El Gran Propósito y los propósitos menores en el camino del hombre en el Chamanismo

El Gran Propósito y los propósitos menores en el camino del hombre en el Chamanismo

El propósito del camino del hombre en el Chamanismo es reencontrar la unión con Arutam (Gran Espíritu). El hombre debe liberar su sentir recordando de dónde vino y cómo nació.

Al Natem, por Mauricio Auvet

Siento el poder de la Tierra  Oh medicina te siento  Oh medicina, te imploro, te rezo  Sana mi alma, sana mi cuerpo    Abrázame esta noche fría, de angustia y miedo  Guía mis pasos por el sendero del misterio  Ayúdame a cruzar el umbral de lo supremo  En la voluntad está el coraje  El malestar es mi Ego    El Yo consume mi Ser  Oscuras sombras refleja  Ojos vendados vislumbran tinieblas  Tanta vida confundido, abrumado  Es tiempo de vencer las resistencias    En el instante que he tenido que morir  Se abren las puertas del cielo en mi pecho  Compasión, Amor, Belleza  Mi alma que goza y recuerda    El éxtasis vibra en espiral  Unido a lo sagrado,  se expande mi ser ante tanta claridad    No soy un hombre, soy todos los hombres  Soy un campo de flores bañado por el sol  Soy un rio y soy un cielo  Soy el alba y el atardecer  Soy la magia de todo ese poder    El poder del perdón  Ternura de la Madre Tierra  Misericordia y Sabiduría  Océanos de lágrimas lavan mis penas    El fuego respira viento  Los pájaros, extasiados, cantan el amanecer  ¿Por dónde es que anduve?  Los árboles saben bien    Sin tiempo, sin espacio  El infinito se ha manifestado  He contemplado lo que soy  Pronto lo habré olvidado    He transitado la distancia del Hombre a la Verdad  La revelación en un paseo por la eternidad  ¿Cómo explico si no puedo razonar?  Brota Poesía, aquí comienza nuestra aventura  Luego, junto al árbol y a la luna,  aprenderé a callar.

Siento el poder de la Tierra

Oh medicina te siento

Oh medicina, te imploro, te rezo

Sana mi alma, sana mi cuerpo

Abrázame esta noche fría, de angustia y miedo

Guía mis pasos por el sendero del misterio

Ayúdame a cruzar el umbral de lo supremo

En la voluntad está el coraje

El malestar es mi Ego

El Yo consume mi Ser

Oscuras sombras refleja

Ojos vendados vislumbran tinieblas

Tanta vida confundido, abrumado

Es tiempo de vencer las resistencias

En el instante que he tenido que morir

Se abren las puertas del cielo en mi pecho

Compasión, Amor, Belleza

Mi alma que goza y recuerda

El éxtasis vibra en espiral

Unido a lo sagrado,

se expande mi ser ante tanta claridad

No soy un hombre, soy todos los hombres

Soy un campo de flores bañado por el sol

Soy un rio y soy un cielo

Soy el alba y el atardecer

Soy la magia de todo ese poder

El poder del perdón

Ternura de la Madre Tierra

Misericordia y Sabiduría

Océanos de lágrimas lavan mis penas

El fuego respira viento

Los pájaros, extasiados, cantan el amanecer

¿Por dónde es que anduve?

Los árboles saben bien

Sin tiempo, sin espacio

El infinito se ha manifestado

He contemplado lo que soy

Pronto lo habré olvidado

He transitado la distancia del Hombre a la Verdad

La revelación en un paseo por la eternidad

¿Cómo explico si no puedo razonar?

Brota Poesía, aquí comienza nuestra aventura

Luego, junto al árbol y a la luna,

aprenderé a callar.

Chamanismo y dificultades en la ceremonia de Ayahuasca. Discusiones con Arutam Ruymán en Ginebra, Suiza.

Primera discusión    Pregunta: Anoche tuve un poderoso sueño, repleto de visiones. Esto ocurrió durante toda la noche. Yo estaba muy negativo. Tenía la sensación de estar en una montaña rusa. Creo que ese lugar era para mí insoportable, que sencillamente no lo podía tolerar… de modo que sentí que estaba muriendo. Una, dos, tres veces. Mil veces. En un momento pensé que ya no quedaba nada de mí. Pero al mismo tiempo, sentía una gran paz.  Ruymán: eso está bien.  Q: al mismo tiempo tuve la sensación de que eso era absolutamente necesario, y me sentí agradecido por atravesar esa experiencia. Eso era lo más raro de todo.  Ruymán: era totalmente necesario. Se trataba de tu primera vision, ¿no es cierto?  Q: Cuando estabas tocando tu canción, sentí una profunda conexión. Sentí que se revelaba mucho de lo negativo que había en mí.  Ruymán: Es parte de lo que ocurre cuando estoy cantando de ese modo. De alguna manera estoy presionando todos tus órganos. Los nudos que hay en tu yo. Y mientras todo se retuerce, la sombra se desprende de ti. Y puedes sentir cómo sale esa sombra oscura, y cómo la sueltas. Pero eso sucede al principio, porque es tu primera vez, y es bastante doloroso. De hecho, tu sientes que de algún modo te están lastimando. Como si estuvieras por morir. Y ciertamente a veces es como una forma de agonía. Mucha gente se confunde, especialmente si no son experimentados en esto. Confunden esa sensación con una mala experiencia. Pero como bien sabes, no se trata de una experiencia. Y una de las pruebas de lo que digo, una prueba práctica, es que hoy, en tu próxima ceremonia, ocurrirá algo diferente. Y tú vas a darte cuenta. Y sentirás plenamente toda la limpieza en la que has estado trabajando ayer; sentirás más luz. Te ayudará a avanzar con más profundidad, con menos sombras y menor resistencia. Y lo percibirás todo más claramente. Cuando te ví, desde el primer momento, venías no solo con la resistencia de toda una vida, bien alimentada y nutrida. Venías con cierta precaución y cierto dolor, mezclado al mismo tiempo con algo de tristeza. Estas cosas son profundas y mis ceremonias son, en este sentido, absolutamente movilizadoras. Son ceremonias muy fuertes: sólo para quienes están buscando de manera seria. De otra manera, ninguno de ellos podría estar en condiciones de continuar, de resistir tal transformación. Porque, si te has dado cuenta, tal como lo has descrito, la transformación no se ha producido tan sólo en la mente y en el corazón. Es bastante difícil. Está presente incluso en el sistema nervioso, en el cuerpo. Por eso yo no me detengo. No te doy mucho tiempo para respirar. Por eso realmente te felicito, porque de alguna manera hoy estás sentado aquí, hablando con nosotros. Y de algún modo era eso lo que te ocurría ayer. Y ahora vienes y lo compartes con todos nosotros.  Q: Yo estaba bastante devastado esta mañana, debido a una experiencia dolorosa que he tenido en mi vida, pero también hubo algunas experiencias positivas, de las que luego me dí cuenta, hoy, y sentí un estado de enorme gratitud y también de bondad durante parte del viaje.  Ruymán: una de las cosas más difíciles en relación con estos caminos verdaderos, cuando son bien enseñados y bien transmitidos, es que de algún modo debes saborear la oscuridad, y la sombra que todos nosotros apretamos en enferma resistencia durante toda nuestra vida. Eso es una completa locura y tú puedes ver tu propia locura. Y entonces a veces ésta parece muy real. Pero tienes la oportunidad de confrontarla, de darle cara enfrente de ti. De otra manera, en una vida normal, eso es algo tan profundamente almacenado en ti, encajado en dementes justificaciones, que no hay manera de tocarlo. Créeme: éste es tu primer día, esta es tu primera vez, en la que estás participando de una de las prácticas más veraces que es posible encontrar en nuestros días, de manera que lo has hecho bien. Entonces, ¡alégrate! Hoy voy a echarte un vistazo personalmente, te voy a estar siguiendo.  ----Nota---- En el próximo día de ceremonia, Ruymán decidió ayudarlo directamente: puso un encantamiento en su Ayahuasca, y más tarde le sopló, y tuvo la más profunda y mejor experiencia de todo el recorrido de su vida espiritual. Especialmente debido al duro día previo de trabajo, en el cual se liberó de la influencia de muchas tendencias oscuras.    Segunda discusión    Q. Creo que vine con muchas expectativas, y tenía algunas ideas sobre qué podría ocurrir o qué ocurriría durante la noche. Y en verdad nada sucedió en realidad. Quiero decir: nada de manera muy práctica o muy claramente. De modo que no tuve visiones, no tuve mensajes claros, no sé, tal vez no bebí demasiado.  Ruymán: ¿vomitaste?  Q. Después de la segunda vez, estaba teniendo mucho movimiento, pero no pude vomitar. No tenía fluidos, supongo. Estaba luchando, básicamente, pero no pude.  Ruymán. Sentías que querías liberar algo.  Q. Creo que es mi novia. Ella me dejó hace un tiempo. Le hablé y la escuché.  Ruymán: bueno, todos los casos son diferentes. Probablemente no tenías suficiente energía para iluminar las visiones. El Natem se quedó más en ésta area, en las raíces de tu ser, intentando renovar tu energía. Entonces esa es la razón de por qué no fue algo muy fuerte. La medicina que tomamos ayer estaba llena de hojas de Yaji. Esa es la parte visionaria de la mezcla. Necesitas una mayor concentración en el caldo, para levantar el poder de la anaconda. La anaconda crea la visión, empoderando tu energía. Creo que hoy vamos a intentar otra cosa, más riqueza de liana en el caldo. Yo lo beberé mucho tiempo antes, para saber bien qué vas a tomar. De todos modos no te preocupes, porque ya se ha hecho mucho trabajo. Vas a empezar desde un nuevo punto.  Q. He notado que durante la noche entré más y más en mi cuerpo, y eso me relajó y me calmó. Pero fue algo muy sutil.  Ruymán. Sí. Pero mucho trabajo ha sido realizado y mucho del tacto sagrado ha sido restablecido. De modo que hoy estás empezando desde un nivel más alto, y es probable que si la medicina es más rica en Natem, ocupándome de la dosis personalmente, creo que vamos a tener éxito. Pero es importante que mejores tu nivel de energía, pues de otro modo…  Q. ¿debo incrementar la dosis?  Ruymán. Deberías incrementar la dosis, pero eso te lo haré saber. No bebas sin mí ¿de acuerdo? Lo haremos juntos. Además, tú estás muy afectado por tu novia, ese es un problema también. Probablemente tu mente esté atrapada en ese ciclo, y estás deprimido. Muchas cosas están funcionando en tu contra. Pero vamos a ver cómo nos va hoy.    Tercera discusión    Q. Siempre me siento muy débil y con pocos deseos de comenzar cosas nuevas. Esta noche sentí esto muy claramente y hoy estoy bastante cansado. Durante la noche, el efecto fue bastante suave.  Ruymán. Sí, puedo ver claramente cómo la caricia de Arutam es débil en tí. No tengo que tomarte el pulso. Puedo verlo en tu actitud, en tu modo de hablar en el color de tu piel. Este es un problema, porque necesitas vida y energía para alcanzar niveles más altos de consciencia. ¿Cuántas cucharadas tomaste? Muchas, supongo, una buena cantidad. Tomaste seis cucharadas ¿no es así?  Q. Ocho.  Ruymán. Es una locura. Eso puede tumbar a un caballo (risas). El Chamanismo está trabajando con la verdadera caricia de Arutam. Si no la tenemos, no funciona. Así de fácil. Por esta simple razón: tratamos de comer bien, comida bien nutritiva, pero muy liviana, para no gastar energía. Tenemos muchas precauciones en relación con el sexo, porque, en los hombres, la eyaculación es el modo de debilitar el tacto sagrado y las raíces de nuestro ser. Intentamos mantener la armonía, y un perfecto equilibrio, guiando nuestras vidas con Tabaco, viviendo en el lugar apropiado, en la paz apropiada, cerca de la naturaleza. Dedicamos mucho tiempo a nuestro ser, para meditar y llevar nuestra atención a estas profundidades, a estas extensiones que estamos descubriendo en la ceremonia. Esa es la manera de mantener el toque de Arutam con toda intensidad en tu interior. Si tu tomas un par de gotas de Natem, eso es suficiente para iluminar toda la energía que ya poseíamos, pero si no lo hacemos, sino más bien lo contrario, por ejemplo: si estamos tomando sustancias relajantes como las drogas farmacéuticas, o inclusive las drogas naturales como el opio o el cannabie y ese tipo de cosas, estamos debilitando mucho el Tacto Sagrado. Primero tenemos que recuperarnos a nosotros mismos un poco más cambiando nuestros hábitos de vida y, por supuesto, si es necesario, utilizando la medicina herbaria; raíces, plantas, hojas. Pues si tu sabes bien cómo hacer un diagnostic sobre cómo elegir las hierbas, es muy probable recuperar mucho del Tacto Sagrado. Imagínate: si vivimos toda una vida evitando trabajar en el Tacto Sagrado de Arutam, y luego bebemos Natem y todo esto es recuperado y entramos en un sagrado éxtasis con el Gran Misterio, yo sería muy famoso y rico. Eso es imposible. Y poca gente quiere realmente aprender o practicar el Chamanismo de manera apropiada, porque la mayoría de la gente realmente no quiere cambiar ese extraño estado de placer en el cual suelen estar. Hay gente que ha sufrido lo suficiente en la vida, y realmente no tiene una chance. Mucha gente. Mucho más que los que no. Y ellos, cuando se aproximan al Chamanismo, realmente quieren cambiar. Realmente quieren encontrar un modo de recordar de dónde vienen, dónde están y cómo curarse a sí mismos. Y esto funciona si tienes el poder de voluntad, y si te redireccionas, si te concentras, puedes conseguir lo que quieras con el Chamanismo. En la tradición, Uwishin es el nombre del Chamán. El Uwishin es alguien que provee la medicina, el Natem, a los aprendices; también es quien ayuda a la gente que está en una búsqueda; más a menudo se ocupa de la gente enferma, para ayudarlos en su curación, y el Chamán incrementa muy poderosamente, con ellos, la presencia del Espíritu. La gente entra en trance, y aquellos que están en la búsqueda, encuentran las respuestas, encuentran sus caminos, y tienen revelaciones realmente muy profundas y bienaventuradas. Aquellos que necesitan ser curados, sienten cómo se incrementa realmente su energía, y el cuerpo comienza a recorder realmente cómo debería sentir la Vida como si fuera un recién nacido. Y los aprendices aprenden cómo trabaja en esto el Chamán. De modo que, en la tradición, en la casa de las visiones, podemos contar con todas estas cosas. Pero nada es posible si no prestamos atención a las observaciones previas. Todo está explicado tan solo mediante la sensación. Y el hombre más sabio es aquel que ha encontrado la última –la más cristalina- unión con el Espíritu, la última sensación, y se preocupa por ello. Ese es el hombre más sabio: el que dejó atrás las nubes de la confusión de los extremos, de las memorias de la mente racional, el auto reconocimiento, y puede cantar como el Guacamayo en un árbol, como el Tigre acuático en el río, o la Anaconda empapada en el pantano. Por eso en nuestros rituales dedicamos toda la noche sólo a adorar a Arutam, y nos sumergimos profundamente en el cristal de la existencia, y lloramos al cantar sus bendiciones, haciendo brillar la luz de profundas visiones.    Cuarta discusión    Q. ¿Podría preguntarle algo? Es mi segunda vez, y todavía vomito mucho; no soy capaz de ir profundamente hacia mi interior.  Ruymán. Puedo ver que, durante la ceremonia, tomas el Natem y luego te tapas rápidamente bajo tu manta, y ya no quieres saber nada de nada. Pienso que hay una parte de ti que está de algún modo tratando de regresar a tu propio yo de manera constante, aislándote del mundo, y luego encerrándote en ti misma. Cuando el proceso comienza a ganar profundidad, el frío llega, el Tacto Sagrado olvidado acaricia las profundidades de tu corazón, y cuando llega cerca de tu sensación consciente o presente, tú lo rechazas rápidamente. Lo tiras. Te lo sacas de encima. Esa es mi impresión sobre tí.  Q. Sí, creo que algo está viniendo, pero lo detengo de alguna manera.  Ruymán: entonces ¿quieres cambiar eso?  Q. Sí, todo. Todo.  Ruymán. Entonces te ayudaré a enfrentar eso. No bebas sin mí. Yo te daré el Natem. Yo haré un encantamiento para ti. Pero, por favor: haz el esfuerzo. No lo rechaces rápidamente. Y esta vez intenta estar un poco más con nosotros ¿ok? Mírame. A veces estaré acostado, y a veces estaré sentado con todos ustedes, llorando la dicha de Arutam. A veces estaré meditando. Intenta ser más activa. No entres en tu pequeño mundo para esconderte bajo las mantas.

