trabajando ayer; sentirás más luz. Te ayudará a avanzar con más profundidad, con menos sombras y menor resistencia. Y lo percibirás todo más claramente. Cuando te ví, desde el primer momento, venías no solo con la resistencia de toda una vida, bien alimentada y nutrida. Venías con cierta precaución y cierto dolor, mezclado al mismo tiempo con algo de tristeza. Estas cosas son profundas y mis ceremonias son, en este sentido, absolutamente movilizadoras. Son ceremonias muy fuertes: sólo para quienes están buscando de manera seria. De otra manera, ninguno de ellos podría estar en condiciones de continuar, de resistir tal transformación. Porque, si te has dado cuenta, tal como lo has descrito, la transformación no se ha producido tan sólo en la mente y en el corazón. Es bastante difícil. Está presente incluso en el sistema nervioso, en el cuerpo. Por eso yo no me detengo. No te doy mucho tiempo para respirar. Por eso realmente te felicito, porque de alguna manera hoy estás sentado aquí, hablando con nosotros. Y de algún modo era eso lo que te ocurría ayer. Y ahora vienes y lo compartes con todos nosotros.

Q: Yo estaba bastante devastado esta mañana, debido a una experiencia dolorosa que he tenido en mi vida, pero también hubo algunas experiencias positivas, de las que luego me dí cuenta, hoy, y sentí un estado de enorme gratitud y también de bondad durante parte del viaje.

Ruymán: una de las cosas más difíciles en relación con estos caminos verdaderos, cuando son bien enseñados y bien transmitidos, es que de algún modo debes saborear la oscuridad, y la sombra que todos nosotros apretamos en enferma resistencia durante toda nuestra vida. Eso es una completa locura y tú puedes ver tu propia locura. Y entonces a veces ésta parece muy real. Pero tienes la oportunidad de confrontarla, de darle cara enfrente de ti. De otra manera, en una vida normal, eso es algo tan profundamente almacenado en ti, encajado en dementes justificaciones, que no hay manera de tocarlo. Créeme: éste es tu primer día, esta es tu primera vez, en la que estás participando de una de las prácticas más veraces que es posible encontrar en nuestros días, de manera que lo has hecho bien. Entonces, ¡alégrate! Hoy voy a echarte un vistazo personalmente, te voy a estar siguiendo.

----Nota---- En el próximo día de ceremonia, Ruymán decidió ayudarlo directamente: puso un encantamiento en su Ayahuasca, y más tarde le sopló, y tuvo la más profunda y mejor experiencia de todo el recorrido de su vida espiritual. Especialmente debido al duro día previo de trabajo, en el cual se liberó de la influencia de muchas tendencias oscuras.

Segunda discusión

Q. Creo que vine con muchas expectativas, y tenía algunas ideas sobre qué podría ocurrir o qué ocurriría durante la noche. Y en verdad nada sucedió en realidad. Quiero decir: nada de manera muy práctica o muy claramente. De modo que no tuve visiones, no tuve mensajes claros, no sé, tal vez no bebí demasiado.

Ruymán: ¿vomitaste?

Q. Después de la segunda vez, estaba teniendo mucho movimiento, pero no pude vomitar. No tenía fluidos, supongo. Estaba luchando, básicamente, pero no pude.

Ruymán. Sentías que querías liberar algo.

Q. Creo que es mi novia. Ella me dejó hace un tiempo. Le hablé y la escuché.

Ruymán: bueno, todos los casos son diferentes. Probablemente no tenías suficiente energía para iluminar las visiones. El Natem se quedó más en ésta area, en las raíces de tu ser, intentando renovar tu energía. Entonces esa es la razón de por qué no fue algo muy fuerte. La medicina que tomamos ayer estaba llena de hojas de Yaji. Esa es la parte visionaria de la mezcla. Necesitas una mayor concentración en el caldo, para levantar el poder de la anaconda. La anaconda crea la visión, empoderando tu energía. Creo que hoy vamos a intentar otra cosa, más riqueza de liana en el caldo. Yo lo beberé mucho tiempo antes, para saber bien qué vas a tomar. De todos modos no te preocupes, porque ya se ha hecho mucho trabajo. Vas a empezar desde un nuevo punto.

Q. He notado que durante la noche entré más y más en mi cuerpo, y eso me relajó y me calmó. Pero fue algo muy sutil.

Ruymán. Sí. Pero mucho trabajo ha sido realizado y mucho del tacto sagrado ha sido restablecido. De modo que hoy estás empezando desde un nivel más alto, y es probable que si la medicina es más rica en Natem, ocupándome de la dosis personalmente, creo que vamos a tener éxito. Pero es importante que mejores tu nivel de energía, pues de otro modo…

Q. ¿debo incrementar la dosis?

Ruymán. Deberías incrementar la dosis, pero eso te lo haré saber. No bebas sin mí ¿de acuerdo? Lo haremos juntos. Además, tú estás muy afectado por tu novia, ese es un problema también. Probablemente tu mente esté atrapada en ese ciclo, y estás deprimido. Muchas cosas están funcionando en tu contra. Pero vamos a ver cómo nos va hoy.

Tercera discusión

Q. Siempre me siento muy débil y con pocos deseos de comenzar cosas nuevas. Esta noche sentí esto muy claramente y hoy estoy bastante cansado. Durante la noche, el efecto fue bastante suave.

Ruymán. Sí, puedo ver claramente cómo la caricia de Arutam es débil en tí. No tengo que tomarte el pulso. Puedo verlo en tu actitud, en tu modo de hablar en el color de tu piel. Este es un problema, porque necesitas vida y energía para alcanzar niveles más altos de consciencia. ¿Cuántas cucharadas tomaste? Muchas, supongo, una buena cantidad. Tomaste seis cucharadas ¿no es así?

