Me siento muy afortunado del tiempo que he podido compartir con, un día hombres desconocidos y disintos para mí, hoy mis hermanos, mi querida familia rusa. Todos han aprendido mucho del sentir que mis abuelos me heredaron en la selva. Pero mucho he aprendido yo en todos los rincones que he pisado: del norte a sur, del este al oeste, en vuestra tierra. Muchos me acompañaron a la selva a escuchar la voz de Arutam en la Cascada; mostrando el corazón de una gente noble y fuerte. Es asombroso cómo han persistido a lo largo del tiempo, cómo se han convertido en un ejemplo, no sólo para los suyos, sino para todo el mundo que yo conozco.

El tiempo nos ha hecho más fuertes, más unidos. Ha llenado nuestro silencio del misterio de la Vida. Hemos crecido más humildes, ricos por no necesitar calmar deseos que nos consumían sin sentido. Sencillos, porque podemos mirar un mundo que muchos comparten y que ya no esclaviza nuestra felicidad. Muchos sois hoy seres de paz que pueden encarnar, ante los suyos, un verdadero ejemplo de libertad, de esperanza. Profundo es hoy nuestro descanso... y así hemos aprendido a bañarlo, en las oscuras aguas del Tabaco.

                                     Arutam Ruymán 

ceremonies russia

Quiero compartirles la experiencia de una hermana:

"La larga búsqueda de la paz en el remanso del amor, presencia pura del Espíritu, me ha llevado al encuentro con el Maestro Ruymán. La ensenanza ancestral, los encuentros vivos y su música fina; me ayudaron a encontrar el sentido de la Vida a través de la conexión con el Gran Espíritu, pues El me habla con la hoja del Tabaco. El arte y sabiduría de Ruymán me enseña a cuidar el Espiritu y honrar todas sus formas, en este hermoso mundo. Soy feliz así, profundizando en ese estado con mi corazón, él poco a poco se despierta sintiendo la Vida: su pulso, su ritmo... El Tabaco habla en mi cuerpo a través del rezo, haciéndose mi sangre y conectándome con Arutam. Por todo ello, inmensa es mi gratitud".

                          Irina, San Petersburgo

 
 
traditional ayahuasca