Primera discusión

Pregunta: Anoche tuve un poderoso sueño, repleto de visiones. Esto ocurrió durante toda la noche. Yo estaba muy negativo. Tenía la sensación de estar en una montaña rusa. Creo que ese lugar era para mí insoportable, que sencillamente no lo podía tolerar… de modo que sentí que estaba muriendo. Una, dos, tres veces. Mil veces. En un momento pensé que ya no quedaba nada de mí. Pero al mismo tiempo, sentía una gran paz.

Ruymán: eso está bien.

Q: al mismo tiempo tuve la sensación de que eso era absolutamente necesario, y me sentí agradecido por atravesar esa experiencia. Eso era lo más raro de todo.

Ruymán: era totalmente necesario. Se trataba de tu primera vision, ¿no es cierto?

Q: Cuando estabas tocando tu canción, sentí una profunda conexión. Sentí que se revelaba mucho de lo negativo que había en mí.

Ruymán: Es parte de lo que ocurre cuando estoy cantando de ese modo. De alguna manera estoy presionando todos tus órganos. Los nudos que hay en tu yo. Y mientras todo se retuerce, la sombra se desprende de ti. Y puedes sentir cómo sale esa sombra oscura, y cómo la sueltas. Pero eso sucede al principio, porque es tu primera vez, y es bastante doloroso. De hecho, tu sientes que de algún modo te están lastimando. Como si estuvieras por morir. Y ciertamente a veces es como una forma de agonía. Mucha gente se confunde, especialmente si no son experimentados en esto. Confunden esa sensación con una mala experiencia. Pero como bien sabes, no se trata de una experiencia. Y una de las pruebas de lo que digo, una prueba práctica, es que hoy, en tu próxima ceremonia, ocurrirá algo diferente. Y tú vas a darte cuenta. Y sentirás plenamente toda la limpieza en la que has estado trabajando ayer; sentirás más luz. Te ayudará a avanzar con más profundidad, con menos sombras y menor resistencia. Y lo percibirás todo más claramente. Cuando te ví, desde el primer momento, venías no solo con la resistencia de toda una vida, bien alimentada y nutrida. Venías con cierta precaución y cierto dolor, mezclado al mismo tiempo con algo de tristeza. Estas cosas son profundas y mis ceremonias son, en este sentido, absolutamente movilizadoras. Son ceremonias muy fuertes: sólo para quienes están buscando de manera seria. De otra manera, ninguno de ellos podría estar en condiciones de continuar, de resistir tal transformación. Porque, si te has dado cuenta, tal como lo has descrito, la transformación no se ha producido tan sólo en la mente y en el corazón. Es bastante difícil. Está presente incluso en el sistema nervioso, en el cuerpo. Por eso yo no me detengo. No te doy mucho tiempo para respirar. Por eso realmente te felicito, porque de alguna manera hoy estás sentado aquí, hablando con nosotros. Y de algún modo era eso lo que te ocurría ayer. Y ahora vienes y lo compartes con todos nosotros.

Q: Yo estaba bastante devastado esta mañana, debido a una experiencia dolorosa que he tenido en mi vida, pero también hubo algunas experiencias positivas, de las que luego me dí cuenta, hoy, y sentí un estado de enorme gratitud y también de bondad durante parte del viaje.

Ruymán: una de las cosas más difíciles en relación con estos caminos verdaderos, cuando son bien enseñados y bien transmitidos, es que de algún modo debes saborear la oscuridad, y la sombra que todos nosotros apretamos en enferma resistencia durante toda nuestra vida. Eso es una completa locura y tú puedes ver tu propia locura. Y entonces a veces ésta parece muy real. Pero tienes la oportunidad de confrontarla, de darle cara enfrente de ti. De otra manera, en una vida normal, eso es algo tan profundamente almacenado en ti, encajado en dementes justificaciones, que no hay manera de tocarlo. Créeme: éste es tu primer día, esta es tu primera vez, en la que estás participando de una de las prácticas más veraces que es posible encontrar en nuestros días, de manera que lo has hecho bien. Entonces, ¡alégrate! Hoy voy a echarte un vistazo personalmente, te voy a estar siguiendo.

----Nota---- En el próximo día de ceremonia, Ruymán decidió ayudarlo directamente: puso un encantamiento en su Ayahuasca, y más tarde le sopló, y tuvo la más profunda y mejor experiencia de todo el recorrido de su vida espiritual. Especialmente debido al duro día previo de trabajo, en el cual se liberó de la influencia de muchas tendencias oscuras.

Segunda discusión

Q. Creo que vine con muchas expectativas, y tenía algunas ideas sobre qué podría ocurrir o qué ocurriría durante la noche. Y en verdad nada sucedió en realidad. Quiero decir: nada de manera muy práctica o muy claramente. De modo que no tuve visiones, no tuve mensajes claros, no sé, tal vez no bebí demasiado.

Ruymán: ¿vomitaste?

Q. Después de la segunda vez, estaba teniendo mucho movimiento, pero no pude vomitar. No tenía fluidos, supongo. Estaba luchando, básicamente, pero no pude.

Ruymán. Sentías que querías liberar algo.

Q. Creo que es mi novia. Ella me dejó hace un tiempo. Le hablé y la escuché.

Ruymán: bueno, todos los casos son diferentes. Probablemente no tenías suficiente energía para iluminar las visiones. El Natem se quedó más en ésta area, en las raíces de tu ser, intentando renovar tu energía. Entonces esa es la razón de por qué no fue algo muy fuerte. La medicina que tomamos ayer estaba llena de hojas de Yaji. Esa es la parte visionaria de la mezcla. Necesitas una mayor concentración en el caldo, para levantar el poder de la anaconda. La anaconda crea la visión, empoderando tu energía. Creo que hoy vamos a intentar otra cosa, más riqueza de liana en el caldo. Yo lo beberé mucho tiempo antes, para saber bien qué vas a tomar. De todos modos no te preocupes, porque ya se ha hecho mucho trabajo. Vas a empezar desde un nuevo punto.

Q. He notado que durante la noche entré más y más en mi cuerpo, y eso me relajó y me calmó. Pero fue algo muy sutil.

Ruymán. Sí. Pero mucho trabajo ha sido realizado y mucho del tacto sagrado ha sido restablecido. De modo que hoy estás empezando desde un nivel más alto, y es probable que si la medicina es más rica en Natem, ocupándome de la dosis personalmente, creo que vamos a tener éxito. Pero es importante que mejores tu nivel de energía, pues de otro modo…

Q. ¿debo incrementar la dosis?

Ruymán. Deberías incrementar la dosis, pero eso te lo haré saber. No bebas sin mí ¿de acuerdo? Lo haremos juntos. Además, tú estás muy afectado por tu novia, ese es un problema también. Probablemente tu mente esté atrapada en ese ciclo, y estás deprimido. Muchas cosas están funcionando en tu contra. Pero vamos a ver cómo nos va hoy.

Tercera discusión

Q. Siempre me siento muy débil y con pocos deseos de comenzar cosas nuevas. Esta noche sentí esto muy claramente y hoy estoy bastante cansado. Durante la noche, el efecto fue bastante suave.

Ruymán. Sí, puedo ver claramente cómo la caricia de Arutam es débil en tí. No tengo que tomarte el pulso. Puedo verlo en tu actitud, en tu modo de hablar en el color de tu piel. Este es un problema, porque necesitas vida y energía para alcanzar niveles más altos de consciencia. ¿Cuántas cucharadas tomaste? Muchas, supongo, una buena cantidad. Tomaste seis cucharadas ¿no es así?

Q. Ocho.

Ruymán. Es una locura. Eso puede tumbar a un caballo (risas). El Chamanismo está trabajando con la verdadera caricia de Arutam. Si no la tenemos, no funciona. Así de fácil. Por esta simple razón: tratamos de comer bien, comida bien nutritiva, pero muy liviana, para no gastar energía. Tenemos muchas precauciones en relación con el sexo, porque, en los hombres, la eyaculación es el modo de debilitar el tacto sagrado y las raíces de nuestro ser. Intentamos mantener la armonía, y un perfecto equilibrio, guiando nuestras vidas con Tabaco, viviendo en el lugar apropiado, en la paz apropiada, cerca de la naturaleza. Dedicamos mucho tiempo a nuestro ser, para meditar y llevar nuestra atención a estas profundidades, a estas extensiones que estamos descubriendo en la ceremonia. Esa es la manera de mantener el toque de Arutam con toda intensidad en tu interior. Si tu tomas un par de gotas de Natem, eso es suficiente para iluminar toda la energía que ya poseíamos, pero si no lo hacemos, sino más bien lo contrario, por ejemplo: si estamos tomando sustancias relajantes como las drogas farmacéuticas, o inclusive las drogas naturales como el opio o el cannabie y ese tipo de cosas, estamos debilitando mucho el Tacto Sagrado. Primero tenemos que recuperarnos a nosotros mismos un poco más cambiando nuestros hábitos de vida y, por supuesto, si es necesario, utilizando la medicina herbaria; raíces, plantas, hojas. Pues si tu sabes bien cómo hacer un diagnostic sobre cómo elegir las hierbas, es muy probable recuperar mucho del Tacto Sagrado. Imagínate: si vivimos toda una vida evitando trabajar en el Tacto Sagrado de Arutam, y luego bebemos Natem y todo esto es recuperado y entramos en un sagrado éxtasis con el Gran Misterio, yo sería muy famoso y rico. Eso es imposible. Y poca gente quiere realmente aprender o practicar el Chamanismo de manera apropiada, porque la mayoría de la gente realmente no quiere cambiar ese extraño estado de placer en el cual suelen estar. Hay gente que ha sufrido lo suficiente en la vida, y realmente no tiene una chance. Mucha gente. Mucho más que los que no. Y ellos, cuando se aproximan al Chamanismo, realmente quieren cambiar. Realmente quieren encontrar un modo de recordar de dónde vienen, dónde están y cómo curarse a sí mismos. Y esto funciona si tienes el poder de voluntad, y si te redireccionas, si te concentras, puedes conseguir lo que quieras con el Chamanismo. En la tradición, Uwishin es el nombre del Chamán. El Uwishin es alguien que provee la medicina, el Natem, a los aprendices; también es quien ayuda a la gente que está en una búsqueda; más a menudo se ocupa de la gente enferma, para ayudarlos en su curación, y el Chamán incrementa muy poderosamente, con ellos, la presencia del Espíritu. La gente entra en trance, y aquellos que están en la búsqueda, encuentran las respuestas, encuentran sus caminos, y tienen revelaciones realmente muy profundas y bienaventuradas. Aquellos que necesitan ser curados, sienten cómo se incrementa realmente su energía, y el cuerpo comienza a recorder realmente cómo debería sentir la Vida como si fuera un recién nacido. Y los aprendices aprenden cómo trabaja en esto el Chamán. De modo que, en la tradición, en la casa de las visiones, podemos contar con todas estas cosas. Pero nada es posible si no prestamos atención a las observaciones previas. Todo está explicado tan solo mediante la sensación. Y el hombre más sabio es aquel que ha encontrado la última –la más cristalina- unión con el Espíritu, la última sensación, y se preocupa por ello. Ese es el hombre más sabio: el que dejó atrás las nubes de la confusión de los extremos, de las memorias de la mente racional, el auto reconocimiento, y puede cantar como el Guacamayo en un árbol, como el Tigre acuático en el río, o la Anaconda empapada en el pantano. Por eso en nuestros rituales dedicamos toda la noche sólo a adorar a Arutam, y nos sumergimos profundamente en el cristal de la existencia, y lloramos al cantar sus bendiciones, haciendo brillar la luz de profundas visiones.