Q. Ocho.

Ruymán. Es una locura. Eso puede tumbar a un caballo (risas). El Chamanismo está trabajando con la verdadera caricia de Arutam. Si no la tenemos, no funciona. Así de fácil. Por esta simple razón: tratamos de comer bien, comida bien nutritiva, pero muy liviana, para no gastar energía. Tenemos muchas precauciones en relación con el sexo, porque, en los hombres, la eyaculación es el modo de debilitar el tacto sagrado y las raíces de nuestro ser. Intentamos mantener la armonía, y un perfecto equilibrio, guiando nuestras vidas con Tabaco, viviendo en el lugar apropiado, en la paz apropiada, cerca de la naturaleza. Dedicamos mucho tiempo a nuestro ser, para meditar y llevar nuestra atención a estas profundidades, a estas extensiones que estamos descubriendo en la ceremonia. Esa es la manera de mantener el toque de Arutam con toda intensidad en tu interior. Si tu tomas un par de gotas de Natem, eso es suficiente para iluminar toda la energía que ya poseíamos, pero si no lo hacemos, sino más bien lo contrario, por ejemplo: si estamos tomando sustancias relajantes como las drogas farmacéuticas, o inclusive las drogas naturales como el opio o el cannabie y ese tipo de cosas, estamos debilitando mucho el Tacto Sagrado. Primero tenemos que recuperarnos a nosotros mismos un poco más cambiando nuestros hábitos de vida y, por supuesto, si es necesario, utilizando la medicina herbaria; raíces, plantas, hojas. Pues si tu sabes bien cómo hacer un diagnostic sobre cómo elegir las hierbas, es muy probable recuperar mucho del Tacto Sagrado. Imagínate: si vivimos toda una vida evitando trabajar en el Tacto Sagrado de Arutam, y luego bebemos Natem y todo esto es recuperado y entramos en un sagrado éxtasis con el Gran Misterio, yo sería muy famoso y rico. Eso es imposible. Y poca gente quiere realmente aprender o practicar el Chamanismo de manera apropiada, porque la mayoría de la gente realmente no quiere cambiar ese extraño estado de placer en el cual suelen estar. Hay gente que ha sufrido lo suficiente en la vida, y realmente no tiene una chance. Mucha gente. Mucho más que los que no. Y ellos, cuando se aproximan al Chamanismo, realmente quieren cambiar. Realmente quieren encontrar un modo de recordar de dónde vienen, dónde están y cómo curarse a sí mismos. Y esto funciona si tienes el poder de voluntad, y si te redireccionas, si te concentras, puedes conseguir lo que quieras con el Chamanismo. En la tradición, Uwishin es el nombre del Chamán. El Uwishin es alguien que provee la medicina, el Natem, a los aprendices; también es quien ayuda a la gente que está en una búsqueda; más a menudo se ocupa de la gente enferma, para ayudarlos en su curación, y el Chamán incrementa muy poderosamente, con ellos, la presencia del Espíritu. La gente entra en trance, y aquellos que están en la búsqueda, encuentran las respuestas, encuentran sus caminos, y tienen revelaciones realmente muy profundas y bienaventuradas. Aquellos que necesitan ser curados, sienten cómo se incrementa realmente su energía, y el cuerpo comienza a recorder realmente cómo debería sentir la Vida como si fuera un recién nacido. Y los aprendices aprenden cómo trabaja en esto el Chamán. De modo que, en la tradición, en la casa de las visiones, podemos contar con todas estas cosas. Pero nada es posible si no prestamos atención a las observaciones previas. Todo está explicado tan solo mediante la sensación. Y el hombre más sabio es aquel que ha encontrado la última –la más cristalina- unión con el Espíritu, la última sensación, y se preocupa por ello. Ese es el hombre más sabio: el que dejó atrás las nubes de la confusión de los extremos, de las memorias de la mente racional, el auto reconocimiento, y puede cantar como el Guacamayo en un árbol, como el Tigre acuático en el río, o la Anaconda empapada en el pantano. Por eso en nuestros rituales dedicamos toda la noche sólo a adorar a Arutam, y nos sumergimos profundamente en el cristal de la existencia, y lloramos al cantar sus bendiciones, haciendo brillar la luz de profundas visiones.

Cuarta discusión

Q. ¿Podría preguntarle algo? Es mi segunda vez, y todavía vomito mucho; no soy capaz de ir profundamente hacia mi interior.

Ruymán. Puedo ver que, durante la ceremonia, tomas el Natem y luego te tapas rápidamente bajo tu manta, y ya no quieres saber nada de nada. Pienso que hay una parte de ti que está de algún modo tratando de regresar a tu propio yo de manera constante, aislándote del mundo, y luego encerrándote en ti misma. Cuando el proceso comienza a ganar profundidad, el frío llega, el Tacto Sagrado olvidado acaricia las profundidades de tu corazón, y cuando llega cerca de tu sensación consciente o presente, tú lo rechazas rápidamente. Lo tiras. Te lo sacas de encima. Esa es mi impresión sobre tí.

Q. Sí, creo que algo está viniendo, pero lo detengo de alguna manera.

Ruymán: entonces ¿quieres cambiar eso?

Q. Sí, todo. Todo.

Ruymán. Entonces te ayudaré a enfrentar eso. No bebas sin mí. Yo te daré el Natem. Yo haré un encantamiento para ti. Pero, por favor: haz el esfuerzo. No lo rechaces rápidamente. Y esta vez intenta estar un poco más con nosotros ¿ok? Mírame. A veces estaré acostado, y a veces estaré sentado con todos ustedes, llorando la dicha de Arutam. A veces estaré meditando. Intenta ser más activa. No entres en tu pequeño mundo para esconderte bajo las mantas.

Buscando consejo en el chamanismo. Preguntas significativas sobre la ceremonia de Ayahuasca a Arutam Ruymán

Pregunta: en mi primera semana con usted tuve visiones muy intensas, muy buenas y muy breves. Entendí bastantes cosas, pero ahora, en las últimas ceremonias sigo teniendo visiones, pero no tan intensas. Mi pregunta es si es muy importante tener visiones, y si el efecto de sanación ocurre igual, es decir, si uno puede sanarse sin tener visiones. Tal vez el Gran Espíritu se enojó, y es por eso que ahora no tengo más visiones. En la primera ceremonia mis visiones eran en color, mientras que en las últimas, las visiones son en blanco y negro o gris.    ¿Anoche vomitaste?    Sí, suelo vomitar.    Cuando tomaste, ¿cuánto tardaste en vomitar?    Mäs o menos dos horas.    ¿Tomaste ayer una vez? ¿Y cuánto tardaste en vomitar? ¿Dos horas?    Sí.    ¿Y volviste a tomar después?    Sí.    ¿Cuánto tardaste en vomitar?    Media hora.    Ruymán: el Natem que tomaste ayer era de una potencia tremenda. Ningún ser humano podría retener eso. Si tomabas 60 mililítros repartidos en dosis de cucharas soperas, no hay ser humano que no tenga visiones. Yo la primera vez me tomé un vaso entero, y tuve un poco de visiones, al principio, pero después se fue el efecto. Y no vomité. Si hubiera vomitado, no hubiera sentido nada. O sea que es bastante sensible, si tuvo visiones. Después volví a tomar, y me duró un poquito, pero no tuve muchas visiones, sino más bien una sensación de encantamiento con la naturaleza y la selva. Y no vomité. Y después tuve que volver a tomar, la tercera vez, y me tomé casi otro vaso entero, y me pasé. O sea, al principio no sentía mucho, y no podía trabajar bien. La segunda vez pude trabajar más, pero no me duró mucho. Y la tercera dije, bueno: ahora me tomo el vaso. Y me noqueó. Y entonces podía trabajar, pero ya acostado. Y eso sumado al cansancio del viaje, y al hecho de no haber comido. Se me fue al ratito, a eso de las dos, tres horas. Era intensísimo. Ahí pude visionar muy fuerte. Fue increíble. Realmente increíble. Pero claro: eso es bueno cuando tú no eres el Chamán, y puedes permanecer acostado toda la noche. Entonces, tristemente, pasaron más de dos horas y no podía cantar, debido a la intensidad, y sólo podía estar en trance acostado. Tomé un poquito de agua y luego vomité. Pero como en realidad eran tantas horas que tenía el Natem dentro, se había absorbido tanta cantidad, que aunque pude vomitar, eso no cambió mucho el panorama. Pero bueno, por lo menos ya pude tocar el "Tumank". A partir de eso, estuve presente toda la noche. Pero no, no me animé con el violín. Creo que si esa noche hubiera tocado el violín, hubiésemos tenido una orquesta de vómitos (risas). Pienso que no tienes ningún problema. Que tienes que seguir el ritmo, mantener la medicina y encontrar su ritmo. Más bien he visto en ti una evolución muy positiva. Hay que tener una energía fuerte, y eso se consigue cuidando la eyaculación –en los hombres-, y cuidando el equilibrio del trabajo en el descanso. Orientando la vida hacia las actividades que a uno lo hacen feliz, que tengan sentido para el corazón, que uno pueda poner su corazón en ellas. Y sobre todo es muy importante tener el paladar perfecto. Como si lleváramos adelante una alimentación en la naturaleza. Es decir: acostumbrarse al dulce con agua, es decir, a las frutas. No a las grasas mezcladas con dulce. Y reducir todo lo posible las harinas, comer muy poco o nada de cereales, sobre todo semillas: quinua, trigo sarraceno. Comer tubérculos, verduras, más pescado que carne, y acostumbrarse a los sabores amargos. Por ejemplo, la cerveza negra (risas). Me refiero a las hierbas amargas, a las infusiones, al sabor de las plantas. El cacao no es tan bueno, pero si tomas de vez en cuando no hay inconvenientes. En la selva, por ejemplo, nosotros nos comemos las frutas. Y la semilla se escupe. No hacemos polvo de la semilla ni la comemos. Dicen, entre los Shuar, en las costumbres nuestras en la selva, que el cacao es una semilla y, como tal, tiene ciertos principios –el sabor amargo- que tiene una función protectora de la semilla, para que, en sus generaciones, siga sobreviviendo. Puede tener un leve efecto parecido al del veneno dentro del organismo. El cacao además es estimulante, es antidepresivo, y la semilla suele estar quemada, tostada. Eso también hace daño. Y el cuerpo, además, reacciona con erupciones cutáneas, como expulsándolo. No sé muy bien cómo es el mecanismo, pero a mí el chocolate me deja el estómago sucio: a mí me da esa sensación. Pasa que yo mantengo una gran pureza en la dieta para poder estar en condiciones perfectas durante la ceremonia. Por eso me doy cuenta, más que aquellos que no tienen esa disciplina. Comprueben eso ustedes mismos.    Pregunta: ¿y qué pasa con el café?    Ruymán: Con el café pasa lo mismo. Es otra semilla, y su efecto estimulante está más relacionado con el efecto de un veneno. Un efecto puro de estimulación como podría ser el de la guayusa o la yerba mate. El té, inclusive. El mate no tiene un comportamiento como el de una semilla, y su estimulación, evidentemente, no es de naturaleza tóxica. Pero hace tanto tiempo que no tomo café, que no les puedo decir con precisión. La hoja de coca, en cambio, tiene un efecto bastante saludable. Es estimulante, pero de una forma más pura. Realmente este tipo de plantas, de hojas, ayudan a que se incremente el tacto sagrado en el ser. Eso está muy lejos de ser una estimulación por intoxicación. Por ejemplo vamos a ver un caso: El de relajación. El Natem me relaja. Es una planta que relajaba a los indios para meditar, y encontrar el Arutam. Sí, me relaja, pero despierta todos mis instintos, me hace más fuerte, incrementa el Arutam, la presencia del Gran Espíritu en mí hasta el infinito, hasta fundirme con el espejo de la vida, el cristal de la vida, el Arutam, y sentirme que estoy vivo en toda la existencia, en esa ceremonia, en los días que vienen, y, si puedo, en toda mi vida. Hay gente que dice “bueno, yo fumo marihuana porque me relaja también, y entro en trance”. Un trance que después se tiene que pagar muy caro. Porque pierdo energía vital, me debilito, pierdo mi voluntad, el mundo se va haciendo mas gris y un velo me va tapando más profundamente, no puedo trabajar duro y firmemente, porque estoy débil, empiezo a obsesionarme con el pensamiento, en plan neurótico, y cada día el espejo de la vida, en su cristal, está más lejos de mí, más oscuro. Y el miedo a esa caída y a esa oscuridad me hace fumar cada vez más, y más, y más. Para buscar un placer cada vez más caro, haciéndose un círculo vicioso. Porque la relajación no es la misma, no es lo mismo tomar mate o tomar guayusa que tomar café. La estimulación no es la misma.    PREGUNTA: Hace muchos años que participo de las ceremonias, y con cada ceremonia he aprendido mucho. Ahora me doy cuenta de muchas cosas que sólo se comprenden gracias a las visiones, pero ahora las entiendo sin necesidad de tener visiones. Pero de todos modos tengo ganas de ver visiones. No tengo visiones más tranquilas, pero en el plano de las sensaciones, tengo visiones que traen modos de aprender.    Ruymán: ella es una persona tranquila que busca eso: la comprensión. Y así es como se le da, así se le presenta la ceremonia.    Estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero tengo ganas de ver visiones. Estoy lista para ver visiones.    Ruymán: pero yo no te he visto tomando mucha cantidad como para ver visiones.    Bueno, voy a probar, gracias (risas).    Ruyman: bueno, para entrar en trance y tener visiones tienes que tomar una buena cantidad y aguantar un ratito las náuseas, y ahí se va a encender la luz apenas un segundo. Tendrás que pedir ayuda, que te lleven al baño, que te ayuden a caminar.    Bueno, algunas veces sí: siento que no puedo ni caminar. Pero tampoco tengo visiones.    