Cuarta discusión

Q. ¿Podría preguntarle algo? Es mi segunda vez, y todavía vomito mucho; no soy capaz de ir profundamente hacia mi interior.

Ruymán. Puedo ver que, durante la ceremonia, tomas el Natem y luego te tapas rápidamente bajo tu manta, y ya no quieres saber nada de nada. Pienso que hay una parte de ti que está de algún modo tratando de regresar a tu propio yo de manera constante, aislándote del mundo, y luego encerrándote en ti misma. Cuando el proceso comienza a ganar profundidad, el frío llega, el Tacto Sagrado olvidado acaricia las profundidades de tu corazón, y cuando llega cerca de tu sensación consciente o presente, tú lo rechazas rápidamente. Lo tiras. Te lo sacas de encima. Esa es mi impresión sobre tí.

Q. Sí, creo que algo está viniendo, pero lo detengo de alguna manera.

Ruymán: entonces ¿quieres cambiar eso?

Q. Sí, todo. Todo.

Ruymán. Entonces te ayudaré a enfrentar eso. No bebas sin mí. Yo te daré el Natem. Yo haré un encantamiento para ti. Pero, por favor: haz el esfuerzo. No lo rechaces rápidamente. Y esta vez intenta estar un poco más con nosotros ¿ok? Mírame. A veces estaré acostado, y a veces estaré sentado con todos ustedes, llorando la dicha de Arutam. A veces estaré meditando. Intenta ser más activa. No entres en tu pequeño mundo para esconderte bajo las mantas.

Buscando consejo en el chamanismo. Preguntas significativas sobre la ceremonia de Ayahuasca a Arutam Ruymán

Pregunta: en mi primera semana con usted tuve visiones muy intensas, muy buenas y muy breves. Entendí bastantes cosas, pero ahora, en las últimas ceremonias sigo teniendo visiones, pero no tan intensas. Mi pregunta es si es muy importante tener visiones, y si el efecto de sanación ocurre igual, es decir, si uno puede sanarse sin tener visiones. Tal vez el Gran Espíritu se enojó, y es por eso que ahora no tengo más visiones. En la primera ceremonia mis visiones eran en color, mientras que en las últimas, las visiones son en blanco y negro o gris.    ¿Anoche vomitaste?    Sí, suelo vomitar.    Cuando tomaste, ¿cuánto tardaste en vomitar?    Mäs o menos dos horas.    ¿Tomaste ayer una vez? ¿Y cuánto tardaste en vomitar? ¿Dos horas?    Sí.    ¿Y volviste a tomar después?    Sí.    ¿Cuánto tardaste en vomitar?    Media hora.    Ruymán: el Natem que tomaste ayer era de una potencia tremenda. Ningún ser humano podría retener eso. Si tomabas 60 mililítros repartidos en dosis de cucharas soperas, no hay ser humano que no tenga visiones. Yo la primera vez me tomé un vaso entero, y tuve un poco de visiones, al principio, pero después se fue el efecto. Y no vomité. Si hubiera vomitado, no hubiera sentido nada. O sea que es bastante sensible, si tuvo visiones. Después volví a tomar, y me duró un poquito, pero no tuve muchas visiones, sino más bien una sensación de encantamiento con la naturaleza y la selva. Y no vomité. Y después tuve que volver a tomar, la tercera vez, y me tomé casi otro vaso entero, y me pasé. O sea, al principio no sentía mucho, y no podía trabajar bien. La segunda vez pude trabajar más, pero no me duró mucho. Y la tercera dije, bueno: ahora me tomo el vaso. Y me noqueó. Y entonces podía trabajar, pero ya acostado. Y eso sumado al cansancio del viaje, y al hecho de no haber comido. Se me fue al ratito, a eso de las dos, tres horas. Era intensísimo. Ahí pude visionar muy fuerte. Fue increíble. Realmente increíble. Pero claro: eso es bueno cuando tú no eres el Chamán, y puedes permanecer acostado toda la noche. Entonces, tristemente, pasaron más de dos horas y no podía cantar, debido a la intensidad, y sólo podía estar en trance acostado. Tomé un poquito de agua y luego vomité. Pero como en realidad eran tantas horas que tenía el Natem dentro, se había absorbido tanta cantidad, que aunque pude vomitar, eso no cambió mucho el panorama. Pero bueno, por lo menos ya pude tocar el "Tumank". A partir de eso, estuve presente toda la noche. Pero no, no me animé con el violín. Creo que si esa noche hubiera tocado el violín, hubiésemos tenido una orquesta de vómitos (risas). Pienso que no tienes ningún problema. Que tienes que seguir el ritmo, mantener la medicina y encontrar su ritmo. Más bien he visto en ti una evolución muy positiva. Hay que tener una energía fuerte, y eso se consigue cuidando la eyaculación –en los hombres-, y cuidando el equilibrio del trabajo en el descanso. Orientando la vida hacia las actividades que a uno lo hacen feliz, que tengan sentido para el corazón, que uno pueda poner su corazón en ellas. Y sobre todo es muy importante tener el paladar perfecto. Como si lleváramos adelante una alimentación en la naturaleza. Es decir: acostumbrarse al dulce con agua, es decir, a las frutas. No a las grasas mezcladas con dulce. Y reducir todo lo posible las harinas, comer muy poco o nada de cereales, sobre todo semillas: quinua, trigo sarraceno. Comer tubérculos, verduras, más pescado que carne, y acostumbrarse a los sabores amargos. Por ejemplo, la cerveza negra (risas). Me refiero a las hierbas amargas, a las infusiones, al sabor de las plantas. El cacao no es tan bueno, pero si tomas de vez en cuando no hay inconvenientes. En la selva, por ejemplo, nosotros nos comemos las frutas. Y la semilla se escupe. No hacemos polvo de la semilla ni la comemos. Dicen, entre los Shuar, en las costumbres nuestras en la selva, que el cacao es una semilla y, como tal, tiene ciertos principios –el sabor amargo- que tiene una función protectora de la semilla, para que, en sus generaciones, siga sobreviviendo. Puede tener un leve efecto parecido al del veneno dentro del organismo. El cacao además es estimulante, es antidepresivo, y la semilla suele estar quemada, tostada. Eso también hace daño. Y el cuerpo, además, reacciona con erupciones cutáneas, como expulsándolo. No sé muy bien cómo es el mecanismo, pero a mí el chocolate me deja el estómago sucio: a mí me da esa sensación. Pasa que yo mantengo una gran pureza en la dieta para poder estar en condiciones perfectas durante la ceremonia. Por eso me doy cuenta, más que aquellos que no tienen esa disciplina. Comprueben eso ustedes mismos.    Pregunta: ¿y qué pasa con el café?    Ruymán: Con el café pasa lo mismo. Es otra semilla, y su efecto estimulante está más relacionado con el efecto de un veneno. Un efecto puro de estimulación como podría ser el de la guayusa o la yerba mate. El té, inclusive. El mate no tiene un comportamiento como el de una semilla, y su estimulación, evidentemente, no es de naturaleza tóxica. Pero hace tanto tiempo que no tomo café, que no les puedo decir con precisión. La hoja de coca, en cambio, tiene un efecto bastante saludable. Es estimulante, pero de una forma más pura. Realmente este tipo de plantas, de hojas, ayudan a que se incremente el tacto sagrado en el ser. Eso está muy lejos de ser una estimulación por intoxicación. Por ejemplo vamos a ver un caso: El de relajación. El Natem me relaja. Es una planta que relajaba a los indios para meditar, y encontrar el Arutam. Sí, me relaja, pero despierta todos mis instintos, me hace más fuerte, incrementa el Arutam, la presencia del Gran Espíritu en mí hasta el infinito, hasta fundirme con el espejo de la vida, el cristal de la vida, el Arutam, y sentirme que estoy vivo en toda la existencia, en esa ceremonia, en los días que vienen, y, si puedo, en toda mi vida. Hay gente que dice “bueno, yo fumo marihuana porque me relaja también, y entro en trance”. Un trance que después se tiene que pagar muy caro. Porque pierdo energía vital, me debilito, pierdo mi voluntad, el mundo se va haciendo mas gris y un velo me va tapando más profundamente, no puedo trabajar duro y firmemente, porque estoy débil, empiezo a obsesionarme con el pensamiento, en plan neurótico, y cada día el espejo de la vida, en su cristal, está más lejos de mí, más oscuro. Y el miedo a esa caída y a esa oscuridad me hace fumar cada vez más, y más, y más. Para buscar un placer cada vez más caro, haciéndose un círculo vicioso. Porque la relajación no es la misma, no es lo mismo tomar mate o tomar guayusa que tomar café. La estimulación no es la misma.    PREGUNTA: Hace muchos años que participo de las ceremonias, y con cada ceremonia he aprendido mucho. Ahora me doy cuenta de muchas cosas que sólo se comprenden gracias a las visiones, pero ahora las entiendo sin necesidad de tener visiones. Pero de todos modos tengo ganas de ver visiones. No tengo visiones más tranquilas, pero en el plano de las sensaciones, tengo visiones que traen modos de aprender.    Ruymán: ella es una persona tranquila que busca eso: la comprensión. Y así es como se le da, así se le presenta la ceremonia.    Estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero tengo ganas de ver visiones. Estoy lista para ver visiones.    Ruymán: pero yo no te he visto tomando mucha cantidad como para ver visiones.    Bueno, voy a probar, gracias (risas).    Ruyman: bueno, para entrar en trance y tener visiones tienes que tomar una buena cantidad y aguantar un ratito las náuseas, y ahí se va a encender la luz apenas un segundo. Tendrás que pedir ayuda, que te lleven al baño, que te ayuden a caminar.    Bueno, algunas veces sí: siento que no puedo ni caminar. Pero tampoco tengo visiones.    Ruymán: Hoy te voy a hacer un encantamiento, te voy a soplar tu medicina y así también puedo establecer la dosis. Necesitas un empujón, el tacto sagrado circula muy débilmente en tu ser, no es suficiente para rebosarse en el alto fogonazo de la visión. Aunque tu pulso es débil, se muestra perturbado por las emociones también. Por lo que hemos hablado, entiendo que tu dieta vegana, cruda y fría, más la preocupación profunda por años en tu familia, han debilitado mucho tu Bazo y, por consiguiente, tu energía vital. A través del encantamiento voy a procurar hacer crecer el tacto sagrado para que rebose en salud y fuerza, pueda desbordarse llorando el Arutam en tu visión.    PREGUNTA: Últimamente, en mis visiones, me siento como si fuera diferentes animales. La sensación de tener una piel, y algunos instintos de diferentes animales. Siento que eso es importante, pero ¿cómo puedo integrar eso a mi vida?    Ruymán: Cuando haces una ceremonia con el Natem, éste te enseña el Arutam, y te lo va mostrando de esa forma, ese es el camino natural. Todos nosotros emanamos de una Gran Perfección, y somos un rayo de luz que proviene de ese infinito, del estado perfecto de la vida. Entonces cuando tú te acercas, hacia adentro, mediante el uso de un enteógeno, o del Natem, especialmente, puedes sentir las pieles, puedes sentirte como los animales, que también llevan esa misma luz. La misma luz que nosotros también llevamos dentro. Eso hará que cada vez vayas viendo más y más animales, hasta que seas capaz de sentir que eres muchos de ellos a la vez, hasta que llegue un momento en el que puedas sentir los árboles, los cielos, los mares, los ríos. Toda la existencia. Esa es la respuesta: tienes que seguir descubriendo y darte cuenta de que más allá de la individualidad y del ego, hay todo un mundo al que uno pertenece, que somos. Y cada vez que pasa el tiempo, y que pasa la vida, esa resistencia se hace más cruel si no la dejamos ir. Y más dramática: nos pasan cosas peore, que a la vez, nos tomamos cada vez peor.Y nos alejamos del mundo, nos alejamos de ese gran ser que somos todos. ¿Verdad que te gusta sentir las pieles de esos animales?    Me gusta más sentirme en la piel de otro animal que en mi propia piel (risas).    Ruymán: bueno, todos son animales. Tú también. Tengamos en cuenta que si perdemos ese yo, ese conglomerado que ha formado el yo, con todos sus espíritus oscuros, sentimos que nos morimos o que nos volvemos locos. Y no. En realidad eso que descubrimos es mucho mejor. Cuando inhales tabaco, vas a poder saber. Y revivir todas esas realizaciones en tu día a día.    Pregunta: El último mes, cuando inhalé tabaco en mi casa, casi no sentí el efecto, tal vez por tener muchos pensamientos.    Ruymán: es que antes de inhalar tabaco hay que prepararse. Hay que llegar de la mejor manera posible, relajarse. Si no lo consigues, esperas a la noche: lo inhalas bastante y te acuestas a dormir. Pero bueno, si eso pasa con el Tabaco, significa que tenemos que corregir. Tenemos que aflojar la resistencia. Eso es lo bueno: si no tuvieramos el Tabaco, tal vez seguimos sin darnos cuenta de cómo estamos realmente.    Pregunta: cuando consumo el Tabaco me siento un poco desmayado, con un poco de náuseas. ¿Es el efecto del Tabaco, o es que estoy haciendo algo de manera incorrecta?    Ruymán: bueno, habrá que investigarlo bien. Habría que ver cómo llegas a ese momento, cómo ha sido el día. Habría que probar hacerlo en varios momentos distintos del día. Pero si ya sabes que te va a dar ese efecto, entonces tendrías que hacerlo poco antes de acostarte, así te desmayas en la cama (risas)y sueñas profundamente escuchando los susurros del Espíritu. Pero no hacerlo por la mañana, cuando te has levantado para trabajar.    Pregunta: quiero decirte muchas gracias. Ayer no tomé. Voy a tomar hoy. Pero ayer noté que usted dijo que estaba cansado, pero tuve una experiencia muy buena. Y quiero agradecerle porque pudo hacer lo mejor para todos. Y lo hace con mucho cariño, como siempre dando lo mejor. Y ahora estoy con muchas ganas de que llegue la noche. Y quería pedirle consejo, despejar algunas dudas.    Pregunta: cuando tomo por primera vez, tengo visiones y trabajo bien con la medicina. Pero eso dura una hora, una hora y media, como máximo dos horas. Después el efecto baja, y como ya no siento tanto, pienso que puedo volver a tomar, pero cuando vuelvo a tomar, ya no es tan intensa la medicina, pero es más profunda. Con un efecto más profundo. Pero ese segundo vaso, por la mañana, me hace sufrir. Y por la mañana tengo que vomitar. Siento que tengo que vomitar. Entonces mi pregunta es. Tal vez tengo que tomar un vaso a medianoche, ¿está bien eso? ¿o tengo que tomar otro vaso y vomitar por las mañanas? Porque no puedo aguantar ese segundo vaso por la mañana.    Ruymán: ahora te propongo tomar más cantidad de entrada.    Pregunta: pero de entrada tomo casi un vaso lleno, del pequeño. Entonces tengo que tomar un vaso más grande?    Ruymán: hay que explorar, saber explorar. E ir encontrando la mejor forma. La otra solución es que cuando vuelva a tomar –la segunda vez- tome menos cantidad.    Pregunta: suelo tomar bastante poco en el segundo vaso. Pero no importa si tomo así o más; por la mañana cuesta, tengo náuseas, visiones, y como que nunca se para. Creo que la luz, la mañana, me hace sufrir.    Ruymán: entonces el segundo vaso, que tome bastante. Que tome bastante, y así vomita antes de que amanezca.    Pregunta: ¿y cómo uno mismo se puede mantener, en esa forma física que usted tiene? ¿qué ejercicios practica? Porque se nota que está en muy buena forma.    Ruymán: bueno, es una mezcla. Tengo una finca grande, en Tenerife, con frutales. Y tengo que podarlas yo mismo, cuidar la hierba, hacer leña para la chimenea, etc. Entonces eso me pone bastante fuerte. Este fin de semana, por ejemplo, estuve cortando árboles con hacha, durante cinco horas. Eso te entrena.    En mi casa de campo tengo un árbol de manzanas, ¿puede ir a cortar algo? Pero no, no (risas).    Todos los días practico un yoga muy físico, mantengo la concentración y disciplina en mis viejas prácticas de la tradición china. Finalmente nadar en el mar, que te cojan las olas y te revuelquen está cañero. Caminar en el bosque, mientras alcanzo lugares óptimos para la meditación es excelente actividad también. Lo más imortante es la dieta: buen nivel de grasas saturadas; obtener energía y saciedad de aceites vegetales de calidad alta; legumbres y pescado; bastante fruta y verdura cruda; beber bastante agua pura y tomar las infusiones de hierbas apropiadas.        PREGUNTA: Es mi segunda ceremonia, y también quiero preguntar sobre la segunda toma. Por ejemplo hoy, durante la ceremonia, después del primer vaso, tuve una experiencia muy fuerte, y bastante complicada, difícil, en lo físico, estaba llorando. Como aprendí muchas cosas, era muy intensa mi visión. Pero después de unas horas ya no pude aguantar más y vomité la medicina. Al vomitar la medicina sentí mucha tranquilidad, calma. La sensación de estar como tranquila, de estar aliviando algo. Estaba en armonía. Y en ese momento ofrecieron el segundo vaso. Y como sentí ganas de tomar más, porque ya no tenía visiones, pero estaba en esa paz y tampoco tenía energía, no tuve fuerzas para levantarme y tomar otro vaso. Mi pregunta es: ¿tenía que ir y tomar otro vaso y seguir trabajando? ¿O quizás esa paz, esa tranquilidad, es otra parte del trabajo, de la ceremonia?    Ruymán: bueno. Tomaste, pasaste por tu sombra, entendiste mucho, la medicina llegó a las raíces de esa oscuridad, y cuando tocaste y desprendiste las raíces que estaban aferradas en ti, haciéndote sufrir, liberaste hacia afuera de tu cuerpo a través del vómito. Y entonces sentiste la sanación, sentiste la paz, la calma, y te sentiste quizás como una niña: en paz. Posiblemente te sentiste como te sentías antes de haber vivido ese problema, antes de haber tenido esa sombra pegada dentro. Y bueno: esa fue la sanación. Posiblemente hacía mucho tiempo que no te sentías así. No veo entonces cuál es la razón para tomar más. Hiciste el trabajo. Hoy es un nuevo día y empezamos desde otro lugar. Ánimo!