Ruymán: Hoy te voy a hacer un encantamiento, te voy a soplar tu medicina y así también puedo establecer la dosis. Necesitas un empujón, el tacto sagrado circula muy débilmente en tu ser, no es suficiente para rebosarse en el alto fogonazo de la visión. Aunque tu pulso es débil, se muestra perturbado por las emociones también. Por lo que hemos hablado, entiendo que tu dieta vegana, cruda y fría, más la preocupación profunda por años en tu familia, han debilitado mucho tu Bazo y, por consiguiente, tu energía vital. A través del encantamiento voy a procurar hacer crecer el tacto sagrado para que rebose en salud y fuerza, pueda desbordarse llorando el Arutam en tu visión.    PREGUNTA: Últimamente, en mis visiones, me siento como si fuera diferentes animales. La sensación de tener una piel, y algunos instintos de diferentes animales. Siento que eso es importante, pero ¿cómo puedo integrar eso a mi vida?    Ruymán: Cuando haces una ceremonia con el Natem, éste te enseña el Arutam, y te lo va mostrando de esa forma, ese es el camino natural. Todos nosotros emanamos de una Gran Perfección, y somos un rayo de luz que proviene de ese infinito, del estado perfecto de la vida. Entonces cuando tú te acercas, hacia adentro, mediante el uso de un enteógeno, o del Natem, especialmente, puedes sentir las pieles, puedes sentirte como los animales, que también llevan esa misma luz. La misma luz que nosotros también llevamos dentro. Eso hará que cada vez vayas viendo más y más animales, hasta que seas capaz de sentir que eres muchos de ellos a la vez, hasta que llegue un momento en el que puedas sentir los árboles, los cielos, los mares, los ríos. Toda la existencia. Esa es la respuesta: tienes que seguir descubriendo y darte cuenta de que más allá de la individualidad y del ego, hay todo un mundo al que uno pertenece, que somos. Y cada vez que pasa el tiempo, y que pasa la vida, esa resistencia se hace más cruel si no la dejamos ir. Y más dramática: nos pasan cosas peore, que a la vez, nos tomamos cada vez peor.Y nos alejamos del mundo, nos alejamos de ese gran ser que somos todos. ¿Verdad que te gusta sentir las pieles de esos animales?    Me gusta más sentirme en la piel de otro animal que en mi propia piel (risas).    Ruymán: bueno, todos son animales. Tú también. Tengamos en cuenta que si perdemos ese yo, ese conglomerado que ha formado el yo, con todos sus espíritus oscuros, sentimos que nos morimos o que nos volvemos locos. Y no. En realidad eso que descubrimos es mucho mejor. Cuando inhales tabaco, vas a poder saber. Y revivir todas esas realizaciones en tu día a día.    Pregunta: El último mes, cuando inhalé tabaco en mi casa, casi no sentí el efecto, tal vez por tener muchos pensamientos.    Ruymán: es que antes de inhalar tabaco hay que prepararse. Hay que llegar de la mejor manera posible, relajarse. Si no lo consigues, esperas a la noche: lo inhalas bastante y te acuestas a dormir. Pero bueno, si eso pasa con el Tabaco, significa que tenemos que corregir. Tenemos que aflojar la resistencia. Eso es lo bueno: si no tuvieramos el Tabaco, tal vez seguimos sin darnos cuenta de cómo estamos realmente.    Pregunta: cuando consumo el Tabaco me siento un poco desmayado, con un poco de náuseas. ¿Es el efecto del Tabaco, o es que estoy haciendo algo de manera incorrecta?    Ruymán: bueno, habrá que investigarlo bien. Habría que ver cómo llegas a ese momento, cómo ha sido el día. Habría que probar hacerlo en varios momentos distintos del día. Pero si ya sabes que te va a dar ese efecto, entonces tendrías que hacerlo poco antes de acostarte, así te desmayas en la cama (risas)y sueñas profundamente escuchando los susurros del Espíritu. Pero no hacerlo por la mañana, cuando te has levantado para trabajar.    Pregunta: quiero decirte muchas gracias. Ayer no tomé. Voy a tomar hoy. Pero ayer noté que usted dijo que estaba cansado, pero tuve una experiencia muy buena. Y quiero agradecerle porque pudo hacer lo mejor para todos. Y lo hace con mucho cariño, como siempre dando lo mejor. Y ahora estoy con muchas ganas de que llegue la noche. Y quería pedirle consejo, despejar algunas dudas.    Pregunta: cuando tomo por primera vez, tengo visiones y trabajo bien con la medicina. Pero eso dura una hora, una hora y media, como máximo dos horas. Después el efecto baja, y como ya no siento tanto, pienso que puedo volver a tomar, pero cuando vuelvo a tomar, ya no es tan intensa la medicina, pero es más profunda. Con un efecto más profundo. Pero ese segundo vaso, por la mañana, me hace sufrir. Y por la mañana tengo que vomitar. Siento que tengo que vomitar. Entonces mi pregunta es. Tal vez tengo que tomar un vaso a medianoche, ¿está bien eso? ¿o tengo que tomar otro vaso y vomitar por las mañanas? Porque no puedo aguantar ese segundo vaso por la mañana.    Ruymán: ahora te propongo tomar más cantidad de entrada.    Pregunta: pero de entrada tomo casi un vaso lleno, del pequeño. Entonces tengo que tomar un vaso más grande?    Ruymán: hay que explorar, saber explorar. E ir encontrando la mejor forma. La otra solución es que cuando vuelva a tomar –la segunda vez- tome menos cantidad.    Pregunta: suelo tomar bastante poco en el segundo vaso. Pero no importa si tomo así o más; por la mañana cuesta, tengo náuseas, visiones, y como que nunca se para. Creo que la luz, la mañana, me hace sufrir.    Ruymán: entonces el segundo vaso, que tome bastante. Que tome bastante, y así vomita antes de que amanezca.    Pregunta: ¿y cómo uno mismo se puede mantener, en esa forma física que usted tiene? ¿qué ejercicios practica? Porque se nota que está en muy buena forma.    Ruymán: bueno, es una mezcla. Tengo una finca grande, en Tenerife, con frutales. Y tengo que podarlas yo mismo, cuidar la hierba, hacer leña para la chimenea, etc. Entonces eso me pone bastante fuerte. Este fin de semana, por ejemplo, estuve cortando árboles con hacha, durante cinco horas. Eso te entrena.    En mi casa de campo tengo un árbol de manzanas, ¿puede ir a cortar algo? Pero no, no (risas).    Todos los días practico un yoga muy físico, mantengo la concentración y disciplina en mis viejas prácticas de la tradición china. Finalmente nadar en el mar, que te cojan las olas y te revuelquen está cañero. Caminar en el bosque, mientras alcanzo lugares óptimos para la meditación es excelente actividad también. Lo más imortante es la dieta: buen nivel de grasas saturadas; obtener energía y saciedad de aceites vegetales de calidad alta; legumbres y pescado; bastante fruta y verdura cruda; beber bastante agua pura y tomar las infusiones de hierbas apropiadas.        PREGUNTA: Es mi segunda ceremonia, y también quiero preguntar sobre la segunda toma. Por ejemplo hoy, durante la ceremonia, después del primer vaso, tuve una experiencia muy fuerte, y bastante complicada, difícil, en lo físico, estaba llorando. Como aprendí muchas cosas, era muy intensa mi visión. Pero después de unas horas ya no pude aguantar más y vomité la medicina. Al vomitar la medicina sentí mucha tranquilidad, calma. La sensación de estar como tranquila, de estar aliviando algo. Estaba en armonía. Y en ese momento ofrecieron el segundo vaso. Y como sentí ganas de tomar más, porque ya no tenía visiones, pero estaba en esa paz y tampoco tenía energía, no tuve fuerzas para levantarme y tomar otro vaso. Mi pregunta es: ¿tenía que ir y tomar otro vaso y seguir trabajando? ¿O quizás esa paz, esa tranquilidad, es otra parte del trabajo, de la ceremonia?    Ruymán: bueno. Tomaste, pasaste por tu sombra, entendiste mucho, la medicina llegó a las raíces de esa oscuridad, y cuando tocaste y desprendiste las raíces que estaban aferradas en ti, haciéndote sufrir, liberaste hacia afuera de tu cuerpo a través del vómito. Y entonces sentiste la sanación, sentiste la paz, la calma, y te sentiste quizás como una niña: en paz. Posiblemente te sentiste como te sentías antes de haber vivido ese problema, antes de haber tenido esa sombra pegada dentro. Y bueno: esa fue la sanación. Posiblemente hacía mucho tiempo que no te sentías así. No veo entonces cuál es la razón para tomar más. Hiciste el trabajo. Hoy es un nuevo día y empezamos desde otro lugar. Ánimo!

Pregunta: en mi primera semana con usted tuve visiones muy intensas, muy buenas y muy breves. Entendí bastantes cosas, pero ahora, en las últimas ceremonias sigo teniendo visiones, pero no tan intensas. Mi pregunta es si es muy importante tener visiones, y si el efecto de sanación ocurre igual, es decir, si uno puede sanarse sin tener visiones. Tal vez el Gran Espíritu se enojó, y es por eso que ahora no tengo más visiones. En la primera ceremonia mis visiones eran en color, mientras que en las últimas, las visiones son en blanco y negro o gris.

¿Anoche vomitaste?

Sí, suelo vomitar.

Cuando tomaste, ¿cuánto tardaste en vomitar?

Mäs o menos dos horas.

¿Tomaste ayer una vez? ¿Y cuánto tardaste en vomitar? ¿Dos horas?

Sí.

¿Y volviste a tomar después?

Sí.

¿Cuánto tardaste en vomitar?

Media hora.

Ruymán: el Natem que tomaste ayer era de una potencia tremenda. Ningún ser humano podría retener eso. Si tomabas 60 mililítros repartidos en dosis de cucharas soperas, no hay ser humano que no tenga visiones. Yo la primera vez me tomé un vaso entero, y tuve un poco de visiones, al principio, pero después se fue el efecto. Y no vomité. Si hubiera vomitado, no hubiera sentido nada. O sea que es bastante sensible, si tuvo visiones. Después volví a tomar, y me duró un poquito, pero no tuve muchas visiones, sino más bien una sensación de encantamiento con la naturaleza y la selva. Y no vomité. Y después tuve que volver a tomar, la tercera vez, y me tomé casi otro vaso entero, y me pasé. O sea, al principio no sentía mucho, y no podía trabajar bien. La segunda vez pude trabajar más, pero no me duró mucho. Y la tercera dije, bueno: ahora me tomo el vaso. Y me noqueó. Y entonces podía trabajar, pero ya acostado. Y eso sumado al cansancio del viaje, y al hecho de no haber comido. Se me fue al ratito, a eso de las dos, tres horas. Era intensísimo. Ahí pude visionar muy fuerte. Fue increíble. Realmente increíble. Pero claro: eso es bueno cuando tú no eres el Chamán, y puedes permanecer acostado toda la noche. Entonces, tristemente, pasaron más de dos horas y no podía cantar, debido a la intensidad, y sólo podía estar en trance acostado. Tomé un poquito de agua y luego vomité. Pero como en realidad eran tantas horas que tenía el Natem dentro, se había absorbido tanta cantidad, que aunque pude vomitar, eso no cambió mucho el panorama. Pero bueno, por lo menos ya pude tocar el "Tumank". A partir de eso, estuve presente toda la noche. Pero no, no me animé con el violín. Creo que si esa noche hubiera tocado el violín, hubiésemos tenido una orquesta de vómitos (risas). Pienso que no tienes ningún problema. Que tienes que seguir el ritmo, mantener la medicina y encontrar su ritmo. Más bien he visto en ti una evolución muy positiva. Hay que tener una energía fuerte, y eso se consigue cuidando la eyaculación –en los hombres-, y cuidando el equilibrio del trabajo en el descanso. Orientando la vida hacia las actividades que a uno lo hacen feliz, que tengan sentido para el corazón, que uno pueda poner su corazón en ellas. Y sobre todo es muy importante tener el paladar perfecto. Como si lleváramos adelante una alimentación en la naturaleza. Es decir: acostumbrarse al dulce con agua, es decir, a las frutas. No a las grasas mezcladas con dulce. Y reducir todo lo posible las harinas, comer muy poco o nada de cereales, sobre todo semillas: quinua, trigo sarraceno. Comer tubérculos, verduras, más pescado que carne, y acostumbrarse a los sabores amargos. Por ejemplo, la cerveza negra (risas). Me refiero a las hierbas amargas, a las infusiones, al sabor de las plantas. El cacao no es tan bueno, pero si tomas de vez en cuando no hay inconvenientes. En la selva, por ejemplo, nosotros nos comemos las frutas. Y la semilla se escupe. No hacemos polvo de la semilla ni la comemos. Dicen, entre los Shuar, en las costumbres nuestras en la selva, que el cacao es una semilla y, como tal, tiene ciertos principios –el sabor amargo- que tiene una función protectora de la semilla, para que, en sus generaciones, siga sobreviviendo. Puede tener un leve efecto parecido al del veneno dentro del organismo. El cacao además es estimulante, es antidepresivo, y la semilla suele estar quemada, tostada. Eso también hace daño. Y el cuerpo, además, reacciona con erupciones cutáneas, como expulsándolo. No sé muy bien cómo es el mecanismo, pero a mí el chocolate me deja el estómago sucio: a mí me da esa sensación. Pasa que yo mantengo una gran pureza en la dieta para poder estar en condiciones perfectas durante la ceremonia. Por eso me doy cuenta, más que aquellos que no tienen esa disciplina. Comprueben eso ustedes mismos.

Pregunta: ¿y qué pasa con el café?

Ruymán: Con el café pasa lo mismo. Es otra semilla, y su efecto estimulante está más relacionado con el efecto de un veneno. Un efecto puro de estimulación como podría ser el de la guayusa o la yerba mate. El té, inclusive. El mate no tiene un comportamiento como el de una semilla, y su estimulación, evidentemente, no es de naturaleza tóxica. Pero hace tanto tiempo que no tomo café, que no les puedo decir con precisión. La hoja de coca, en cambio, tiene un efecto bastante saludable. Es estimulante, pero de una forma más pura. Realmente este tipo de plantas, de hojas, ayudan a que se incremente el tacto sagrado en el ser. Eso está muy lejos de ser una estimulación por intoxicación. Por ejemplo vamos a ver un caso: El de relajación. El Natem me relaja. Es una planta que relajaba a los indios para meditar, y encontrar el Arutam. Sí, me relaja, pero despierta todos mis instintos, me hace más fuerte, incrementa el Arutam, la presencia del Gran Espíritu en mí hasta el infinito, hasta fundirme con el espejo de la vida, el cristal de la vida, el Arutam, y sentirme que estoy vivo en toda la existencia, en esa ceremonia, en los días que vienen, y, si puedo, en toda mi vida. Hay gente que dice “bueno, yo fumo marihuana porque me relaja también, y entro en trance”. Un trance que después se tiene que pagar muy caro. Porque pierdo energía vital, me debilito, pierdo mi voluntad, el mundo se va haciendo mas gris y un velo me va tapando más profundamente, no puedo trabajar duro y firmemente, porque estoy débil, empiezo a obsesionarme con el pensamiento, en plan neurótico, y cada día el espejo de la vida, en su cristal, está más lejos de mí, más oscuro. Y el miedo a esa caída y a esa oscuridad me hace fumar cada vez más, y más, y más. Para buscar un placer cada vez más caro, haciéndose un círculo vicioso. Porque la relajación no es la misma, no es lo mismo tomar mate o tomar guayusa que tomar café. La estimulación no es la misma.

PREGUNTA: Hace muchos años que participo de las ceremonias, y con cada ceremonia he aprendido mucho. Ahora me doy cuenta de muchas cosas que sólo se comprenden gracias a las visiones, pero ahora las entiendo sin necesidad de tener visiones. Pero de todos modos tengo ganas de ver visiones. No tengo visiones más tranquilas, pero en el plano de las sensaciones, tengo visiones que traen modos de aprender.

Ruymán: ella es una persona tranquila que busca eso: la comprensión. Y así es como se le da, así se le presenta la ceremonia.

Estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero tengo ganas de ver visiones. Estoy lista para ver visiones.

Ruymán: pero yo no te he visto tomando mucha cantidad como para ver visiones.

Bueno, voy a probar, gracias (risas).

Ruyman: bueno, para entrar en trance y tener visiones tienes que tomar una buena cantidad y aguantar un ratito las náuseas, y ahí se va a encender la luz apenas un segundo. Tendrás que pedir ayuda, que te lleven al baño, que te ayuden a caminar.

Bueno, algunas veces sí: siento que no puedo ni caminar. Pero tampoco tengo visiones.

Ruymán: Hoy te voy a hacer un encantamiento, te voy a soplar tu medicina y así también puedo establecer la dosis. Necesitas un empujón, el tacto sagrado circula muy débilmente en tu ser, no es suficiente para rebosarse en el alto fogonazo de la visión. Aunque tu pulso es débil, se muestra perturbado por las emociones también. Por lo que hemos hablado, entiendo que tu dieta vegana, cruda y fría, más la preocupación profunda por años en tu familia, han debilitado mucho tu Bazo y, por consiguiente, tu energía vital. A través del encantamiento voy a procurar hacer crecer el tacto sagrado para que rebose en salud y fuerza, pueda desbordarse llorando el Arutam en tu visión.

PREGUNTA: Últimamente, en mis visiones, me siento como si fuera diferentes animales. La sensación de tener una piel, y algunos instintos de diferentes animales. Siento que eso es importante, pero ¿cómo puedo integrar eso a mi vida?