Pregunta: en mi primera semana con usted tuve visiones muy intensas, muy buenas y muy breves. Entendí bastantes cosas, pero ahora, en las últimas ceremonias sigo teniendo visiones, pero no tan intensas. Mi pregunta es si es muy importante tener visiones, y si el efecto de sanación ocurre igual, es decir, si uno puede sanarse sin tener visiones. Tal vez el Gran Espíritu se enojó, y es por eso que ahora no tengo más visiones. En la primera ceremonia mis visiones eran en color, mientras que en las últimas, las visiones son en blanco y negro o gris.

¿Anoche vomitaste?

Sí, suelo vomitar.

Cuando tomaste, ¿cuánto tardaste en vomitar?

Mäs o menos dos horas.

¿Tomaste ayer una vez? ¿Y cuánto tardaste en vomitar? ¿Dos horas?

Sí.

¿Y volviste a tomar después?

Sí.

¿Cuánto tardaste en vomitar?

Media hora.

Ruymán: el Natem que tomaste ayer era de una potencia tremenda. Ningún ser humano podría retener eso. Si tomabas 60 mililítros repartidos en dosis de cucharas soperas, no hay ser humano que no tenga visiones. Yo la primera vez me tomé un vaso entero, y tuve un poco de visiones, al principio, pero después se fue el efecto. Y no vomité. Si hubiera vomitado, no hubiera sentido nada. O sea que es bastante sensible, si tuvo visiones. Después volví a tomar, y me duró un poquito, pero no tuve muchas visiones, sino más bien una sensación de encantamiento con la naturaleza y la selva. Y no vomité. Y después tuve que volver a tomar, la tercera vez, y me tomé casi otro vaso entero, y me pasé. O sea, al principio no sentía mucho, y no podía trabajar bien. La segunda vez pude trabajar más, pero no me duró mucho. Y la tercera dije, bueno: ahora me tomo el vaso. Y me noqueó. Y entonces podía trabajar, pero ya acostado. Y eso sumado al cansancio del viaje, y al hecho de no haber comido. Se me fue al ratito, a eso de las dos, tres horas. Era intensísimo. Ahí pude visionar muy fuerte. Fue increíble. Realmente increíble. Pero claro: eso es bueno cuando tú no eres el Chamán, y puedes permanecer acostado toda la noche. Entonces, tristemente, pasaron más de dos horas y no podía cantar, debido a la intensidad, y sólo podía estar en trance acostado. Tomé un poquito de agua y luego vomité. Pero como en realidad eran tantas horas que tenía el Natem dentro, se había absorbido tanta cantidad, que aunque pude vomitar, eso no cambió mucho el panorama. Pero bueno, por lo menos ya pude tocar el "Tumank". A partir de eso, estuve presente toda la noche. Pero no, no me animé con el violín. Creo que si esa noche hubiera tocado el violín, hubiésemos tenido una orquesta de vómitos (risas). Pienso que no tienes ningún problema. Que tienes que seguir el ritmo, mantener la medicina y encontrar su ritmo. Más bien he visto en ti una evolución muy positiva. Hay que tener una energía fuerte, y eso se consigue cuidando la eyaculación –en los hombres-, y cuidando el equilibrio del trabajo en el descanso. Orientando la vida hacia las actividades que a uno lo hacen feliz, que tengan sentido para el corazón, que uno pueda poner su corazón en ellas. Y sobre todo es muy importante tener el paladar perfecto. Como si lleváramos adelante una alimentación en la naturaleza. Es decir: acostumbrarse al dulce con agua, es decir, a las frutas. No a las grasas mezcladas con dulce. Y reducir todo lo posible las harinas, comer muy poco o nada de cereales, sobre todo semillas: quinua, trigo sarraceno. Comer tubérculos, verduras, más pescado que carne, y acostumbrarse a los sabores amargos. Por ejemplo, la cerveza negra (risas). Me refiero a las hierbas amargas, a las infusiones, al sabor de las plantas. El cacao no es tan bueno, pero si tomas de vez en cuando no hay inconvenientes. En la selva, por ejemplo, nosotros nos comemos las frutas. Y la semilla se escupe. No hacemos polvo de la semilla ni la comemos. Dicen, entre los Shuar, en las costumbres nuestras en la selva, que el cacao es una semilla y, como tal, tiene ciertos principios –el sabor amargo- que tiene una función protectora de la semilla, para que, en sus generaciones, siga sobreviviendo. Puede tener un leve efecto parecido al del veneno dentro del organismo. El cacao además es estimulante, es antidepresivo, y la semilla suele estar quemada, tostada. Eso también hace daño. Y el cuerpo, además, reacciona con erupciones cutáneas, como expulsándolo. No sé muy bien cómo es el mecanismo, pero a mí el chocolate me deja el estómago sucio: a mí me da esa sensación. Pasa que yo mantengo una gran pureza en la dieta para poder estar en condiciones perfectas durante la ceremonia. Por eso me doy cuenta, más que aquellos que no tienen esa disciplina. Comprueben eso ustedes mismos.

Pregunta: ¿y qué pasa con el café?

Ruymán: Con el café pasa lo mismo. Es otra semilla, y su efecto estimulante está más relacionado con el efecto de un veneno. Un efecto puro de estimulación como podría ser el de la guayusa o la yerba mate. El té, inclusive. El mate no tiene un comportamiento como el de una semilla, y su estimulación, evidentemente, no es de naturaleza tóxica. Pero hace tanto tiempo que no tomo café, que no les puedo decir con precisión. La hoja de coca, en cambio, tiene un efecto bastante saludable. Es estimulante, pero de una forma más pura. Realmente este tipo de plantas, de hojas, ayudan a que se incremente el tacto sagrado en el ser. Eso está muy lejos de ser una estimulación por intoxicación. Por ejemplo vamos a ver un caso: El de relajación. El Natem me relaja. Es una planta que relajaba a los indios para meditar, y encontrar el Arutam. Sí, me relaja, pero despierta todos mis instintos, me hace más fuerte, incrementa el Arutam, la presencia del Gran Espíritu en mí hasta el infinito, hasta fundirme con el espejo de la vida, el cristal de la vida, el Arutam, y sentirme que estoy vivo en toda la existencia, en esa ceremonia, en los días que vienen, y, si puedo, en toda mi vida. Hay gente que dice “bueno, yo fumo marihuana porque me relaja también, y entro en trance”. Un trance que después se tiene que pagar muy caro. Porque pierdo energía vital, me debilito, pierdo mi voluntad, el mundo se va haciendo mas gris y un velo me va tapando más profundamente, no puedo trabajar duro y firmemente, porque estoy débil, empiezo a obsesionarme con el pensamiento, en plan neurótico, y cada día el espejo de la vida, en su cristal, está más lejos de mí, más oscuro. Y el miedo a esa caída y a esa oscuridad me hace fumar cada vez más, y más, y más. Para buscar un placer cada vez más caro, haciéndose un círculo vicioso. Porque la relajación no es la misma, no es lo mismo tomar mate o tomar guayusa que tomar café. La estimulación no es la misma.

PREGUNTA: Hace muchos años que participo de las ceremonias, y con cada ceremonia he aprendido mucho. Ahora me doy cuenta de muchas cosas que sólo se comprenden gracias a las visiones, pero ahora las entiendo sin necesidad de tener visiones. Pero de todos modos tengo ganas de ver visiones. No tengo visiones más tranquilas, pero en el plano de las sensaciones, tengo visiones que traen modos de aprender.

Ruymán: ella es una persona tranquila que busca eso: la comprensión. Y así es como se le da, así se le presenta la ceremonia.

Estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero tengo ganas de ver visiones. Estoy lista para ver visiones.

Ruymán: pero yo no te he visto tomando mucha cantidad como para ver visiones.

Bueno, voy a probar, gracias (risas).

Ruyman: bueno, para entrar en trance y tener visiones tienes que tomar una buena cantidad y aguantar un ratito las náuseas, y ahí se va a encender la luz apenas un segundo. Tendrás que pedir ayuda, que te lleven al baño, que te ayuden a caminar.

Bueno, algunas veces sí: siento que no puedo ni caminar. Pero tampoco tengo visiones.

Ruymán: Hoy te voy a hacer un encantamiento, te voy a soplar tu medicina y así también puedo establecer la dosis. Necesitas un empujón, el tacto sagrado circula muy débilmente en tu ser, no es suficiente para rebosarse en el alto fogonazo de la visión. Aunque tu pulso es débil, se muestra perturbado por las emociones también. Por lo que hemos hablado, entiendo que tu dieta vegana, cruda y fría, más la preocupación profunda por años en tu familia, han debilitado mucho tu Bazo y, por consiguiente, tu energía vital. A través del encantamiento voy a procurar hacer crecer el tacto sagrado para que rebose en salud y fuerza, pueda desbordarse llorando el Arutam en tu visión.