Ruymán: Cuando haces una ceremonia con el Natem, éste te enseña el Arutam, y te lo va mostrando de esa forma, ese es el camino natural. Todos nosotros emanamos de una Gran Perfección, y somos un rayo de luz que proviene de ese infinito, del estado perfecto de la vida. Entonces cuando tú te acercas, hacia adentro, mediante el uso de un enteógeno, o del Natem, especialmente, puedes sentir las pieles, puedes sentirte como los animales, que también llevan esa misma luz. La misma luz que nosotros también llevamos dentro. Eso hará que cada vez vayas viendo más y más animales, hasta que seas capaz de sentir que eres muchos de ellos a la vez, hasta que llegue un momento en el que puedas sentir los árboles, los cielos, los mares, los ríos. Toda la existencia. Esa es la respuesta: tienes que seguir descubriendo y darte cuenta de que más allá de la individualidad y del ego, hay todo un mundo al que uno pertenece, que somos. Y cada vez que pasa el tiempo, y que pasa la vida, esa resistencia se hace más cruel si no la dejamos ir. Y más dramática: nos pasan cosas peore, que a la vez, nos tomamos cada vez peor.Y nos alejamos del mundo, nos alejamos de ese gran ser que somos todos. ¿Verdad que te gusta sentir las pieles de esos animales?

Me gusta más sentirme en la piel de otro animal que en mi propia piel (risas).

Ruymán: bueno, todos son animales. Tú también. Tengamos en cuenta que si perdemos ese yo, ese conglomerado que ha formado el yo, con todos sus espíritus oscuros, sentimos que nos morimos o que nos volvemos locos. Y no. En realidad eso que descubrimos es mucho mejor. Cuando inhales tabaco, vas a poder saber. Y revivir todas esas realizaciones en tu día a día.

Pregunta: El último mes, cuando inhalé tabaco en mi casa, casi no sentí el efecto, tal vez por tener muchos pensamientos.

Ruymán: es que antes de inhalar tabaco hay que prepararse. Hay que llegar de la mejor manera posible, relajarse. Si no lo consigues, esperas a la noche: lo inhalas bastante y te acuestas a dormir. Pero bueno, si eso pasa con el Tabaco, significa que tenemos que corregir. Tenemos que aflojar la resistencia. Eso es lo bueno: si no tuvieramos el Tabaco, tal vez seguimos sin darnos cuenta de cómo estamos realmente.

Pregunta: cuando consumo el Tabaco me siento un poco desmayado, con un poco de náuseas. ¿Es el efecto del Tabaco, o es que estoy haciendo algo de manera incorrecta?

Ruymán: bueno, habrá que investigarlo bien. Habría que ver cómo llegas a ese momento, cómo ha sido el día. Habría que probar hacerlo en varios momentos distintos del día. Pero si ya sabes que te va a dar ese efecto, entonces tendrías que hacerlo poco antes de acostarte, así te desmayas en la cama (risas)y sueñas profundamente escuchando los susurros del Espíritu. Pero no hacerlo por la mañana, cuando te has levantado para trabajar.

Pregunta: quiero decirte muchas gracias. Ayer no tomé. Voy a tomar hoy. Pero ayer noté que usted dijo que estaba cansado, pero tuve una experiencia muy buena. Y quiero agradecerle porque pudo hacer lo mejor para todos. Y lo hace con mucho cariño, como siempre dando lo mejor. Y ahora estoy con muchas ganas de que llegue la noche. Y quería pedirle consejo, despejar algunas dudas.

Pregunta: cuando tomo por primera vez, tengo visiones y trabajo bien con la medicina. Pero eso dura una hora, una hora y media, como máximo dos horas. Después el efecto baja, y como ya no siento tanto, pienso que puedo volver a tomar, pero cuando vuelvo a tomar, ya no es tan intensa la medicina, pero es más profunda. Con un efecto más profundo. Pero ese segundo vaso, por la mañana, me hace sufrir. Y por la mañana tengo que vomitar. Siento que tengo que vomitar. Entonces mi pregunta es. Tal vez tengo que tomar un vaso a medianoche, ¿está bien eso? ¿o tengo que tomar otro vaso y vomitar por las mañanas? Porque no puedo aguantar ese segundo vaso por la mañana.

Ruymán: ahora te propongo tomar más cantidad de entrada.

Pregunta: pero de entrada tomo casi un vaso lleno, del pequeño. Entonces tengo que tomar un vaso más grande?

Ruymán: hay que explorar, saber explorar. E ir encontrando la mejor forma. La otra solución es que cuando vuelva a tomar –la segunda vez- tome menos cantidad.

Pregunta: suelo tomar bastante poco en el segundo vaso. Pero no importa si tomo así o más; por la mañana cuesta, tengo náuseas, visiones, y como que nunca se para. Creo que la luz, la mañana, me hace sufrir.

Ruymán: entonces el segundo vaso, que tome bastante. Que tome bastante, y así vomita antes de que amanezca.

Pregunta: ¿y cómo uno mismo se puede mantener, en esa forma física que usted tiene? ¿qué ejercicios practica? Porque se nota que está en muy buena forma.

Ruymán: bueno, es una mezcla. Tengo una finca grande, en Tenerife, con frutales. Y tengo que podarlas yo mismo, cuidar la hierba, hacer leña para la chimenea, etc. Entonces eso me pone bastante fuerte. Este fin de semana, por ejemplo, estuve cortando árboles con hacha, durante cinco horas. Eso te entrena.

En mi casa de campo tengo un árbol de manzanas, ¿puede ir a cortar algo? Pero no, no (risas).

Todos los días practico un yoga muy físico, mantengo la concentración y disciplina en mis viejas prácticas de la tradición china. Finalmente nadar en el mar, que te cojan las olas y te revuelquen está cañero. Caminar en el bosque, mientras alcanzo lugares óptimos para la meditación es excelente actividad también. Lo más imortante es la dieta: buen nivel de grasas saturadas; obtener energía y saciedad de aceites vegetales de calidad alta; legumbres y pescado; bastante fruta y verdura cruda; beber bastante agua pura y tomar las infusiones de hierbas apropiadas.

PREGUNTA: Es mi segunda ceremonia, y también quiero preguntar sobre la segunda toma. Por ejemplo hoy, durante la ceremonia, después del primer vaso, tuve una experiencia muy fuerte, y bastante complicada, difícil, en lo físico, estaba llorando. Como aprendí muchas cosas, era muy intensa mi visión. Pero después de unas horas ya no pude aguantar más y vomité la medicina. Al vomitar la medicina sentí mucha tranquilidad, calma. La sensación de estar como tranquila, de estar aliviando algo. Estaba en armonía. Y en ese momento ofrecieron el segundo vaso. Y como sentí ganas de tomar más, porque ya no tenía visiones, pero estaba en esa paz y tampoco tenía energía, no tuve fuerzas para levantarme y tomar otro vaso. Mi pregunta es: ¿tenía que ir y tomar otro vaso y seguir trabajando? ¿O quizás esa paz, esa tranquilidad, es otra parte del trabajo, de la ceremonia?

Ruymán: bueno. Tomaste, pasaste por tu sombra, entendiste mucho, la medicina llegó a las raíces de esa oscuridad, y cuando tocaste y desprendiste las raíces que estaban aferradas en ti, haciéndote sufrir, liberaste hacia afuera de tu cuerpo a través del vómito. Y entonces sentiste la sanación, sentiste la paz, la calma, y te sentiste quizás como una niña: en paz. Posiblemente te sentiste como te sentías antes de haber vivido ese problema, antes de haber tenido esa sombra pegada dentro. Y bueno: esa fue la sanación. Posiblemente hacía mucho tiempo que no te sentías así. No veo entonces cuál es la razón para tomar más. Hiciste el trabajo. Hoy es un nuevo día y empezamos desde otro lugar. Ánimo!

Último retiro largo sobre Chamanismo en Tenerife, Islas Canarias, España, de este año 2018

Querida familia y amigos, les comparto los detalles del último retiro en Tenerife de este año. Tendrá una duración de una semana, contando con diferentes actividades relacionadas con el chamanismo y su enseñanza, así como la celebración de tres ceremonias tradicionales. Más información:

https://www.unioninarutam.org/es/retiros/retiros-ayahuasca-tenerife/

Arutam y la fuerza

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Arutam es un cristal perfecto que contiene la existencia entera en un solo Gran Sentir. Es la inteligencia perfecta detrás del mundo que vemos, eternamente emanante de su propia gracia. Es la armonía que mantiene la sagrada perfección intacta, haciéndola inmortal y eternamente venerable, a un paso del tiempo que la dignifica y descubre nuevos milagros inagotablemente.

Ese sagrado cristal es una paz templada en la insipidez más calma y rica. Toda ansia se ridiculiza a sí misma ante el infinito sentir, cual contiene todo sentimiento en sus crepúsculos más ínfimos y apogeos más esplendorosos, en la chispa de un instante.

El hombre que en ese trance se entrega, descansa en la plenitud. Y en la inteligencia natural que siempre ha sido, comprende el pasado y lo abandona en compasión, respirando libre Arutam en ese único instante que canta, en el océano eterno del Gran Sentimiento.

Cielos que lloran y mojan la tierra dulce, despiertan un chasquido escondido en un rincón entre la tierra, piedra y árboles. Una parte del sentir de Arutam, impreso en alguna hoja verde, recordará al hombre algún matiz de la riqueza de su sentir verdadero. Recordando la Vida las personas sanan, recordando de dónde naciste, dejas de herir el mundo. Lentamente reflexiono, como la compasión es la consecuencia natural de la fuerza.

La madre

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 Les dejo un fragmento de una consulta que me realizó una señora de San Petersburgo:

 

-Querría saber si usted me podría ayudar, pues tengo una hija pequeña enferma. Le diagnosticaron cáncer debido a un tumor en el cerebro. Ha recibido el tratamiento oficioso y en principio hubo mejora pero ha vuelto a salir con posible metástasis. Ahora mismo los médicos proponen volver a utilizar un procedimiento bien agresivo, pero mi hija se encuentra en en un estado de salud física y mental muy desmejorado. Siento que no tiene ganas de vivir y se me va. Realmente no creo que pueda ir a mejor su situación, no sé qué va a ocurrir ante una nueva exposición y medicación. ¿Sería posible utilizar un procedimiento natural con hierbas o, incluso, el chamanismo y la ayahuasca para tratar su enfermedad?

- Mi estimada, viene un poco tarde para solicitar mi ayuda y el conocimiento de mis ancestros. Los síntomas que me ha descrito tan detalladamente con anteroridad, muestran un deterioro severo de su energía vital. No es lo mismo abordar esta enfermedad desde el principio, cuando el paciente está fuerte y lleno del tacto sagrado, que ahora cuando apenas puede respirar. Quiero aclararle que el chamanismo es cultura, religión y medicina, pero en su contexto. Los nativos de la selva no experimentaban un desgaste tan severo de su energía vital, por otro lado el cáncer era un asunto desconocido como tantas otras enfermedades. Lo que el chamanismo puede aportar en estos casos no está bien estudiado ni demostrado, salvo experiencias de chamanes en un arriesgado intento de ayudar a sus semejantes en compasión. Asumiendo responsabilidades y por decisión de todas las partes de la familia, se podría intentar hacer algo bajo un seguimiento médico prudente, pero ahora no es el momento debido al estado de deterioro del paciente y la previa exposición a esos agresivos tratamientos. La persona debe de recuperar el tacto sagrado si es que puede todavía, después empezar poco a poco con la práctica del chamanismo. En este caso los médicos seguirán la línea que ya han empezado. Con el corazón en un puño tengo que lamentar que esta respuesta salga de mí para usted, no soy de dejar a nadie en el dolor, pero la edad es la experiencia que hace al hombre sabio en las ramas del conocimiento y la acción. Entiendo que quiera marcharse, pues este sería el principal motivo por el cual quería conocerme.

- No, ¿por qué dice eso? Quiero quedarme y hacer ceremonia con usted. Mi hija  me necesita llena de luz y claridad para acompañarle hacia lo que tenga que ser. Necesito estar bien para mis otros dos hijos y toda mi familia. Ellos me necesitan y quiero la bendición del Espíritu para ser el corazón y soporte de todos. Más que nunca necesito paz y voy a encontrarla.

 

Joder, pensé yo mismo: he sido un niño llorón últimamente, lamentándome por los tristes acontecimientos que me han envuelto. Hasta para sufrir nos creemos importantes, destruyéndonos el "yo" con una muy buena justificación. De la negrura del dolor sólo hay más pofunda oscuridad, y así continuará como toda tendencia. Le agradecí tanto por la lección y por la verdad de su fuerza. Hoy quiero compartirles algo que fue significativo para mí, con todo el sentimiento que respiramos en esa sala mi traductor, la madre y yo.

El uso de hierbas estimulantes y la práctica del chamanismo

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Existen hierbas estimulantes como la guayusa, el té, el mate, etc. Su comsumo forma parte de la vida cotidiana en diferentes culturas. Hoy en día, debido a la globalización y su libre comercio, podemos disfrutar sus virtudes en diferentes partes del mundo, aunque también las consecuencias de sus usos inapropiados.

Algunos de estos productos son realmente saludables, favoreciendo la apertura de las puertas del riñón,  incluso a veces fortaleciéndolos (ginseng), y otras veces, no tan saludable, produciendo sólamente una estimulación que consume ese almacén de recursos a largo plazo (café, estimulantes y drogas sintéticas...). Primero debemos entender, que la energía que nos hace disfrutar estos productos, no procede del producto en sí, sino que abre las puertas de los riñones para liberar una energía conservada para ser utilizada en el ahora. El cuerpo es sabio y mantiene un equilibro de esa energía transmitida de nuestros progenitores para disfrutar de una vida larga y sana. La vida es transmitida a través de nuestros padres, pero nuestro dibujo es una fusión de sus condiciones también.  Cuanto más consumamos ese recurso almacenado que define nuestra longevidad, más acortaremos en principio la calidad de nuestros días, y posteriormente, nuestros años en la tierra. Subir la tensión con estimulantes se convierte en un peligro a largo plazo cuando el desgaste es considerable,  ya que cuando tensas una cuerda vieja, esta se rompe. El hígado siempre lo podemos tensar más, pero el riñón puede no aguantar más el equilibrio natural de las tensiones y su gravedad, separándose el cielo (corazón) de la tierra (riñon) y rompiéndose. El tacto sagrado, cual fluye desde el riñón, tiene almohadillado en placer nuestro cuerpo, nos da la fuerza, recuperación y bienestar. Nos despierta por las mañanas vivos y nos hace ver, oler y oír lejos. Es fácil entender que si consumimos en el presente con egoísmo su caricia, la llama se irá apagando con consecuencias desastrosas en el tiempo. A veces demasiado lejos de él para darse cuenta de lo que ocurre, necesitando de la estimulación para continuar todos los días ante la carencia de la energía vital.

En segundo lugar es fundamental observar, que una sobrestimulación sólo nos saca de la unión deliciosa con el tacto sagrado en nuestro sentir interior, hacia una desmesurada extroversión al servicio de un "yo" enfermo; de sus propósitos vulgares y posiblemente al servicio de otros, para quienes nosotros sólo seríamos instrumentos al servicio, más útiles o menos.

Tercero, vivir más tensos de lo que el Gran Canto de la Vida nos afinó,  lleva a una disrrupción eléctrica, a nervios, tensión, espasmos, intranquilidad, ansiedad, etc. A través de la cual viajamos sin ser nosotros mismos con profunda insatisfacción y ausencia de paz.