PREGUNTA: Últimamente, en mis visiones, me siento como si fuera diferentes animales. La sensación de tener una piel, y algunos instintos de diferentes animales. Siento que eso es importante, pero ¿cómo puedo integrar eso a mi vida?

Ruymán: Cuando haces una ceremonia con el Natem, éste te enseña el Arutam, y te lo va mostrando de esa forma, ese es el camino natural. Todos nosotros emanamos de una Gran Perfección, y somos un rayo de luz que proviene de ese infinito, del estado perfecto de la vida. Entonces cuando tú te acercas, hacia adentro, mediante el uso de un enteógeno, o del Natem, especialmente, puedes sentir las pieles, puedes sentirte como los animales, que también llevan esa misma luz. La misma luz que nosotros también llevamos dentro. Eso hará que cada vez vayas viendo más y más animales, hasta que seas capaz de sentir que eres muchos de ellos a la vez, hasta que llegue un momento en el que puedas sentir los árboles, los cielos, los mares, los ríos. Toda la existencia. Esa es la respuesta: tienes que seguir descubriendo y darte cuenta de que más allá de la individualidad y del ego, hay todo un mundo al que uno pertenece, que somos. Y cada vez que pasa el tiempo, y que pasa la vida, esa resistencia se hace más cruel si no la dejamos ir. Y más dramática: nos pasan cosas peore, que a la vez, nos tomamos cada vez peor.Y nos alejamos del mundo, nos alejamos de ese gran ser que somos todos. ¿Verdad que te gusta sentir las pieles de esos animales?

Me gusta más sentirme en la piel de otro animal que en mi propia piel (risas).

Ruymán: bueno, todos son animales. Tú también. Tengamos en cuenta que si perdemos ese yo, ese conglomerado que ha formado el yo, con todos sus espíritus oscuros, sentimos que nos morimos o que nos volvemos locos. Y no. En realidad eso que descubrimos es mucho mejor. Cuando inhales tabaco, vas a poder saber. Y revivir todas esas realizaciones en tu día a día.

Pregunta: El último mes, cuando inhalé tabaco en mi casa, casi no sentí el efecto, tal vez por tener muchos pensamientos.

Ruymán: es que antes de inhalar tabaco hay que prepararse. Hay que llegar de la mejor manera posible, relajarse. Si no lo consigues, esperas a la noche: lo inhalas bastante y te acuestas a dormir. Pero bueno, si eso pasa con el Tabaco, significa que tenemos que corregir. Tenemos que aflojar la resistencia. Eso es lo bueno: si no tuvieramos el Tabaco, tal vez seguimos sin darnos cuenta de cómo estamos realmente.

Pregunta: cuando consumo el Tabaco me siento un poco desmayado, con un poco de náuseas. ¿Es el efecto del Tabaco, o es que estoy haciendo algo de manera incorrecta?

Ruymán: bueno, habrá que investigarlo bien. Habría que ver cómo llegas a ese momento, cómo ha sido el día. Habría que probar hacerlo en varios momentos distintos del día. Pero si ya sabes que te va a dar ese efecto, entonces tendrías que hacerlo poco antes de acostarte, así te desmayas en la cama (risas)y sueñas profundamente escuchando los susurros del Espíritu. Pero no hacerlo por la mañana, cuando te has levantado para trabajar.

Pregunta: quiero decirte muchas gracias. Ayer no tomé. Voy a tomar hoy. Pero ayer noté que usted dijo que estaba cansado, pero tuve una experiencia muy buena. Y quiero agradecerle porque pudo hacer lo mejor para todos. Y lo hace con mucho cariño, como siempre dando lo mejor. Y ahora estoy con muchas ganas de que llegue la noche. Y quería pedirle consejo, despejar algunas dudas.

Pregunta: cuando tomo por primera vez, tengo visiones y trabajo bien con la medicina. Pero eso dura una hora, una hora y media, como máximo dos horas. Después el efecto baja, y como ya no siento tanto, pienso que puedo volver a tomar, pero cuando vuelvo a tomar, ya no es tan intensa la medicina, pero es más profunda. Con un efecto más profundo. Pero ese segundo vaso, por la mañana, me hace sufrir. Y por la mañana tengo que vomitar. Siento que tengo que vomitar. Entonces mi pregunta es. Tal vez tengo que tomar un vaso a medianoche, ¿está bien eso? ¿o tengo que tomar otro vaso y vomitar por las mañanas? Porque no puedo aguantar ese segundo vaso por la mañana.

Ruymán: ahora te propongo tomar más cantidad de entrada.

Pregunta: pero de entrada tomo casi un vaso lleno, del pequeño. Entonces tengo que tomar un vaso más grande?

Ruymán: hay que explorar, saber explorar. E ir encontrando la mejor forma. La otra solución es que cuando vuelva a tomar –la segunda vez- tome menos cantidad.

Pregunta: suelo tomar bastante poco en el segundo vaso. Pero no importa si tomo así o más; por la mañana cuesta, tengo náuseas, visiones, y como que nunca se para. Creo que la luz, la mañana, me hace sufrir.

Ruymán: entonces el segundo vaso, que tome bastante. Que tome bastante, y así vomita antes de que amanezca.

Pregunta: ¿y cómo uno mismo se puede mantener, en esa forma física que usted tiene? ¿qué ejercicios practica? Porque se nota que está en muy buena forma.

Ruymán: bueno, es una mezcla. Tengo una finca grande, en Tenerife, con frutales. Y tengo que podarlas yo mismo, cuidar la hierba, hacer leña para la chimenea, etc. Entonces eso me pone bastante fuerte. Este fin de semana, por ejemplo, estuve cortando árboles con hacha, durante cinco horas. Eso te entrena.

En mi casa de campo tengo un árbol de manzanas, ¿puede ir a cortar algo? Pero no, no (risas).

Todos los días practico un yoga muy físico, mantengo la concentración y disciplina en mis viejas prácticas de la tradición china. Finalmente nadar en el mar, que te cojan las olas y te revuelquen está cañero. Caminar en el bosque, mientras alcanzo lugares óptimos para la meditación es excelente actividad también. Lo más imortante es la dieta: buen nivel de grasas saturadas; obtener energía y saciedad de aceites vegetales de calidad alta; legumbres y pescado; bastante fruta y verdura cruda; beber bastante agua pura y tomar las infusiones de hierbas apropiadas.

PREGUNTA: Es mi segunda ceremonia, y también quiero preguntar sobre la segunda toma. Por ejemplo hoy, durante la ceremonia, después del primer vaso, tuve una experiencia muy fuerte, y bastante complicada, difícil, en lo físico, estaba llorando. Como aprendí muchas cosas, era muy intensa mi visión. Pero después de unas horas ya no pude aguantar más y vomité la medicina. Al vomitar la medicina sentí mucha tranquilidad, calma. La sensación de estar como tranquila, de estar aliviando algo. Estaba en armonía. Y en ese momento ofrecieron el segundo vaso. Y como sentí ganas de tomar más, porque ya no tenía visiones, pero estaba en esa paz y tampoco tenía energía, no tuve fuerzas para levantarme y tomar otro vaso. Mi pregunta es: ¿tenía que ir y tomar otro vaso y seguir trabajando? ¿O quizás esa paz, esa tranquilidad, es otra parte del trabajo, de la ceremonia?

Ruymán: bueno. Tomaste, pasaste por tu sombra, entendiste mucho, la medicina llegó a las raíces de esa oscuridad, y cuando tocaste y desprendiste las raíces que estaban aferradas en ti, haciéndote sufrir, liberaste hacia afuera de tu cuerpo a través del vómito. Y entonces sentiste la sanación, sentiste la paz, la calma, y te sentiste quizás como una niña: en paz. Posiblemente te sentiste como te sentías antes de haber vivido ese problema, antes de haber tenido esa sombra pegada dentro. Y bueno: esa fue la sanación. Posiblemente hacía mucho tiempo que no te sentías así. No veo entonces cuál es la razón para tomar más. Hiciste el trabajo. Hoy es un nuevo día y empezamos desde otro lugar. Ánimo!

Último retiro largo sobre Chamanismo en Tenerife, Islas Canarias, España, de este año 2018

Querida familia y amigos, les comparto los detalles del último retiro en Tenerife de este año. Tendrá una duración de una semana, contando con diferentes actividades relacionadas con el chamanismo y su enseñanza, así como la celebración de tres ceremonias tradicionales. Más información:

https://www.unioninarutam.org/es/retiros/retiros-ayahuasca-tenerife/

Algunas cuestiones relevantes a Arutam Ruymán post-ceremonia. Santa Cruz de Tenerife, España, a 30 de Junio del 2018

Algunas cuestiones relevantes a Arutam Ruymán post - ceremonia. Santa Cruz de Tenerife, España, a 30 de Junio del 2018.    PREGUNTA SOBRE INTERPRETACIÓN: Durante la noche tuve muchas visiones, y entendí lo que soñaba. Pero en la última no entendí bien. Soñé que estaba en una orilla.    RUYMÁN: ¿del río o del mar?    PREGUNTA: del mar. En la orilla del mar había dos hombres muy hermosos, que me llamaron. Luego ví un barco, en el que había cuatro hombres, también muy hermosos, que me llamaron. Estaba caminando, y me pidieron que fuera hacia la nave. Todo estaba bien, hasta que empecé a preguntarme qué significaba esa visión: de inmediato la visión se desvaneció.    RUYMÁN: Bueno, y entonces empezastes mal, intetaste razonar, usaste la perspectiva (bloqueo espacio-temporal) del monstruo que mira y responde a tu nombre. Fue por eso que perdiste la visión. Se difuminó el azar mágico en el que Arutam te susurra a través de los instintos. Tienes que aprender a no hacer eso nunca más. Así es como en la vida bloqueamos todo lo que nuestro espíritu nos esclarece, nos indica y nos guía. Hasta en nuestros sueños. Todo lo coaccionamos con la mente, con la resistencia de nuestro yo, con el control.nuestro    PREGUNTA: ¿cómo se puede hacer para que la mente no nos interrumpa las visiones? ¿Cómo mantener la mente a raya, no utilizarla, no pensar?    RUYMÁN: eso no se consigue en el momento de tener esas visiones. Hay que llegar a las ceremonias con ese trabajo ya hecho, en la vida cotidiana, en el día a día. Pero básicamente está bien. Estabas entregada a la visión, estabas formando parte del evento y fue de repente que volviste a la costumbre, a la tendencia de querer entender –y controlar- desde el punto de vista enfermo de la sombra de la resistencia, de la entidad del yo. Es decir: sabes hacerlo. Lo estabas haciendo, sólo que lo interrumpiste. Pero naturalmente lo sabes hacer. Y así es: nacemos del Gran Espíritu. Nacemos de esa inteligencia con la cual sólo tenemos que existir, para lo cual no es necesaria una mente que controle, que calcule o que se organice; que tenga preguntas y necesite respuestas que expliquen la percepción nublada de su mirada ajena al mundo y unión con nuestro sentir. Nosotros nacimos de esa inteligencia, y el cuerpo, sus órganos, todo fluye en la perfecta armonía de esa inteligencia. Estabas fluyendo, dejándote embriagar en sagrado encantamiento, hacia una visión, hacia un sentir; dejando que se dibujara la libertad, con los trazos de luz del Tabaco y las pinceladas únicas de Arutam. Lo que pasa es que después te acordaste de tu identidad, sentiste que se te estaba olvidando, y esta otra vez te dio con dureza, y volvió ese monstruo. Y lógicamente perdiste la visión. Pero ahora yo te pregunto: ¿qué te gustó más? ¿Cuando estabas fluyendo en el milagro en el que Arutam dibuja ese arte, y nos habla, o cuando te interrumpió la mente, que otra vez lo nubló y lo perdió todo? ¡Así se aprende en el chamanismo! A través del sentir. A través de los errores. Errores que hay que cometer una y otra vez hasta que algo en ti dice: ¡Basta! ¡Estoy harto! ¡Por favor! ¡Ya no quiero más! ¿Cuántas veces me va a pasar lo mismo? Y nos preguntamos: ¿Cuántas veces en la vida cometemos un error sobre otro error, y caemos enfermos y decimos “basta ya, no puedo seguir así”? Muchas veces, cuando cometemos un error, debemos seguir esa tendencia hasta que ésta se transforma en un fracaso total. Recién allí nos damos cuenta de que era un error. Lo único que puede hacer ese Espíritu que tenemos dentro es ser como un espejo. Y reflejar lo que estamos haciendo con ese “yo”, con ese monstruo. Y sí: es la forma más dolorosa de aprender. Pero fuimos nosotros quienes escogimos ese camino doloroso: cuando nos separamos de Arutam. Y hay que tener mucho valor para verlo. Pararse firme, sentir lo que estamos haciendo, y decidir hacerlo de otra forma. Hacia el Espíritu. Hacia Arutam. Así que alégrate. Alégrate de esa experiencia. Y de todas las que hagan falta para que le cojas asco y repelús al asunto. Y digas: ¡fuera! ¡Hay que hacerlo de otra forma!    PREGUNTA: ayer me dolía mucho la cabeza. Y cuando iba a la ceremonia pensaba que quizá no tenía que tomar la medicina. Uno o dos minutos después de tomarla, vomité. Tomé, otra vez, y la experiencia fue muy dura…    Ruymán: antes de continuar quiero decir que el dolor de cabeza, casi siempre, es por un exceso de tensión, que ocurre porque la resistencia del “yo”, simbolizada por el hígado, sube demasiado, tensa el cuello y luego aumenta el dolor en los laterales y en el vértex de la cabeza. Con mucho pensamiento, también afectaría la frente. No podemos atribuirle este dolor al Natem sino más bien a que habría que bajar un par de marchas. Por ejemplo, si ya está en ese estado, evitar el mate durante un par de días, hasta que se calme. Y tomar infusiones que no sean estimulantes, sino más bien relajantes, hasta que pare el dolor. Remedios medicinales óptimos serían: la raíz de la peonia blanca, la uña de gato, la concha de ostra y Valeriana. Recién entonces puede volver a tomar Ayahuasca (habría que tener extremo cuidado con el San Pedro). Si estás en un exceso, si estás ante una tensión desbordada, es decir que la resistencia del yo está apretando demasiado, el monstruo mordiendo, la cabeza hiriendo, porque todo ese fuego está arriba –el fuego tiende a ir hacia arriba, como el calor- y quema. Entonces cuando tomas el Natem todo va hacia arriba y en algún momento sale por la boca. Como una bomba que hace explotar esas tensiones por todos lados. Pero te hago una pregunta: Cuándo vomitaste con fuerza y luego te calmaste ¿notaste cierto alivio? Porque esa hinchazón, ese exceso de tensión, salió hacia el aire y le permitió calmarse. Y pudo calmarse para volver a tomar. Lo que yo hubiera hecho es esperar al menos una hora, para calmarme algo más, y haber tomado tabaco –que es muy hipotensor, muy calmante- para equilibrarme algo más en el tacto sagrado, y volver a tomar recién una hora después, no tan de inmediato, con tanta ansiedad. Seguramente el Natem todavía fue un poco fuerte cuando lo tomó, porque no llevó a cabo esta recomendación. Y seguramente fue un poco violento. Pero, para ser más exactos, hay que decir que no fue violento el Natem. El Natem es Natem: no es algo ni violento ni relajado. Lo que hizo el Natem es mostrarle esa resistencia, que aún estaba un poco alta, y no le gustó ver lo que estaba llevando consigo mismo, a menudo, y alimentando. No le gustó Robert. ¿Qué fue lo que viste, para lo cual no estabas preparado?    PREGUNTA: importantes momentos de mi vida. Y mucho que todavía no puedo aceptar. Y vino a mi mente algún caso de gente que pasó momentos difíciles en ceremonia.    Ruymán: ayer hablé bastante sobre el dolor. Y cuán grande es el dolor que podemos vivir y llevar con nosotros. Ese dolor está detenido, en un bloqueo espacio-tiempo, en una persona que cree que es real, y lo guarda, y lo lleva. Y a veces ese dolor ha sido duro y verdadero, pero ya ha sido muy doloroso en su momento, no puede ser nuestra condena de por vida. Eso se tiene que ir. Y para que se vaya, el concepto Robert tiene que desaparecer. La persona que lleva ese dolor, que cree que existe y que cierra el espacio y el tiempo y, en esa tensión sigue adelante, en una especie de dirección, tiene que disolverse. Y eso es lo que el Natem intenta conseguir, al hacerlo explotar. Pero cuando no queremos, y el Natem nos lleva a esa liberación, ¡pero no queremos!, nos expande, nos sigue llevando a esa liberación con todos sus encantamientos –entre luminosos y tenebrosos-, porque eso tenebroso es nuestra sombra, ¡y no queremos! Hasta que en un momento decimos: ¡Dios mío, me va a volver loco! Entonces aparece la disyuntiva: o tomo de una buena vez este camino, o sigo como estoy hasta el día de mi muerte. Pero claro: es como lanzarse al vacío. Es lanzarse al infinito. Y hay que quererlo con todas las fuerzas, porque de otro modo ¿para qué presionar con el Natem? Si hay momentos de tu vida, específicos, cuya resistencia y dolor te cuesta soltar, me los puedes comentar en privado, y podemos hablar sobre eso. Pero hay que soltar. Hay que liberar esa resistencia en el espacio y el tiempo. Que no quede lugar donde se pueda volver a un recuerdo o a un dolor, que hasta querer recordar algún trauma nos haga decir: qué esfuerzo inútil. Paso. Llegar a algo así como a un cansancio de madurez. Como el de un viejo sabio. Eso es ser un hombre sano. No hay derecho: que hayas nacido a la vida, desde el Gran Espíritu, de Arutam, de ese cristal de paz y perfección, del que emana hasta el más mínimo susurro del más pequeño grillo, y que tú ignores todo eso para formar una construcción resistente y oscura para olvidarlo todo, y vivas sufriendo para consumir esa vida, de la que cada vez te llega menos, y finalmente te dejes morir así. No te lo mereces, ni se lo merece tampoco el Gran Ser que te dio la vida. El que te la está dando ahora. Y te la sigue dando. Así que piénsalo: si me quieres decir algo, dímelo y lo hablamos para que pueda ayudarte a enfocarte bien. Y por otro lado, si en esa búsqueda vemos algo muy difícil, siempre se pueden hacer encantamientos en la medicina. Para que el Espíritu, a través del arte del Natem, pueda hablarte, ayudarte a entender, darte la perspectiva mediante sus encantamientos –luminosos y tenebrosos-. Y Robert: eres nuestro amigo, como todos los hermanos aquí presentes. Si en algún momento te duele la cabeza nos avisas, que si no soy yo, será Sami o Nunkui, y desinflamos el globo con un par de agujas (risas). Ponemos una en la nariz, otra bajo la lengua y otra en… no, bueno, mejor no (risas). ¿Alguna otra pregunta?    PREGUNTA: Tuve la visión de un barco, que el mar llevó hacia la orilla, a la arena. Y entonces sentí que ya no podía navegar más, y empecé a pensar en cómo salvarme, y de repente el barco se deshizo en mil pedazos. Y cada parte se partió en más pedacitos aún más pequeños. Y luego sintió que de los restos de ese barco empezaban a crecer hojas, hierba, como si la vida empezara a nacer otra vez. Y sentí que la vida había encontrado otra forma de crecer, de seguir su curso. Y sentí que esa era otra forma de salvar ese barco.    Ruymán: hay varias connotaciones que nos permiten explicar esta visión. Vamos a explicar un par de ellas. Aunque yo siento que lo entendiste bastante bien. Que la visión te hizo el impacto correcto. De hecho la visión es impresionante: muy buena. Me impresiona la relación entre el barco y la realidad, la realidad humana, el nivel afectivo, el pasado, lo que éramos –esa realidad humana, en definitiva-. Que llega hacia la costa, traído desde el mar, y eso es como una muerte y un descanso de toda esa realidad humana, de esa construcción humana. También me impresiona cómo desde ese pasado llegamos hacia un presente en el que esa realidad humana lo deshizo completamente, en todas sus células y átomos, y de lo viejo llegó al núcleo mismo de las células, desde lo más profundo, donde pudo reencontrar la vida. Y la vida pudo brotar de nuevo, desde lo viejo que había llegado a la orilla. Pudo brotar otra vez. Me impresiona cómo a ese barco viejo, que llegó a la orilla, el Natem lo pudo deshacer, para encontrar la fuente de la vida en la madera vieja, para que brotara de ahí una selva, un bosque. Es peculiar que haya brotado la vida de algo inerte. Es una visión realmente maravillosa. Y yo, mientras tanto, le preguntaba ¿sentiste la medicina? (risas). Muy bien. Gracias por compartirlo. ¿Alguna otra pregunta?    PREGUNTA: bueno, la verdad es que esta mañana y durante todo el día de hoy, después de la experiencia, me sentí muy bien, inmerso en un sentimiento de amor muy profundo y de felicidad y de bienestar. Y digamos que ese mismo sentimiento de bienestar hizo que se me planteara una duda: esto se lo comenté a Jordi y a Sami en el día de hoy. Ellos me dieron su consejo y yo lo recibí de muy buen grado. Y es que esto me hizo plantearme hasta qué punto debía volver a tomar la medicina ahora. Porque realmente sentí que la medicina me dio lo que necesitaba. Me sentí bastante lleno y muy feliz. Y sentí que volver a hacerlo podía desencadenar algo malo o, no sé. Ya no necesitaba más. Y se me presentó esa duda y , comentándolo con ellos me dijeron que muchas veces el ego herido te juega malas pasadas, te hace pequeñas trampas y te hace buscar la excusa para no continuar.    Ruymán: si quieres yo puedo darte mi opinión. Tuviste una experiencia muy buena. El descanso es también una opción excelente. Es decir, no hay prisa. Puedes venir la próxima vez, y quedarte con ese sentimiento que encontraste –que hacía mucho que no lo encontrabas-, y cuidarlo. A mí realmente me parece que esa es la mejor opción. Vale por mi experiencia y por lo que sentí en este momento que lo puedas hacer. Porque ese sentimiento, tal como tú nos lo relataste, hace mucho que no pasaba por ti. Quizá desde tu infancia, quién sabe. Entonces, como respeto a ese sentir, yo lo dejaría ahí, y lo cuidaría durante un par de meses. Y luego lo retomaría. Hasta lo veo como algo sagrado y respetuoso de tu parte. Y me gusta: habla de tu buen corazón y de tu sinceridad. Que me pareció siempre real. Desde que te conocí en nuestra primera charla. Tú justamente habías hecho las cosas un poco mal. Pero bueno: estamos en una isla, uno no sabe, uno no sabe, uno está empezando. Ahora me has podido conocer a mí, que conozco esto bastante bien. Pero oye: se empieza de a poco hasta que llegas a otro nivel. Tuviste la suerte de que esos errores no te hayan pasado factura. A mucha gente le ocurre. El Espíritu no tiene afectos particulares, pero de alguna manera quiere darte una lección, para que no regreses por ahí otra vez. Y esta vez no pasó. ¿Por qué? Porque fue inocente. Fue un deseo sincero. Y por eso llegaste aquí. Y te dio en lo profundo de tu corazón: te dio la dicha. Me parece muy respetable que además no estés con ansiedad (como dejándote ganar por la codicia de experiencias psicoactivas o visiones). Me parece realmente una muestra de tu buen sentir y de tu nobleza hacia el honorable Arutam. A mí me parece lo mejor, realmente, y por algo lo sentiste tú también. Así que confía en lo que sientes: no tienes que andar preguntándole a la gente. Confía, porque la verdad es que tu sentir es noble. Entonces, tal como va tu camino, y cómo lo llevas, me parece acertada la decisión. Si te quedaras hoy el Natem va a fluir. Aquí ya no va a encontrar nada. O va a encontrar el espacio adecuado en tu corazón, en tu sentimiento, para que la anaconda siga levantando cabeza hacia los ojos, hacia la corona. Y vas a tener una experiencia muy visionaria, muy fuerte. Pero va a pegar aquí muy fuerte. Con una intensidad muy considerable. Que sí, probablemente vas a alucinar, pero a mí no me gustaría que se te nublara, o que toda esa fuerza te hiciera olvidar lo que hiciste ayer. Me gustaría que te llevaras lo de ayer como un tesoro, para alimentarlo y cuidarlo en tu corazón, y volvieras luego desde ahí, para dar ese salto.

Algunas cuestiones relevantes a Arutam Ruymán post - ceremonia. Santa Cruz de Tenerife, España, a 30 de Junio del 2018.

PREGUNTA SOBRE INTERPRETACIÓN: Durante la noche tuve muchas visiones, y entendí lo que soñaba. Pero en la última no entendí bien. Soñé que estaba en una orilla.

RUYMÁN: ¿del río o del mar?

PREGUNTA: del mar. En la orilla del mar había dos hombres muy hermosos, que me llamaron. Luego ví un barco, en el que había cuatro hombres, también muy hermosos, que me llamaron. Estaba caminando, y me pidieron que fuera hacia la nave. Todo estaba bien, hasta que empecé a preguntarme qué significaba esa visión: de inmediato la visión se desvaneció.

RUYMÁN: Bueno, y entonces empezastes mal, intetaste razonar, usaste la perspectiva (bloqueo espacio-temporal) del monstruo que mira y responde a tu nombre. Fue por eso que perdiste la visión. Se difuminó el azar mágico en el que Arutam te susurra a través de los instintos. Tienes que aprender a no hacer eso nunca más. Así es como en la vida bloqueamos todo lo que nuestro espíritu nos esclarece, nos indica y nos guía. Hasta en nuestros sueños. Todo lo coaccionamos con la mente, con la resistencia de nuestro yo, con el control.nuestro

PREGUNTA: ¿cómo se puede hacer para que la mente no nos interrumpa las visiones? ¿Cómo mantener la mente a raya, no utilizarla, no pensar?

RUYMÁN: eso no se consigue en el momento de tener esas visiones. Hay que llegar a las ceremonias con ese trabajo ya hecho, en la vida cotidiana, en el día a día. Pero básicamente está bien. Estabas entregada a la visión, estabas formando parte del evento y fue de repente que volviste a la costumbre, a la tendencia de querer entender –y controlar- desde el punto de vista enfermo de la sombra de la resistencia, de la entidad del yo. Es decir: sabes hacerlo. Lo estabas haciendo, sólo que lo interrumpiste. Pero naturalmente lo sabes hacer. Y así es: nacemos del Gran Espíritu. Nacemos de esa inteligencia con la cual sólo tenemos que existir, para lo cual no es necesaria una mente que controle, que calcule o que se organice; que tenga preguntas y necesite respuestas que expliquen la percepción nublada de su mirada ajena al mundo y unión con nuestro sentir. Nosotros nacimos de esa inteligencia, y el cuerpo, sus órganos, todo fluye en la perfecta armonía de esa inteligencia. Estabas fluyendo, dejándote embriagar en sagrado encantamiento, hacia una visión, hacia un sentir; dejando que se dibujara la libertad, con los trazos de luz del Tabaco y las pinceladas únicas de Arutam. Lo que pasa es que después te acordaste de tu identidad, sentiste que se te estaba olvidando, y esta otra vez te dio con dureza, y volvió ese monstruo. Y lógicamente perdiste la visión. Pero ahora yo te pregunto: ¿qué te gustó más? ¿Cuando estabas fluyendo en el milagro en el que Arutam dibuja ese arte, y nos habla, o cuando te interrumpió la mente, que otra vez lo nubló y lo perdió todo? ¡Así se aprende en el chamanismo! A través del sentir. A través de los errores. Errores que hay que cometer una y otra vez hasta que algo en ti dice: ¡Basta! ¡Estoy harto! ¡Por favor! ¡Ya no quiero más! ¿Cuántas veces me va a pasar lo mismo? Y nos preguntamos: ¿Cuántas veces en la vida cometemos un error sobre otro error, y caemos enfermos y decimos “basta ya, no puedo seguir así”? Muchas veces, cuando cometemos un error, debemos seguir esa tendencia hasta que ésta se transforma en un fracaso total. Recién allí nos damos cuenta de que era un error. Lo único que puede hacer ese Espíritu que tenemos dentro es ser como un espejo. Y reflejar lo que estamos haciendo con ese “yo”, con ese monstruo. Y sí: es la forma más dolorosa de aprender. Pero fuimos nosotros quienes escogimos ese camino doloroso: cuando nos separamos de Arutam. Y hay que tener mucho valor para verlo. Pararse firme, sentir lo que estamos haciendo, y decidir hacerlo de otra forma. Hacia el Espíritu. Hacia Arutam. Así que alégrate. Alégrate de esa experiencia. Y de todas las que hagan falta para que le cojas asco y repelús al asunto. Y digas: ¡fuera! ¡Hay que hacerlo de otra forma!