En el chamanismo, estas son justamente las condiciones más nefastas para acercarse a su práctica. Y me destroza ver a gente que ejecuta estas prácticas erróneas delante de mía antes de una ceremonia. Entrar en este estado a consumir un enteógeno puede ser un desastre considerable de que nadie es responsable salvo la persona misma, que por supuesto más tarde llorará y se lamentará pidiendo ayuda al maestro porque no entiende que le pasa: efectos muy intensos que no descienden por las horas que dura la estimulación, tensión y espasmos, ansiedad,  ausencia de relajación e imposibilidad de encontrar un minuto de descanso o paz. Si esto lo usara durante el trance la sombra del individuo, se quemaría por horas en un infierno aventado como la peor tormenta.

Mi consejo:

- Moderen la toma de estimulantes en su vida cotidiana y sientan de verdad lo que están haciendo. Para mí, tomar mate por ejemplo, dos o tres días seguidos, descansando uno al menos; sin mucho calor y siguiendo una dieta poco calórica, asegura ese correcto sentir y cuidado.

- Pensar que hacemos con esa energía que despertamos, ser conscientes de en qué estamos consumiendo ese tacto sagrado, para qué lo convocamos.

- Alejen de las ceremonias y tomas de enteógenos esas sustancias. Esto no se aplicaría a maestros o personas maduras bien experimentadas que dominan sus artes, ellos tienen su propio criterio refinado y de confianza.

- Lleven una conducta sexual adecuada.

- Vivan la vida con corazón y profundo sentido.

- Estén cerca de la Naturaleza.

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Recuerdos, verdades y propósitos a comienzo del nuevo año 2018

Mayor Jimbikit y Ruymán

Mayor Jimbikit y Ruymán

En este comienzo de año, hasta hace poco bien lejano, pienso en los quince que han pasado viviendo este camino del chamanismo amazónico. Empecé alrededor de mis veinte y, bueno, ningún comienzo suele ser excelente. Mi sinceridad, fuerza y curiosidad como hombre espiritual, psicólogo, terapeuta y profesor de la medicina tradiconal china, me llevó lejos en la búsqueda del alma. Llegue a la Amazonía presumiendo de mis conocimientos como médico, pero pronto sus gentes más sencillas me enseñaron cuán desubicado estaba, cómo mi propia sombra me ridiculizaba. Quedé en la soledad yo y el Natem apretando en su sagrado encantamiento. Sabía que si me caía, era yo mismo quien tendría que levantarse, o aprendía o me rendía. Pero a dónde volver, qué repetir, en qué ensangrentada rueda quería seguir acomodando una carne mal alimentada que se pudre, convenciendo una oscura mente educada y justificada, al noble corazón que Arutam electrifica.

Y no di un paso atrás, sentí Arutam y me equilibré en él. Cuán grande es mi agradecimiento a mi maestro y amigo Jimbikit. Cómo me estremeció espeluznantemente hasta el último rincón de mi ser durante muchos años. Durante muchísimas trasmisiones de poder (tsentsak), levantó hasta el infinito el tacto sagrado en mí. Me esforzé en aprender a vivir sin perder una décima de ese gran regalo; me equilibré siendo cielo, tierra y toda su existencia cada vez que comía, respiraba, miraba, amaba, enseñaba, entrenaba, curaba... Hasta que un día tras largos años me dijo: ahora ya no soy tu maestro, soy tu amigo. Yo ya sabía que ese momento había llegado, sus transmisiones no se diferenciaban ya de lo que siempre sentía. Pero una última sorpresa y muestra de su maestría fue, recibir sus últimas y sabias palabras, en el momento exacto.

A él le debo muchísimo de lo que hoy soy. Su "tsentsak", su poder, su espíritu me transformó y me reformó. Los que me conocen en ceremonia, pueden dar fe del animal salvaje y bien extraño en que me convertí a ojos de la mundanalidad. Hoy enseño que la libertad intensamente realizada en la mente y el corazón, redibuja el sistema nervioso y el cuerpo. Con un buen maestro y a tiempo, podemos despertar de nuevo el animal que un día nació en esta tierra.

Recuerdo con mucho cariño mi anciano tío Nuninkia, me enseñó mucho sobre disciplina y los cuidados tradicionales. Vi amor y me dio amor; me cuidó y me acompañó mientras me compartía su conocimiento y me entrenaba dándome su vida.

Muchas más personas conocí, la mayoría familiares muy cercanos, otros no. Son tiempos oscuros aquí, tiempos de posguerra, el resentimiento de indios a blancos es muy grande, es odio. Los blancos siguen despreciando a los nativos y utilizándolos; engañando y destruyendo su hábitat para explotar los recursos naturales y literalmente devastar.  No hay concenso, los Shuar jóvenes se hacen débiles deseando lo que los "enemigos" tienen, es fácil comprarlos.

Esta confusa colonización ha llevado al caos a todo un pueblo. Los soldados españoles y las matanzas nunca antes conocidas; los curas y su conquista pacífica pero no menos cruel; las multinacionales y sus métodos de crear necesidad y envenenar todos los aspectos y partes de la vida de otras culturas.

Fruto de todo esto, en mi camino se cruzaron chamanes, algunos demasiado, pues fui muchos años familia real con el pueblo shuar, y en cierta forma, así seguirá. Hijos de ese pasado descrito, algunos fueron mejores influencias, otros su enseñanza fue perversa y experta en mentiras y manipulación. Nadie puede transmitir la unión en Arutam  y su tacto sagrado, si no lo es él mismo. De lo bueno y lo malo aprendí de mis mayores, aprendí mucho. De la mayoría, corruptos por el deseo de poder, dinero, sexo e influencia, tuve que deshacerme de sus presencias lo antes posible y con educación. Entiendo que cuando de niño te separan violentamente de tu familia; te enseñan otra lengua para que no hables con tus mayores nunca más; te dan de comer si obedeces;  te educan en la religión católica como la única verdad; destruyen constantemente la selva para ganado o lo que toque en nombre de Dios y el Estado; tus profesores, curas, te violan siendo niño y tu único destino es enseñar eso mismo a otros más adentro en las comunidades; odies a los blancos, quieras joderles hasta el final y de paso seguir afilando las tendencias enfermas que aprendistes.

Estos individuos, autollamados "chamanes", son normalmente los más conocidos fuera de la selva, pues en su pueblo ya los conocen y lamentan su existencia. Son los que más hacen por llamar la atención y buscar el poder (sexo, economía e influencia) de los que tienen un poco más que ellos en las ciudades, sobre todo. Han sido seducidos y viciados por el mundo del hombre blanco, seducidos bien enfermamente.

Es lamentable como las noticias vuelan y el mundo del chamanismo se ensucia por sus propios nativos corruptos, y no nativos. Todo tarde o temprano sale a la luz, y estos escándalos se van haciendo habituales en los medios públicos que los delatan cada vez más.

Son muchos años cuidando la unión en Arutam, sintiendo el Natem, les aseguro que su enseñanza es perfecta y única,  debe ser protegida en su arte milenario y cuidadosamente transmitida. En este nuevo año, un poco más viejo ya, quiero presentar la segunda parte de la película “El Gran Canto del Chamanismo. El Camino de la Ayahuasca y el Tabaco”. Quiero hacer las mejores ceremonias de mi vida. Quiero enseñarle a un mundo que olvida entre abandono y confusión, el verdadero significado del chamanismo que mis abuelos vivieron y transmitieron. Quiero que todo esto sobreviva, dejar un gran legado en este presente con lo mejor de la tradición de mi gente, mi familia del Amazonas.

Arutam Ruymán