PREGUNTA: ayer me dolía mucho la cabeza. Y cuando iba a la ceremonia pensaba que quizá no tenía que tomar la medicina. Uno o dos minutos después de tomarla, vomité. Tomé, otra vez, y la experiencia fue muy dura…

Ruymán: antes de continuar quiero decir que el dolor de cabeza, casi siempre, es por un exceso de tensión, que ocurre porque la resistencia del “yo”, simbolizada por el hígado, sube demasiado, tensa el cuello y luego aumenta el dolor en los laterales y en el vértex de la cabeza. Con mucho pensamiento, también afectaría la frente. No podemos atribuirle este dolor al Natem sino más bien a que habría que bajar un par de marchas. Por ejemplo, si ya está en ese estado, evitar el mate durante un par de días, hasta que se calme. Y tomar infusiones que no sean estimulantes, sino más bien relajantes, hasta que pare el dolor. Remedios medicinales óptimos serían: la raíz de la peonia blanca, la uña de gato, la concha de ostra y Valeriana. Recién entonces puede volver a tomar Ayahuasca (habría que tener extremo cuidado con el San Pedro). Si estás en un exceso, si estás ante una tensión desbordada, es decir que la resistencia del yo está apretando demasiado, el monstruo mordiendo, la cabeza hiriendo, porque todo ese fuego está arriba –el fuego tiende a ir hacia arriba, como el calor- y quema. Entonces cuando tomas el Natem todo va hacia arriba y en algún momento sale por la boca. Como una bomba que hace explotar esas tensiones por todos lados. Pero te hago una pregunta: Cuándo vomitaste con fuerza y luego te calmaste ¿notaste cierto alivio? Porque esa hinchazón, ese exceso de tensión, salió hacia el aire y le permitió calmarse. Y pudo calmarse para volver a tomar. Lo que yo hubiera hecho es esperar al menos una hora, para calmarme algo más, y haber tomado tabaco –que es muy hipotensor, muy calmante- para equilibrarme algo más en el tacto sagrado, y volver a tomar recién una hora después, no tan de inmediato, con tanta ansiedad. Seguramente el Natem todavía fue un poco fuerte cuando lo tomó, porque no llevó a cabo esta recomendación. Y seguramente fue un poco violento. Pero, para ser más exactos, hay que decir que no fue violento el Natem. El Natem es Natem: no es algo ni violento ni relajado. Lo que hizo el Natem es mostrarle esa resistencia, que aún estaba un poco alta, y no le gustó ver lo que estaba llevando consigo mismo, a menudo, y alimentando. No le gustó Robert. ¿Qué fue lo que viste, para lo cual no estabas preparado?

PREGUNTA: importantes momentos de mi vida. Y mucho que todavía no puedo aceptar. Y vino a mi mente algún caso de gente que pasó momentos difíciles en ceremonia.

Ruymán: ayer hablé bastante sobre el dolor. Y cuán grande es el dolor que podemos vivir y llevar con nosotros. Ese dolor está detenido, en un bloqueo espacio-tiempo, en una persona que cree que es real, y lo guarda, y lo lleva. Y a veces ese dolor ha sido duro y verdadero, pero ya ha sido muy doloroso en su momento, no puede ser nuestra condena de por vida. Eso se tiene que ir. Y para que se vaya, el concepto Robert tiene que desaparecer. La persona que lleva ese dolor, que cree que existe y que cierra el espacio y el tiempo y, en esa tensión sigue adelante, en una especie de dirección, tiene que disolverse. Y eso es lo que el Natem intenta conseguir, al hacerlo explotar. Pero cuando no queremos, y el Natem nos lleva a esa liberación, ¡pero no queremos!, nos expande, nos sigue llevando a esa liberación con todos sus encantamientos –entre luminosos y tenebrosos-, porque eso tenebroso es nuestra sombra, ¡y no queremos! Hasta que en un momento decimos: ¡Dios mío, me va a volver loco! Entonces aparece la disyuntiva: o tomo de una buena vez este camino, o sigo como estoy hasta el día de mi muerte. Pero claro: es como lanzarse al vacío. Es lanzarse al infinito. Y hay que quererlo con todas las fuerzas, porque de otro modo ¿para qué presionar con el Natem? Si hay momentos de tu vida, específicos, cuya resistencia y dolor te cuesta soltar, me los puedes comentar en privado, y podemos hablar sobre eso. Pero hay que soltar. Hay que liberar esa resistencia en el espacio y el tiempo. Que no quede lugar donde se pueda volver a un recuerdo o a un dolor, que hasta querer recordar algún trauma nos haga decir: qué esfuerzo inútil. Paso. Llegar a algo así como a un cansancio de madurez. Como el de un viejo sabio. Eso es ser un hombre sano. No hay derecho: que hayas nacido a la vida, desde el Gran Espíritu, de Arutam, de ese cristal de paz y perfección, del que emana hasta el más mínimo susurro del más pequeño grillo, y que tú ignores todo eso para formar una construcción resistente y oscura para olvidarlo todo, y vivas sufriendo para consumir esa vida, de la que cada vez te llega menos, y finalmente te dejes morir así. No te lo mereces, ni se lo merece tampoco el Gran Ser que te dio la vida. El que te la está dando ahora. Y te la sigue dando. Así que piénsalo: si me quieres decir algo, dímelo y lo hablamos para que pueda ayudarte a enfocarte bien. Y por otro lado, si en esa búsqueda vemos algo muy difícil, siempre se pueden hacer encantamientos en la medicina. Para que el Espíritu, a través del arte del Natem, pueda hablarte, ayudarte a entender, darte la perspectiva mediante sus encantamientos –luminosos y tenebrosos-. Y Robert: eres nuestro amigo, como todos los hermanos aquí presentes. Si en algún momento te duele la cabeza nos avisas, que si no soy yo, será Sami o Nunkui, y desinflamos el globo con un par de agujas (risas). Ponemos una en la nariz, otra bajo la lengua y otra en… no, bueno, mejor no (risas). ¿Alguna otra pregunta?

PREGUNTA: Tuve la visión de un barco, que el mar llevó hacia la orilla, a la arena. Y entonces sentí que ya no podía navegar más, y empecé a pensar en cómo salvarme, y de repente el barco se deshizo en mil pedazos. Y cada parte se partió en más pedacitos aún más pequeños. Y luego sintió que de los restos de ese barco empezaban a crecer hojas, hierba, como si la vida empezara a nacer otra vez. Y sentí que la vida había encontrado otra forma de crecer, de seguir su curso. Y sentí que esa era otra forma de salvar ese barco.

Ruymán: hay varias connotaciones que nos permiten explicar esta visión. Vamos a explicar un par de ellas. Aunque yo siento que lo entendiste bastante bien. Que la visión te hizo el impacto correcto. De hecho la visión es impresionante: muy buena. Me impresiona la relación entre el barco y la realidad, la realidad humana, el nivel afectivo, el pasado, lo que éramos –esa realidad humana, en definitiva-. Que llega hacia la costa, traído desde el mar, y eso es como una muerte y un descanso de toda esa realidad humana, de esa construcción humana. También me impresiona cómo desde ese pasado llegamos hacia un presente en el que esa realidad humana lo deshizo completamente, en todas sus células y átomos, y de lo viejo llegó al núcleo mismo de las células, desde lo más profundo, donde pudo reencontrar la vida. Y la vida pudo brotar de nuevo, desde lo viejo que había llegado a la orilla. Pudo brotar otra vez. Me impresiona cómo a ese barco viejo, que llegó a la orilla, el Natem lo pudo deshacer, para encontrar la fuente de la vida en la madera vieja, para que brotara de ahí una selva, un bosque. Es peculiar que haya brotado la vida de algo inerte. Es una visión realmente maravillosa. Y yo, mientras tanto, le preguntaba ¿sentiste la medicina? (risas). Muy bien. Gracias por compartirlo. ¿Alguna otra pregunta?

PREGUNTA: bueno, la verdad es que esta mañana y durante todo el día de hoy, después de la experiencia, me sentí muy bien, inmerso en un sentimiento de amor muy profundo y de felicidad y de bienestar. Y digamos que ese mismo sentimiento de bienestar hizo que se me planteara una duda: esto se lo comenté a Jordi y a Sami en el día de hoy. Ellos me dieron su consejo y yo lo recibí de muy buen grado. Y es que esto me hizo plantearme hasta qué punto debía volver a tomar la medicina ahora. Porque realmente sentí que la medicina me dio lo que necesitaba. Me sentí bastante lleno y muy feliz. Y sentí que volver a hacerlo podía desencadenar algo malo o, no sé. Ya no necesitaba más. Y se me presentó esa duda y , comentándolo con ellos me dijeron que muchas veces el ego herido te juega malas pasadas, te hace pequeñas trampas y te hace buscar la excusa para no continuar.

Ruymán: si quieres yo puedo darte mi opinión. Tuviste una experiencia muy buena. El descanso es también una opción excelente. Es decir, no hay prisa. Puedes venir la próxima vez, y quedarte con ese sentimiento que encontraste –que hacía mucho que no lo encontrabas-, y cuidarlo. A mí realmente me parece que esa es la mejor opción. Vale por mi experiencia y por lo que sentí en este momento que lo puedas hacer. Porque ese sentimiento, tal como tú nos lo relataste, hace mucho que no pasaba por ti. Quizá desde tu infancia, quién sabe. Entonces, como respeto a ese sentir, yo lo dejaría ahí, y lo cuidaría durante un par de meses. Y luego lo retomaría. Hasta lo veo como algo sagrado y respetuoso de tu parte. Y me gusta: habla de tu buen corazón y de tu sinceridad. Que me pareció siempre real. Desde que te conocí en nuestra primera charla. Tú justamente habías hecho las cosas un poco mal. Pero bueno: estamos en una isla, uno no sabe, uno no sabe, uno está empezando. Ahora me has podido conocer a mí, que conozco esto bastante bien. Pero oye: se empieza de a poco hasta que llegas a otro nivel. Tuviste la suerte de que esos errores no te hayan pasado factura. A mucha gente le ocurre. El Espíritu no tiene afectos particulares, pero de alguna manera quiere darte una lección, para que no regreses por ahí otra vez. Y esta vez no pasó. ¿Por qué? Porque fue inocente. Fue un deseo sincero. Y por eso llegaste aquí. Y te dio en lo profundo de tu corazón: te dio la dicha. Me parece muy respetable que además no estés con ansiedad (como dejándote ganar por la codicia de experiencias psicoactivas o visiones). Me parece realmente una muestra de tu buen sentir y de tu nobleza hacia el honorable Arutam. A mí me parece lo mejor, realmente, y por algo lo sentiste tú también. Así que confía en lo que sientes: no tienes que andar preguntándole a la gente. Confía, porque la verdad es que tu sentir es noble. Entonces, tal como va tu camino, y cómo lo llevas, me parece acertada la decisión. Si te quedaras hoy el Natem va a fluir. Aquí ya no va a encontrar nada. O va a encontrar el espacio adecuado en tu corazón, en tu sentimiento, para que la anaconda siga levantando cabeza hacia los ojos, hacia la corona. Y vas a tener una experiencia muy visionaria, muy fuerte. Pero va a pegar aquí muy fuerte. Con una intensidad muy considerable. Que sí, probablemente vas a alucinar, pero a mí no me gustaría que se te nublara, o que toda esa fuerza te hiciera olvidar lo que hiciste ayer. Me gustaría que te llevaras lo de ayer como un tesoro, para alimentarlo y cuidarlo en tu corazón, y volvieras luego desde ahí, para dar ese salto.

Charla con Arutam Ruymán en El Tanque, Santa Cruz de Tenerife, a 30 de Junio del 2018

PREGUNTA SOBRE LAS LECCIONES DEL CAMINO:  ¿El Natem nos lleva hacia nuestras oscuridades?  Ruymán: no es que el Natem nos lleve a nuestra oscuridad: digamos que el Natem nos sumerge en las profundidades del Espíritu, y mientras llegamos al Espíritu, vemos esas tendencias oscuras que alimentamos diariamente, sentimos su miseria y velo sombrío. Vemos qué es y como está creciendo en nosotros. Pero si no hiciéramos eso, el trance del Natem sería sólo el resplandor del Espíritu: pura luz y belleza, como la Vida.  PREGUNTA: bueno, cuando el Natem nos muestra esas partes oscuras de nuestro ser, empiezo a sentir náuseas. El sentimiento es que tiene que irse de esa oscuridad, no quieres ir a ese lugar.  Ruymán: no, por el contrario: tienes que mirar con toda la curiosiadad. Sin miedo. Cuando se enciende la luz, cuando todo es más claro y puedes ver toda esa miseria que estás alimentando, y dejando que crezca por dentro y te carcoma, tienes que mirar con curiosidad, e indagar: ¿qué es eso? ¿Pero dónde tengo yo eso en mí? ¿Qué parte de mi mente está tan enferma como para alimentar esa porquería? Te pones a investigar y a entender, y claro que sientes náuseas. Y en realidad ocurre que no quieres. No quieres que eso se descubra. No quieres que se vea. Es tan horripilante esa sombra que pudre nuestra carne , que sientes un rechazo total. Y muchas veces eso pasa porque te quieres liberar, pero también puede ser porque quieres que pare la intensidad de esa visión, para no seguir ahondando en eso. Pero ¡hay que mirar! Hay que mirar, y llegar, e intentarlo hasta que realmente lo puedas ver de frente, y encontrar esa explicación: “ah, es por esto… esto es lo que yo hago”. Y allí es donde te dices: “por Dios, ¿cómo no me dí cuenta?”. Y por eso tanta gente tiene miedo de mirar. El chamanismo no es un camino de placer. Es una verdadera sanación. Es un verdadero despertar de la conciencia. Cuando prendes la luz, en un cuarto, muchas veces dices: “mejor la apago”. Estás ante la verdad. Y por eso se trata de uno de los trabajos más arduos que un ser humano debe afrontar. Puede ser que lo consigas. Puede que no. Puede que debas asumir que eres cobarde, y quieras huir.  Cuando yo estudiaba en la universidad, sabía que si en el examen ponía lo que estaba en los libros, iba a aprobar. Si tú estudias el libro que te da el profesor, lo lees completo y respondes el examen, tú sabes que luego apruebas. Aunque muchas veces ni entiendas bien lo que estás leyendo. Pero esto… cuando yo era joven, y aprendía el camino del Chamanismo, me preguntaba: ¿aprenderé, algún día, lo que los ancianos me están enseñando? ¿Llegaré a esa paz, a esa profundidad, a esa unión con la existencia? Porque lo veo hoy y no lo concibo. ¡Quiero, pero no sé si voy a poder! ¡Pero quiero y no puedo! ¿Y si estoy perdiendo mi tiempo? ¿Moriré como mis antepasados? Miedo, incertidumbre y la pregunta: ¿qué hago? Es la tortura del yo. Al hacerlo y al mirar, aparecen las náuseas: porque veo esas sombras, eso que tengo adentro, esos errores. Pero también está el orgullo y me da rabia cambiarlos, me pongo a la defensiva y reacciono mal. Es la misma vorágine de autodestrucción.  Pero ¿saben una cosa? Ya he vivido suficientes años una vida normal. Suficientes veces he visto cómo acababan mis mayores, la gente que me rodeaba. Sabía que no quería terminar así, que allí no estaba la verdadera felicidad. Sabía que si cerraba los ojos, no había paz. Una paz que sí veía en mis maestros. Porque ellos tenían salud, ellos tenían fuerza, ellos sabían lo que decían. Y sabían curar. Y entonces dije: yo quiero esto. De manera que con un poco de voluntad, con un poco de fe –mucho no me gusta esa palabra, aunque a veces también tiene una connotación bella-, pude ver que era verdad lo que se transmitió tantas veces en el Chamanismo shuar, de viejos a jóvenes, y que por algo había sobrevivido cientos o miles de años. Y lo pude comprobar. Lo pude realizar en mí mismo.  PREGUNTA SOBRE INTERPRETACIÓN:  En las visiones hay manecillas de relojes. ¿Qué significado puede tener? Navegando por el cosmos, ví un barco cósmico, una nave cósmica. Me estaba acercando a la puerta de ese barco, y entré en el cristal de una ventanilla –muy limpio-, y allí empecé a ver las manecillas, que se veían primero grandes y luego más chicas, de manera progresiva. De más grandes a más chicas.  Ruymán: veamos. Estaba en el cosmos, con su identidad, sólida, entrando en una máquina hecha para navegar por el cosmos. Y entonces comenzó a ver la mecánica de esa rígida máquina. A través del cristal de la Vida vió el reloj que se empezó a disolver, en piezas cada vez más pequeñas, mostrando su naturaleza mecánica creada, hasta llegar al motor, al alma de esa máquina. Como si estuviera yendo hacia la esencia. Desde ese inicio un poco rígido, del yo que viaja en máquina por el universo -sin la libertad total, de la luz que da brillo a las estrellas, a la negrura del espacio que da consciencia a las galaxias-, comenzó a disolver esa máquina en sus partecitas. Era un proceso de descomposición. Típico de las hojas de Yaji, en la intensidad del Natem profundo. Entonces, era un proceso de ir descomponiendo, hasta que desaparezca todo, hasta llegar a las piezas de la máquina.  PREGUNTA SOBRE EL DESARROLLO DE LAS VISIONES:  He asistido a varias ceremonias, y siento que en mi primera ceremonia comenzó una historia, y que esa historia sigue apareciendo, cada vez con más detalle, en cada ceremonia. Por ejemplo, en la primera ceremonia había un puma, muy hermoso. En otras ceremonias volví a ver ese puma, cada vez con más detalle. ¿Es una historia que está desarrollándose?  Ruymán: no, no. La ceremonia es un camino para soltarse en un matrimonio eterno con Arutam. Permanecer fundido con toda la existencia sin ningún esfuerzo, en el sabor tenebroso de los encantamientos esclarecedores de la Ayahuasca. Poder entender cuándo nos estamos equivocando en la vida, cuándo nos estamos haciendo daño. Tu mente todavía es mecánica, ordinaria, lineal. Esclaviza el tiempo en su resistencia para doblegar en dolor la realidad de su eternidad. Puede ser que te estés dando cuenta de algunas cosas, poco a poco. Como sea, veo una evolución positiva. Y creo que vas a continuar. Cada vez mejor y mejor. Tienes que empezar a esforzarte, a soltarte más, y a olvidar las referencias. Mirar con una identidad, para encontrar más espacios de soltura y de luz en la vida. Estoy seguro que lo vas a conseguir.  PREGUNTA: también tuve otras experiencias, en las que estuve entregado por completo. ¿Qué puede significar eso?  Ruymán: llegará un momento en el que la experiencia siempre sea una relación total con la existencia. En la medida en que la mente ordinaria se abandone y se pierdan las ganas y la fe en esas ganas de que siga viva. Uno se aburre, también, y se queda en la luz de la Vida, brillando constantemente, como los animales en la selva.      Bueno, descansemos un poco. Vamos a revisar el Tabaco.

PREGUNTA SOBRE LAS LECCIONES DEL CAMINO:

¿El Natem nos lleva hacia nuestras oscuridades?

Ruymán: no es que el Natem nos lleve a nuestra oscuridad: digamos que el Natem nos sumerge en las profundidades del Espíritu, y mientras llegamos al Espíritu, vemos esas tendencias oscuras que alimentamos diariamente, sentimos su miseria y velo sombrío. Vemos qué es y como está creciendo en nosotros. Pero si no hiciéramos eso, el trance del Natem sería sólo el resplandor del Espíritu: pura luz y belleza, como la Vida.

PREGUNTA: bueno, cuando el Natem nos muestra esas partes oscuras de nuestro ser, empiezo a sentir náuseas. El sentimiento es que tiene que irse de esa oscuridad, no quieres ir a ese lugar.

Ruymán: no, por el contrario: tienes que mirar con toda la curiosiadad. Sin miedo. Cuando se enciende la luz, cuando todo es más claro y puedes ver toda esa miseria que estás alimentando, y dejando que crezca por dentro y te carcoma, tienes que mirar con curiosidad, e indagar: ¿qué es eso? ¿Pero dónde tengo yo eso en mí? ¿Qué parte de mi mente está tan enferma como para alimentar esa porquería? Te pones a investigar y a entender, y claro que sientes náuseas. Y en realidad ocurre que no quieres. No quieres que eso se descubra. No quieres que se vea. Es tan horripilante esa sombra que pudre nuestra carne , que sientes un rechazo total. Y muchas veces eso pasa porque te quieres liberar, pero también puede ser porque quieres que pare la intensidad de esa visión, para no seguir ahondando en eso. Pero ¡hay que mirar! Hay que mirar, y llegar, e intentarlo hasta que realmente lo puedas ver de frente, y encontrar esa explicación: “ah, es por esto… esto es lo que yo hago”. Y allí es donde te dices: “por Dios, ¿cómo no me dí cuenta?”. Y por eso tanta gente tiene miedo de mirar. El chamanismo no es un camino de placer. Es una verdadera sanación. Es un verdadero despertar de la conciencia. Cuando prendes la luz, en un cuarto, muchas veces dices: “mejor la apago”. Estás ante la verdad. Y por eso se trata de uno de los trabajos más arduos que un ser humano debe afrontar. Puede ser que lo consigas. Puede que no. Puede que debas asumir que eres cobarde, y quieras huir.

Cuando yo estudiaba en la universidad, sabía que si en el examen ponía lo que estaba en los libros, iba a aprobar. Si tú estudias el libro que te da el profesor, lo lees completo y respondes el examen, tú sabes que luego apruebas. Aunque muchas veces ni entiendas bien lo que estás leyendo. Pero esto… cuando yo era joven, y aprendía el camino del Chamanismo, me preguntaba: ¿aprenderé, algún día, lo que los ancianos me están enseñando? ¿Llegaré a esa paz, a esa profundidad, a esa unión con la existencia? Porque lo veo hoy y no lo concibo. ¡Quiero, pero no sé si voy a poder! ¡Pero quiero y no puedo! ¿Y si estoy perdiendo mi tiempo? ¿Moriré como mis antepasados? Miedo, incertidumbre y la pregunta: ¿qué hago? Es la tortura del yo. Al hacerlo y al mirar, aparecen las náuseas: porque veo esas sombras, eso que tengo adentro, esos errores. Pero también está el orgullo y me da rabia cambiarlos, me pongo a la defensiva y reacciono mal. Es la misma vorágine de autodestrucción.

Pero ¿saben una cosa? Ya he vivido suficientes años una vida normal. Suficientes veces he visto cómo acababan mis mayores, la gente que me rodeaba. Sabía que no quería terminar así, que allí no estaba la verdadera felicidad. Sabía que si cerraba los ojos, no había paz. Una paz que sí veía en mis maestros. Porque ellos tenían salud, ellos tenían fuerza, ellos sabían lo que decían. Y sabían curar. Y entonces dije: yo quiero esto. De manera que con un poco de voluntad, con un poco de fe –mucho no me gusta esa palabra, aunque a veces también tiene una connotación bella-, pude ver que era verdad lo que se transmitió tantas veces en el Chamanismo shuar, de viejos a jóvenes, y que por algo había sobrevivido cientos o miles de años. Y lo pude comprobar. Lo pude realizar en mí mismo.

PREGUNTA SOBRE INTERPRETACIÓN:

En las visiones hay manecillas de relojes. ¿Qué significado puede tener? Navegando por el cosmos, ví un barco cósmico, una nave cósmica. Me estaba acercando a la puerta de ese barco, y entré en el cristal de una ventanilla –muy limpio-, y allí empecé a ver las manecillas, que se veían primero grandes y luego más chicas, de manera progresiva. De más grandes a más chicas.

Ruymán: veamos. Estaba en el cosmos, con su identidad, sólida, entrando en una máquina hecha para navegar por el cosmos. Y entonces comenzó a ver la mecánica de esa rígida máquina. A través del cristal de la Vida vió el reloj que se empezó a disolver, en piezas cada vez más pequeñas, mostrando su naturaleza mecánica creada, hasta llegar al motor, al alma de esa máquina. Como si estuviera yendo hacia la esencia. Desde ese inicio un poco rígido, del yo que viaja en máquina por el universo -sin la libertad total, de la luz que da brillo a las estrellas, a la negrura del espacio que da consciencia a las galaxias-, comenzó a disolver esa máquina en sus partecitas. Era un proceso de descomposición. Típico de las hojas de Yaji, en la intensidad del Natem profundo. Entonces, era un proceso de ir descomponiendo, hasta que desaparezca todo, hasta llegar a las piezas de la máquina.

PREGUNTA SOBRE EL DESARROLLO DE LAS VISIONES:

He asistido a varias ceremonias, y siento que en mi primera ceremonia comenzó una historia, y que esa historia sigue apareciendo, cada vez con más detalle, en cada ceremonia. Por ejemplo, en la primera ceremonia había un puma, muy hermoso. En otras ceremonias volví a ver ese puma, cada vez con más detalle. ¿Es una historia que está desarrollándose?

Ruymán: no, no. La ceremonia es un camino para soltarse en un matrimonio eterno con Arutam. Permanecer fundido con toda la existencia sin ningún esfuerzo, en el sabor tenebroso de los encantamientos esclarecedores de la Ayahuasca. Poder entender cuándo nos estamos equivocando en la vida, cuándo nos estamos haciendo daño. Tu mente todavía es mecánica, ordinaria, lineal. Esclaviza el tiempo en su resistencia para doblegar en dolor la realidad de su eternidad. Puede ser que te estés dando cuenta de algunas cosas, poco a poco. Como sea, veo una evolución positiva. Y creo que vas a continuar. Cada vez mejor y mejor. Tienes que empezar a esforzarte, a soltarte más, y a olvidar las referencias. Mirar con una identidad, para encontrar más espacios de soltura y de luz en la vida. Estoy seguro que lo vas a conseguir.

PREGUNTA: también tuve otras experiencias, en las que estuve entregado por completo. ¿Qué puede significar eso?

Ruymán: llegará un momento en el que la experiencia siempre sea una relación total con la existencia. En la medida en que la mente ordinaria se abandone y se pierdan las ganas y la fe en esas ganas de que siga viva. Uno se aburre, también, y se queda en la luz de la Vida, brillando constantemente, como los animales en la selva.

Bueno, descansemos un poco. Vamos a revisar el Tabaco.